Superiores a todos los seres que surcan los aires, a los seres que habitan los mares, a los que se mueven velozmente sobre la faz de la tierra, y a los que se arrastran sobre todo terreno. Creados superiores a casi todas las situaciones que se presentan en la vida. Superiores en inteligencia, superiores en capacidad de aprendizaje. Superiores en todo.
Superiores simplemente por haber sido creados a imagen y semejanza de Dios. Tú eres superior porque eres uno de ellos y punto.
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Génesis 1:26
¿Por qué entonces nos sentimos tan inseguros a veces? ¿Tan tristes? ¿Tan vacíos? ¿Y pequeños? Es que no nos hemos dado cuenta de la intención de Dios al crearnos.
Dios ya había creado rinocerontes, tigres, pájaros y un “montón” de animales más, pero no los creó para comunicarse con ellos. Es difícil hablar con un rinoceronte, o un tigre, o con un pajarillo ¿No crees? Ja, ja, ja. Él quería crear un tipo de ser viviente, con el que pudiera comunicarse. Deseaba tener verdaderos amigos que lo amaran como Él los amaba a ellos. Entonces creó al hombre superior a todos los seres que había creado antes. Pero, la superioridad, la felicidad y el bienestar emocional de ese nuevo ser, dependería de que mantuviera siempre una buena relación con Dios.
Lo que sucede siempre, es que pensamos que somos superiores por nosotros mismos, y nos alejamos de Él. No tardamos mucho en darnos cuenta que no es así, que no podemos ser felices, ni estables de ese modo. Andamos como mareados emocional, y espiritualmente. En vez de sentirnos superiores, sentimos que no valemos nada, y que no servimos para nada. ¿Te ha pasado?
Tal ves no habías dado cuenta, pero dependemos de esa buena relación con Él para disfrutar nuestra superioridad. Alejarnos de Dios es tan peligroso, como cuando un bebé, inconscientemente, se aleja de sus padres y queda indefenso, y expuesto a todo tipo de peligros.
Para solucionar este problema; Dios envió a su Hijo en persona para demostrarnos cuánto quiere nuestra amistad con Él. -Mira esto:
Juan 15:15…Os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer; “el que a mi viene; no lo echo fuera” Juan 6:37; “Vengan todos los que estén cansados de sufrir” (que es la consecuencia de alejarse de Él) Mateo 11:28 Nadie tiene mayor amor que este: que uno ponga la vida por sus amigos Juan 15;13.
Y así fue; Cristo murió en la cruz «Para que todo aquel que en el crea; no se pierda mas tenga vida eterna» ¡Hechos Superiores por la eternidad!
Fuiste creado o creada superior, pero no lo parecerás ni lo disfrutarás hasta que andes de la mano de Dios. La amistad con Dios es tu seguridad y Superioridad.
Piensa en un pequeñito que pierde de vista a sus padres un momento, y en medio su angustia, de pronto siente que alguien toma su manita y le dice con amor: ¡Te encontré hijo(a), no te angusties!
Si lo deseas, dile al que te creó: Señor, creí que era superior por mí mismo(a); que podía andar solo(a), me alejé de ti, y lo único que conseguí es quedar indefenso(a), hacerme daño y sufrir. Perdóname, me arrepiento, toma mi mano ¡ Sálvame! no permitas que vuelva a alejarme, concédeme que disfrute haber sido creado(a) superior, andando siempre cerca de ti.
El asunto es tomar uno; revisarlo, y salir a la calle a comenzar.
Este es el verdadero reto de la mayoría de nosotros los cristianos. Nos quedamos con nuestros folletos, planes, y librotes de discipulado guardados en nuestras casas.
Planes de discipulado hay miles: Unos muy complicados en su forma. Otros mejor enfocados para la comprensión del que discipula. Otros: muy extensos, y algunos más profundos, más doctrinales, y claro, también los hay muy buenos pero muy caros.
Muchas veces invertí en un librote o en un montón de copias y todavía no era seguro que la persona seguirá hasta el final. Así que muchas veces acabé perdiendo mi librote o mi montón de hojas engargoladas, porque aunque después de la tercera lección no siguieron, el libro que les dí no pude recuperarlo porque lo habían usado como calce para una de las patas de la mesa o algo así. Ja, ja, Así es esto del discipulado “a veces”.
