¡Dame Más!

¡Dame Más!

Supongamos por un momento que después de ser recibido y abrazado por su padre, el hijo derrochador  (pródigo) hubiera dicho: Papá; vine a verte porque… porque; ¡Necesito más dinero! ¿Hubiera el padre respondido; hagamos una gran fiesta?

Seguramente que no; porque Jesús estaba enseñando centralmente sobre el arrepentimiento del pecador y el perdón amoroso de Dios con ésta parábola.

(Localice el pasaje Lucas 11:15-32 en su Biblia por favor)

Jesús comienza detallando las personas principales de esta parábola: Un padre y sus dos hijos. Y el asunto: La herencia.

El hijo menor, habla con su Padre (“ora”) y le dice…Padre; quiero ejercer el derecho que me corresponde por el simple hecho de ser tu hijo. Sé que parte de lo que tienes, debe ser mío y yo te pido que me lo des ahora.

El  padre accede positivamente. “Les repartió los bienes” (A ambos). El menor recibe su herencia y se va lejos. El mayor se queda en casa trabajando con su padre. El menor derrocha su herencia viviendo perdidamente hasta no quedarle nada.

Arruinado  y en muy mala situación recapacitó y pensó en…Volver a su padre; hablar nuevamente con él (orar). Reconocer ante él la naturaleza exacta de su falta. Expresarle cuan mal se siente por lo que ha hecho. Expresarle que se conforma con vivir como un criado bajo su techo porque habiendo malgastado lo que era suyo; ya no se consideraba digno de nada más. Estaba  dispuesto a pagar el precio y sufrir las consecuencias.

Hizo lo que pensó; y volvió a su padre. Y él respondió positivamente de nuevo. Lo vio venir de lejos y corrió hacia él para recibirlo. Estaba feliz de verlo a él y no del motivo que lo traía. Apenas comenzó a hablar (orar) el padre captó el sentido de lo que decía; y le interrumpió. Dio órdenes que seguramente sorprendieron y quebrantaron el corazón del hijo derrochador. ¡No podía creerlo!

Lo que conmovió al padre

Es que habló (oró) del modo que deseaba escuchar. Estaba buscando la comunión con su padre y no que su padre le diera más dinero. Así que el padre ordena una gran fiesta porque no hay mejor ocasión que una gran fiesta en la que se detiene toda actividad laboral para concentrarse uno en disfrutar de y con las personas asistentes. Todos los sentidos concentrados en disfrutar ¡Tremendo! La Biblia dice en el verso 24 “Comenzaron a regocijarse” un griterío como en la escuela a la hora del recreo Ja, ja.

Pero… supongamos por un momento que…

 

Después de ser recibido y abrazado por su padre, en vez de decir: padre he pecado…; el hijo derrochador hubiera dicho: Papá; vine a verte porque… porque ¡Necesito más dinero! ¿Hubiera sido igual la respuesta del padre? ¡Probablemente no! Porque aunque su padre siguiera siendo rico. Aunque de corazón quisiera dárselo porque lo amaba. Eso no iba a ayudarlo en nada sino al contrario. La solución a su problema no sería más dinero. Sino que su problema hubiera sido su manera de ser y de pensar.

 

Algunas consecuencias hubieran sido…

El vestido hubiera colgado en el ropero por un tiempo más. El joyero no hubiera realizado una buena venta ese día. El zapatero no habría vendido un buen par de sandalias finas y caras. Todo el gozo del encuentro  se habría esfumado. Y no hubiera habido fiesta porque… “aunque hubiera venido y orado a su padre, lo habría hecho con el motivo incorrecto” ¡No habría nada qué celebrar! Parece que El único beneficiado hubiera sido el  becerro gordo. Hubiera engordado y vivido un poco más. Ja, ja.

