¿Tentados? La Experiencia de Jesús es Nuestra Fortaleza
Si Jesús fue tentado, ¿cómo no lo seremos nosotros, sus discípulos? Esta pregunta, que nace de su experiencia en el desierto de Judea (Mateo 4:1-11), nos recuerda una verdad central en la vida cristiana: la tentación es inevitable.
Justo después de su bautismo, el Espíritu Santo llevó a Jesús al desierto para ser tentado por el diablo. Allí, Satanás atacó tres áreas clave:
La necesidad física: “Si eres Hijo de Dios, convierte estas piedras en pan.”
El deseo de aprobación: “Lánzate del pináculo del templo, y los ángeles te sostendrán.”
La ambición de poder: “Adórame, y te daré todos los reinos del mundo.”
Pero en cada tentación, Jesús respondió con firmeza, usando la Palabra de Dios. No discutió. No se justificó. Solo citó las Escrituras. Con ello, nos enseñó una lección vital: la victoria sobre la tentación no se logra con fuerza humana, sino con la verdad de Dios.
Santiago 4:7 nos da una promesa poderosa:
“Resistid al diablo, y huirá de vosotros.”
Y 1 Corintios 10:13 nos fortalece con esta esperanza:
“Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”
Esto no significa que dejarás de ser tentado. Significa que nunca estarás solo y que siempre hay una salida en Dios.
Así como Jesús venció en el desierto, tú también puedes vencer hoy. ¿Cómo? Apoyándote en la Biblia, orando con sinceridad y buscando la compañía de otros creyentes que caminen contigo.
La tentación no es señal de debilidad. Es parte del camino. Y Jesús, que fue tentado en todo como nosotros, sin pecado, es nuestro modelo y nuestra fuerza. Su victoria puede ser también la tuya, si sigues sus pasos y dependes de su gracia.
Si Jesús fue tentado, ¿Cómo no lo seremos sus discípulos? ¡Preparate para vencerla con la Palabra! Dios no te dejará.
Dios siempre dirige a Sus hijos. La Biblia está llena de eventos que narran la forma en que Dios ha conducido a individuos o a su pueblo desde el principio de la humanidad. Recuerde: Dios le dijo a Adán «El día que comas de este fruto, morirás» Génesis 2:17 Quería dirigirlo ¿No?
MÁS EJEMPLOS:
El llamado de Abraham: Gen 12:1
Aunque la instrucción que recibió Abraham para dejar Ur de los caldeos no fue tan gráfica como cuando Dios llamó a Moisés en medio de una zarza ardiendo, la obediencia de Abraham al llamado de Dios, muestra que aunque a veces la dirección divina puede ser sutil, casi imperceptible, será finalmente clara. Así que, lo mejor que podemos hacer es prepararnos para recibir su dirección -porque seguramente tiene algo particular que quiere que hagamos-. Prepárese como Samuel fue preparado por Elí para la siguiente vez que Dios le llamase. 1 Samuel 3:9 Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate; y si te llamare, dirás: Habla, Jehová, porque tu siervo oye. Póngase alerta a esa dirección que Dios quiere darle.
Dios se comunicó claramente con Moisés a través de la zarza ardiente, para hacerle saber su propósito y dirección sin ambigüedades, es decir sin tuviera posibilidad de confundirse. Este ejemplo resalta la forma en que Dios usó señales visibles y audibles para guiar a sus siervos. Teniendo la Biblia completa hoy día, no esperamos este tipo de forma de llamado o dirección de parte de Dios. 2 Corintios 5:7 (porque por fe andamos, no por vista). Dios nos guiará ahora por medio de la Palabra escrita. Por eso es indispensable estudiarla con mucha atención. Dios le hablará a través de ella.
Otro ejemplo es la respuesta a las oraciones de Pablo: 2 Corintios 12:7-9
Pablo fue guiado por Dios en medio de sus peticiones para ser sanado de un padecimiento de salud que seguramente le hacía sentir muy mal. Suplicó tres veces por ser sanado, pero la respuesta fue: 2 Corintios 12:9 …Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Así que, aunque no detalla exactamente cómo fue esa respuesta, si que comprendió bien la orden y aceptó de buena gana lo que le hizo saber. Esto nos enseña que a veces, la dirección de Dios puede no ser exactamente en el sentido de lo que pedimos o la solución que deseamos. A veces puede ser una valiosísima lección sobre dependencia de Él y de su gracia. Este entendimiento de las respuestas de Dios es indispensable para nuestro caminar hoy. Por ejemplo: Usted pide sanar y Dios le dice ¡No! porque sólo así dependerás de mi todos los días y podré tomar el control de tu vida para que yo obre a través de tí. ¿No es tremendo?
Dios nos guiará por medio de advertencias en la Palabra escrita.
Del mismo modo que al principio cité Génesis 2:17 Cuando Dios le advirtió a Adán que no comiera de aquel fruto, así también Proverbios 14:12 dice: «Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte». Eso significa que Dios nos advierte que no confiemos demasiado en nuestro propio criterio. Quiere conducirnos de manera segura aun en esos casos que algunas decisiones parecen correctas y sencillas de tomar. Él,es el Dios de todo saber, Él puede ver claramente que esa decisión llevará a consecuencias desastrosas. Proverbios 14:12 es la voz inaudible de Dios aconsejándonos: Pregúntame antes de decidir o actuar por seguro que te parezca el asunto. Esto debe ser norma para tomar decisiones todos los días.
Con estos ejemplos bíblicos podemos ver cómo dirigió Dios a sus siervos en el pasado, y como desea conducir con seguridad nuestros pasos por la vida hoy.
Buscar su dirección y escuchar la voz inaudible de Dios en nuestras decisiones diarias, exige estudio de las Escrituras y oración intensa cada día. ¡Nunca deje de hacerlo!