El otro detalle es que no siempre hay miles de cristianos que quieran discipular. No estamos para desperdiciar esa disposición.
Si tú eres uno de ellos; si lo que quieres es llevar a una persona desde su evangelización hasta su bautizo e integración a la iglesia; si casi no puedes invertir por limitaciones de plata. No pierdas más tiempo; ¿Qué pierdes si pruebas éste? ¿Cuánto te cuesta? ¡No te cuesta Nada descargarlo!
Aquí en Mérida, Yucatán, México; cada vez que lo comparto, le saco una fotocopia a la lección del día. Como es de los dos lados de la hoja tamaño carta me cuesta sesenta centavos de peso mexicano en cualquier papelería y listo. Si la persona sigue adelante hasta la lección quince y obedece al Señor en todo; su rescate e integración a la iglesia me cuesta un total de NUEVE PESOS. ¡Así como lo oyes! Si Dios lo salva, pone a trabajar al “comité de fiestas celestiales” ese día. Ja, ja, ja ¡Gloria a Dios! Si lo integra a la iglesia, puedo haber pescado un futuro obrero que podría traer miles a sus pies. (Nunca sabemos a quien pescamos con la red del Evangelio) ¿POR NUEVE PESOS? ¿VALE LA PENA? Si tienes tiempo responde la pregunta. Y eso que aun te queda el recurso de cobrarle a la persona el costo de las fotocopias lo cual no sería injusto, aunque ya ves que no lo hago.
¿Hay otros planes, cursos, series, libros etc. Para discipular? -Sí. ¡Miles! Escoge el que quieras pero… ¡COMIENZA POR EL AMOR DE DIOS!
Apacienta tu pueblo con tu cayado, el rebaño de tu heredad. Miqueas 7.14
Abigeato es la palabra con la que se designa hoy, un delito grave. Robar el ganado de otro que se ha encargado de reproducir, criar, cuidar y crecer; invirtiendo su vida, tiempo y dinero. Es un grave delito.
Algo sobre abigeato
Tomado de: http://www.inforural.com.mx/spip.php?article87993
Reforman en el Congreso local el Código Penal del Estado con el fin de evitar que salgan libres bajo fianza quienes cometan el delito de robo de ganado. “Se impondrá una pena de seis a doce años de prisión y una multa de trescientos días de salario, a quien en el medio rural se apodere de una o más cabezas de ganado, sin consentimiento legal de quien pueda disponer de ellas”.
Abigeo es el nombre que se le da a quien se dedica al robo de ganado.
Jesús le dijo a Pedro: Juan 21:14-18 Apacienta mis ovejas. Es verdad, en el plano espiritual, ningún pastor es dueño de las ovejas. Pero cada pastor, -Como Pedro- tiene la encomienda especial, personal, y directa del Señor de atender, alimentar, y ayudar a crecer a los que Dios le asigna.
Vergonzosamente entre los “Pastores de Iglesias” Hay muchos cuyo modus operandi es el abigeato.
No lo hacen por obedecer la Palabra.
La ética Paulina en cuanto a esto es: Romanos 15: 19-20 De manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del Evangelio. Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno. – ¡Qué saben o qué les importa esto a los “abigeos”!- Tienen en poco las reglas establecidas para el crecimiento de la iglesia y el respeto que les deben a las iglesias y los pastores que trabajan esforzadamente para sacar del mundo las ovejas del Señor con el Evangelio.
No lo hacen por ayudar espiritualmente al creyente. (Nada bueno puede ofrecer quien obra con falta de ética cristiana y deshonestidad) Note «el cuidado» que le dan a la oveja en el vídeo. La oveja no les importa, les importa el beneficio material que le saquen.
Un análisis de sus congregaciones testificará contra ellos dejando en claro que la mayoría de su gente ha sido sacada de sus congregaciones originales con “invitaciones” que aparentan buenas intenciones. Pero otras ovejas al ser sustraídas de sus rebaños originales, tampoco permanecieron ahí; finalmente acabaron confundidas, separadas y abandonadas.
En el fondo piensan que son mejores que otros pastores. Que como iglesia pueden ofrecer más que otras que también son el cuerpo de Cristo y que compró el Señor mismo con su misma sangre.