 

 

CONCLUSIONES:

 

Todos sabemos que la parábola no termina así; pero tristemente, así sucede; y muchas veces con nuestra manera de orar. Parece que dinero, cosas  y prosperidad material es lo único que se le puede pedir a Dios.                                                                                                                                      

 

No tenéis  lo que pedís porque pedís mal para gastar en nuestros deleites. Santiago 4:3

Cuando se es joven en Cristo; (y en un descuido, toda la vida) casi siempre comenzamos exigiendo que Dios cumpla con su responsabilidad de darnos lo que prometió. Pero no venimos a Él  arrepentidos del mal modo en que hemos gastado lo que ya hemos recibido: tiempo, salud, trabajo y el dinero que ya tenemos o tuvimos; sino que venimos por más. (De ahí se afianzan y engañan a miles los que dicen que si aceptas a Cristo “Paras de sufrir”) ¡Dame, dame, dame! Es la única oración que se nos ocurre.

Hay que ser niño o inmaduro para suponer que quien menospreció el cielo y la gloria que ahí tenía para hacerse hombre. Y estando entre los hombres se hizo pobre entre los pobres querrá darnos dinero como lo más importante. ¡Enfáticamente no! Porque no es dinero nuestra más grande necesidad. Nuestra gran necesidad es comunión, relación, amistad con Dios. Cuando la tenemos, gozamos de todo lo necesario porque Él se ha comprometido a proveernos día a día de lo necesario. (Tampoco nos promete en Cristo riquezas terrenales) Pero es imposible obtener de Dios lo que queremos cuando no buscamos a Dios porque es Dios y lo amamos; sino  con interés de lo que puede darnos.

Hay muchas otras cosas qué debemos pedir y que no son dinero y cosas. Dios está dispuesto a colmarnos de ellas con mano abierta; sin medida. Por ejemplo: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y dominio propio. También debemos pedir… santidad, profundidad de conocimiento de Dios, pureza de corazón, integridad, lealtad, etc. Él quiere oír eso de nuestras bocas y está listo a darnos lo mejor y más gordo de ellas porque nos hacen mejores ciudadanos del reino celestial y eso es bueno en la tierra para sus planes. No como el dinero que puede acabar corrompiéndonos.

Pedir dinero y felicidad es petición típica de inmadurez espiritual.

¿Cómo y qué; ha está pidiendo de un tiempo acá? ¿Por qué no se olvida de pedir dinero, cosas y prosperidad material y comienza a pedirle a Dios lo que Él está listo para darle en abundancia?

Tal vez hay un vestido de lino blanco y fino, etiquetado con su nombre, que ha colgado del ropero de Dios por mucho tiempo. Quizás hay un anillo a su medida y con su nombre y  puede que también unas sandalias a su medida le están esperando. Quizás ha llegado la hora del becerro gordo de las bendiciones de Dios para usted, y habrá una gran fiesta en el cielo si usted se acerca hoy a Dios y simplemente no le dice: ¡Dame más dinero! Pero en cambio le dice: Señor: te amo y solo vine porque quiero estar cerca de ti.

Usted va descubrir que Dios ha sido siempre otro gran derrochador. Isaías 48:18-21 Malaquías 3:10 Hageo  2:18-23

Dios le bendiga. Pastor Verde

 

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El siglo de los derechos y las libertades (Segunda parte)

El siglo de los derechos y las libertades (Segunda parte)

Isaías 48:18… ¡Si tan sólo hubieras atendido a mis mandamientos!

Entonces habría sido tu paz como un río; y  tu justicia como las olas del mar.

¿Qué derechos habría que exigir? ¡Ninguno!

¿Cómo se vive en el siglo de los derechos y las libertades?

Se ha perdido el horizonte. Y aclaro:- El asunto no es que los derechos y la libertad sean malos obviamente; ¡Enfáticamente no! El error se produce cuando se anteponen los derechos y las libertades a los deberes y responsabilidades.

¿Cuál es la solución?

Puede parecer compleja y hasta imposible, pero no lo es en realidad. Es solo invertir  la hoja.  Ejemplo de la tarjeta foto. ¿Lo ve?

Resultados diferentes y opuestos en una sola hoja. Todo depende de donde se comience  a leer.

¿Cómo sería un mundo en donde todos estuvieran  ocupados en  cumplir su parte; sus responsabilidades? Todos respetando los derechos del otro. ¿Sería necesario exigir derechos? Tengo la impresión que no. Razónelo por favor.