Si encuentran alguna persona miembro de otra iglesia «oveja ajena» mezclada con las suyas dan gracias a Dios, lo aceptan como si Dios se los hubiera enviado y nunca reportan lo que está ocurriendo al pastor original.
¿Qué hacer en este caso?
Los que genuinamente hacen discípulos evangelizando:
Seguir evangelizando.
Seguir enseñando la Palabra.
Orar por los pastores «abigeos»
Nunca “invitar” a nuestro templo o reuniones a quien sepamos que ya se está congregando.
Enseñar desde muy temprano a nuestros discípulos que nunca lo hagan.
Si alguien llega de visita a nuestro templo démosle la bienvenida, pero si va llegando varias veces y seguidas, hay que hablar con ellos y contactar al pastor de esas ovejas.
Esperemos a que aparezca el príncipe de los pastores el pondrá en honra a los verdaderos pastores y sancionará a los abigeos.
Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.1 Pedro 5:4
Si por ignorancia haz cometido esta grave falta en contra de otra iglesia y el trabajo de otro pastor, también haz atentado contra el Señor que decidió ponerlos ahí.
Pide perdón al Señor de los pastores.
Pide perdón a los pastores a quienes haz robado ovejas.
Comienza a evangelizar para acrecentar tu grey.
Deja de “Invitar” a los que sabes que ya se congregan.
Comienza a enseñar a tu gente a invitar inconversos, no a cristianos miembros de otras iglesias.
Deja de pensar que tu iglesia o tu son superiores a otros y arrepiéntete.
Acostúmbrate a contactar a los pastores de los cristianos que comienzan a llegar de visita a tu iglesia.
¡NO ESPERES QUE APAREZCA EL PRÍNCIPE DE LOS PASTORES!
¿Tu iglesia practica el discipulado? Descúbrelo y comienza a hacer discípulos
Si estás por iniciar en el hermoso llamado de hacer discípulos, uno de los primeros pasos importantes es reflexionar sobre el tipo de iglesia a la que perteneces. Esto marcará la manera en que puedes comenzar y avanzar en tu ministerio.
1. Si tu iglesia ya tiene un sistema de discipulado… ¡Eres bienaventurado!
Algunas iglesias ya cuentan con un plan estructurado de discipulado. Si este es tu caso, ¡felicidades! Lo más probable es que discipulados.com sea un recurso adicional que pueda motivar, capacitar y complementar lo que ya estás recibiendo en tu congregación.
Estas iglesias suelen tener materiales oficiales para hacer discípulos, y estarán a tu alcance conforme te capacites y avances en tu ministerio. Además, suelen tener una cultura activa de apoyo, donde el pastor y otros líderes entienden la importancia del discipulado y apoyan el proceso.
En este contexto, tu éxito dependerá principalmente de tu dedicación, constancia y comunión con Dios. Tú marcas el ritmo y la profundidad del trabajo que haces para Cristo.
2. Si tu iglesia no tiene un enfoque claro en el discipulado…
Por otro lado, si tu iglesia está más enfocada en aumentar la asistencia a los cultos, eso no está mal, pero puede presentar un reto. En estos casos, muchas personas terminan creyendo que la vida cristiana solo se trata de “ir a la iglesia los domingos”. Pero la verdad es que la vida cristiana va mucho más allá.
Aquí es donde se necesitan discípulos maduros que caminen uno a uno con los nuevos creyentes, enseñándoles a vivir la fe en lo cotidiano y a crecer “de gloria en gloria” hasta llegar a la madurez en Cristo.
3. Discipulados.com: tu aliado si estás comenzando
Si tu iglesia aún no tiene un plan de discipulado establecido, no te preocupes. En discipulados.com encontrarás todo lo que necesitas para comenzar:
Materiales para nuevos creyentes
Guías para llevar a otros a la madurez en Cristo
Acompañamiento, consejería y oración ministerial
Todo de forma gratuita
Estamos aquí para ayudarte a iniciar este ministerio poderoso y transformador, aunque al principio no recibas el reconocimiento que mereces. ¡Jesús también comenzó con uno a uno!
4. No te desanimes: el discipulado vale la pena
Sabemos que en iglesias centradas en eventos masivos, puede ser difícil que valoren el trabajo personal con cada creyente. Pero si perseveras con amor, fe y obediencia al Señor, llegará el momento en que veas fruto: personas maduras y comprometidas con Dios, como tú.