Este es el motivo por el cual El Único y sabio Dios, desde el principio, insistió más en el cumplimiento de  las responsabilidades personales que en los derechos. Los ejemplos bíblicos comenzando con Adán son innumerables. Como dije: todo es cosa de invertir la hoja. Dependiendo por donde comience uno leyendo; dará un resultado opuesto.Es indispensable invertir la hoja cuanto antes. Retomar responsabilidades ya. Todo hombre sujétese a Cristo. Toda autoridad sométase a Dios. Esposas sujétense a sus maridos. Maridos amen a sus mujeres, hijos obedezcan a sus padres, padres no exasperen a sus hijos. Empleados sujétense a sus patrones; patrones no abusen de sus empleados. Todo mundo a trabajar y producir. Todo mundo a honrar a quien honrar deben. Y todos a honrar a Dios simplemente porque lo es y punto. En un mundo así no habría espacio ni tiempo para otra cosa.

La exigencia de los derechos proviene de:

  1. Del incumplimiento de las responsabilidades de alguien. De defraudar, de romper un eslabón en la cadena  de responsabilidades.  Justamente entonces, quienes son atropellados por esas arbitrariedades y que se esfuerzan por cumplir su parte; ejercen su genuino derecho de exigir lo que les corresponde.
  2. Pero también es una táctica conocida en este “Siglo de los derechos y libertades”, que cuando alguien incumple sus responsabilidades; se resiste a las normas, a la autoridad o al sistema,  y comienza a exigir que se le reconozca que está en su genuino derecho de hacer lo que quiera; lo cual deja de ser válido en el momento en que afecta los derechos de otros. También se le llama rebeldía y pretende la anarquía; que  es otra manera de decir: «Arriba nuestras libertades y derechos y abajo con nuestros deberes y responsabilidades» En otras palabras: Yo puedo hacer lo que yo que yo quiera y nadie tiene derecho a meterse en mis decisiones. 

CUANDO LA MAYORÍA DE LOS INDIVIDUOS PIENSAN ASÍ: ¿HACIA DONDE VAN COMO SOCIEDAD?

En gran medida es debido a esto que..

Los hospitales están repletos de enfermos por transmisión sexual producto del ejercicio de sus libertades y derechos en unos casos. En otros;  porque algún familiar ejerció los suyos y contagió a sus seres “más queridos”.  Cada día dejan de nacer miles de nuevos ciudadanos en todo el mundo porque  sus madres ejercieron el derecho de abortar. Cada día se divorcian miles de parejas por que alguno de los cónyuges ejerció su derecho de dejar de amar al otro. Cada día aumentan las gentes y especialmente niños en condición de calle porque sus padres decidieron ejercer su derecho de vivir para ellos mismos sin responsabilizarse de los hijos. Cada día aumentan los recién nacidos abandonados por que sus padres o madres decidieron ejercer su derecho de seguir siendo libres sin complicarse la vida.  Se llenan las calles de delincuentes,  los hospitales de heridos, los panteones de suicidas y en gran medida es simplemente  porque  ejercieron sus derechos o alguien más lo hizo primero.  Muchos de los delincuentes de hoy fueron niños descuidados  que vivieron en desamor y falta de atención.  Crímenes, hambre, depresión, estrés etc. Cada día aumentan los casos de depresión, de psicopatía,  suicidio etc. etc. etc. Mucho se debe a comenzar a leer  la hoja del lado equivocado: la exigencia de los derechos con abandono de las responsabilidades y deberes.

Todo esto rebasa el ámbito social y llega hasta el campo ecológico donde el derecho de enriquecerse de algunos, está trastornando la vida de todos en el planeta. Cada día se extinguen más especies.  Se mueren nuestros ríos y mares, y nos vamos quedando solos. -Eso sí,con muchos derechos que reclamar todavía-. El sistema ecológico está en crisis y año con año cuesta miles y miles de vidas en todo el mundo, sin mencionar costos monetarios. Huracanes, inundaciones, sequías etc.