Recuerda que Jesús también comenzó con un pequeño grupo. Tú también puedes hacerlo.
Dicen que en el ser humano hay por naturaleza una resistencia al cambio. Si de cambiar el formato conocido para hacer las cosas implica que hay que probar, aprender y correr riesgos; la reacción estándar es preferir lo que ya se sabe, lo que se domina, lo que ya no demanda esfuerzo y no representa riesgo. En otras palabras se prefiere mantenerse en una zona de confort.
Jesús enfrentó la resistencia al cambio cuando el grueso de los fariseos, los sacerdotes saduceos y los escribas, presentaron un bloque en su contra porque su ministerio y su forma de ejercerlo era completamente distinto del modo en que ellos estaban acostumbrados a ver y hacer las cosas. El Señor se refirió a ello con el ejemplo del error de echar vino nuevo en odres viejos»
Luc. 5:37-39
Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan. Y agregó: Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.
El nuevo modelo de ministerio del Señor (vino nuevo) lo invirtió (vertió) en personas abiertas al cambio (odres nuevos) Es decir gente con la que no tendría que estar luchando constantemente para moldearlos a su forma. ¿Lo ve? Es la razón por la que no fue al templo a buscar gente preparada -y es que seguramente habían muchos ahí-. ¿Estaban preparados? si, pero no para recibir el «Reino de los cielos». Estaban preparados para seguir haciendo las mismas cosas del modo en que estaban acostumbrados. ¿Hasta cuando? Hasta la venida del Mesías. ¡Su Mesías llegó, pero no pudieron reconocerlo! Tan influenciados estaba por su propias tradiciones y leyes que viendo, eran ciegos. Si alguien hacía algo que no era a su modo, lo veían con recelo. sospecha y resistencia. Se convertía en su enemigo.
Dos mil años después de haber sido establecida la iglesia, la resistencia al cambio está presente en ellas. Hay iglesias «abiertas» a cambios, y otras que no.
El sentido positivo de «Abiertos al cambio»
Cuando hablo de «abiertas» me refiero a iglesias dispuestas a hacer lo pertinente dentro de la ética y doctrina bíblicas para:
1) Difundir más extensamente el evangelio,
2) Elevar el nivel de calidad de su enseñanza bíblica.
3) Aplicar lo mejor de su potencial humano a hacer discípulos.
Iglesias listas para revaluar lo que están haciendo, y cómo lo están haciendo. Dispuestas a probar nuevos métodos. Iglesias dispuestas a invertir dinero, tiempo, y personal.Iglesias dispuestas a correr el riesgo de fallar, para aprender de los errores cometidos en la marcha, corregir y proseguir a la meta.
El sentido negativo de «Abiertos al cambio»
Jesús dijo:
Mateo 5:16-18 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.no he venido a abrogar la Ley sino a cumplirla.
Aunque su ministerio era diferente al modo en que los judíos hacían las cosas, no se apartaba de la Escritura. Todo lo contrario. Su movimiento estaba centrado en el espíritu de ella, y para probarlo, se dispuso Él mismo a cumplirla al pie de la letra, y sobre la cruz.
El sentido negativo de «Abiertos al cambio» es cuando por alcanzar los objetivos de «alguien» «o de algunos», la iglesia se dispone a hacer cualquier cosa que llame la atención. Que sea rimbombante, graciosa, espectacular, sin importar si contradicen las Escrituras. Si hay que crear doctrinas nuevas o torcerlas un poco para lograr la meta, no hay problema, el fin justifica los medios. Trágicamente para todos, el cristianismo del siglo XXI está infectado de esta plaga. Como lepra, va deformando y creando monstruos espantosos que dicen ser obra del Espíritu por el Nombre de Jesús de Nazaret. ¡La iglesia nunca debe abrirse a este tipo de cambios!
La iglesia que no admite cambios
Por último, queda el detalle de la iglesia que no admite cambios.
Independientemente de sus argumentos a favor, no se admiten cambios, porque lo más probable es que haya caído en legalismos parecidos a los que mencioné arriba; el de los escribas, fariseos y saduceos. «Ni entran, ni dejan entrar a otros». Se convierten en un grupo aislado, de donde el Señor no puede encontrar discípulos.
¿Donde será más fácil comenzar a hacer discípulos? ¿En la iglesia abierta a cambios, o en la cerrada?