Estamos en la cúspide del conocimiento, de la tecnología, Y DE LA LUCHA POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS ,pero al mismo tiempo en caída libre  dentro del abismo de la decadencia moral, social y ecológica. Aun no tocamos fondo.

¡Si tan sólo hubieras atendido a mis mandamientos! Entonces habría sido tu paz como un río, Y tu justicia como las olas del mar. Isaías 48:18

¿De qué lado ve la vida usted?

                        ¿Cumplir responsabilidades o exigir sus derechos?                                                                         

                                     Dios le bendiga: Pastor Verde.

Juventud Tesoro Invaluable (Última parte)

Juventud Tesoro Invaluable (Última parte)

 

 

Obedecer  puede no ser fácil; pero sí puede ser la diferencia entre vivir o morir tempranamente.

 

 Tuve la oportunidad de conocer a un chico hace más de treinta y cinco años cuyo nombre me reservo pero aclaro que es historia, no se trata de un cuentecito para ilustrar el tema.

Nació hermoso y fue un niño precioso. Moreno claro en su adolescencia. Sus ojos: almendrados, grandes y azules; pelo abundante y castaño, con un mechón permanente ondulado y caído sobre la frente. Nariz pequeña y perfilada, cejas delineadas, boca pequeña y labios dibujados. Delgado; aunque bajo de estatura;  era el rostro de un ángel con mirada de águila. En un primer encuentro con él; muy pocas chicas podían evitar parpadear varias veces mientras bajaban  el rostro en un intento por ocultar que sus mejillas incontrolablemente se tornaron  rojas frente a esa poderosa mirada suya. Carismático,  inteligente, con todo a favor para ocupar una posición importante cuando adulto.

Pero una limitación muy grande fue siempre muy suya: ¡No permitió ser guiado! Rechazó toda autoridad; todo lo sabía, ¡Nunca aprendió a obedecer! y decidió “gastar” su adolescencia en conocer y experimentar lo que había en el mundo.

Te invito a que imaginemos el mundo como un «gran antro» formado por varios grandes salones; uno tras otro, divididos por una puerta invisible cada uno ¿Sale? ¡Vamos!

Entrando al primer salón

 

Al entrar a este salón, a este chico todo le pareció bien divertido, emocionante y novedoso. Todos se veían felices bailando y riendo. Estaban disfrutando en grande, había encontrado lo que deseaba, y como siempre había algo nuevo, no había motivo para salir de ahí. Así que permaneció en ese ambiente hasta que le hicieron falta  nuevas emociones.

El segundo Salón

Pasó al “segundo salón” donde la diversión seguía pero algunos ya bebían, fumaban. Eso no era un inconveniente sino al contrario: le inyectaba nueva emoción a la experiencia. Ahí estaba lo que andaba buscando. Probó, disfrutó y quedó encantado con la bebida y al tabaco. No pasó mucho tiempo en el segundo salón, Permaneció allí hasta que también perdió su encanto y así encadenado buscó la puerta de nuevas emociones que se ofrecían “gratis” en el “tercer salón. “

El tercer salón

<Si no fuera porque esto ya lleva muchos años diría yo que creyó que todo era como los video- juegos. Si aparece “Game over” solo le das “clic” a “Play again” y no ha pasado nada; comienzas en cero. En la vida real no ocurre así>. Ya en el tercer salón la bulla continuaba, la música seguía a todo volumen pero él como muchos otros de sus “amigos”, ya no estaba tan divertido, sino buscando en medio del ambiente, el efecto de lo que tomaba o “fumaba”. Aquí el ambiente era pesado. No había muchos estudiantes. Algunos eran mayores que él y lo presionaban a entrar al cuarto salón. Realmente no era necesario presionarlo demasiado, porque por si mismo estaba deseando nuevas y más fuertes emociones.

El cuarto salón

Para cuando se introdujo en él; era solo un visitante conocido por su mal expediente en la escuela. Los familiares habían dejado de intentar aconsejarlo, la casa era un hotel para él, dormía de día (si acaso llegaba a casa). En el cuarto salón la vida era de noche, y para conseguir lo que necesitaba, (porque ya no era gratis); comenzaba a utilizar medios no lícitos. Comenzaba a quedarse solo y a meterse en muchos problemas.

El quinto salón.

¿Había música? ¡Sí! pero no había fiesta, ni alegría. Nadie sabe a ciencia cierta cuantos chicos había en ese lugar; pero quizá no más de los dedos de una mano. El salón no era muy grande; a decir verdad, era un rincón de escasos metros cuadrados. Un foco de bajo wataje y luz amarillenta iluminaba debilmente el cuartucho aquel. Algunos posters de grupos de rock pesado de la época y grafitis «decoraban» las paredes. Berridos, aullidos, balidos y gruñidos eran la música del rock pesado que «ambientaba» la reunión. Una vieja grabadora barata era la responsable de mantener el ambiente reproduciendo vez tras vez el mismo casete. Había droga, alcohol, y tabaco pero todavía le faltaba emoción al evento. Fue cuando alguien (no sé si él mismo); sacó una pistola y la puso en medio de ellos. Se hizo una propuesta que fue aprobada y comenzó el “juego” <<Ruleta rusa le llaman>>. Al día siguiente los diarios locales publicaron las fotos del lugar y los detalles del trágico evento. Paredes, grabadora y casete, piso, posters y revistas, salpicados con sangre y una chica en la cárcel.

 El sexto salón

Dos o tres días después volví a ver a aquel jovencito con cara de ángel. No había fiesta en el salón. No había águila en su mirada. Sus parpados entreabiertos dejaban ver sus ojos azules; pero esta vez no tenían brillo ni expresión. Su mirada estaba perdida en el infinito y su cuerpo presentaba en el pecho y el abdomen desnudos, las ofensivas suturas que hacen los forenses a un cuerpo por el que ya no se puede hacer nada;  que para nada sirve, sino que demanda una pronta sepultura.

A mi izquierda, frente a su ataúd; estaba un varón familiar suyo que lo amó mucho. Aquel hombre recorrió con su mirada el cuerpo de pies a cabeza dos o tres veces. Levantó las  palmas abiertas hacia arriba hasta la altura de los codos, y fijando al fin sus ojos llenos de lágrimas, le miró directamente al rostro y le llamó por su nombre dos veces como si pudiera escucharle y responderle. Preguntó al vacío ¿Por qué? ¿Por qué?    –Esa noche no tuve una sola palabra en mi boca. No pude siquiera sugerir  una respuesta-. El “sexto salón” para ese chico con cara de ángel y mirada de águila,  fue aquella funeraria donde con tristeza lo despedimos para siempre ¡Cuando apenas cumplía quince años!. Para la chica el sexto salón fue probar la cárcel y para los demás el recuerdo imborrable de una noche de terror si es que aun viven.

Vive  la juventud del modo que Dios ha establecido.

 

Los recursos que Dios proveyó para evitar estas tragedias.

El plan original de Dios fue poner a cada joven en un hogar donde recibiera dirección de sus padres adultos. En esta etapa los jóvenes deben; ¡Por que sí pueden! aprender a obedecer en vez de pedir explicaciones de los porqués  a sus padres o tutores. (Por supuesto; también se espera de los padres o tutores que hayan madurado y estén sanamente formados para este momento).

Para facilitar este proceso de maduración Dios estableció para los hijos:

1)      Que honren a sus padres

2)      Que aprendan a obedecerlos.

El recurso eficaz de un adolescente es aprender a obedecer y dejarse guiar por quienes han superado su propia adolescencia, y han adquirido la experiencia suficiente para transmitirla a la siguiente generación.

De este modo, aunque los adolescentes no tienen la capacidad de medir las consecuencias de sus decisiones; con aprender a obedecer a sus padres o tutores en tanto la adquieren, vivirán esta etapa plenamente y sin contratiempos. Evitarán juguetear con peligros innecesarios; y se mantendrán seguros.

Obviamente aquí surge un problema: Muchos jovencitos podrán decir: ¿Qué hago si mis padres no están conmigo y prácticamente vivo solo?

¡Tengo Muy Buenas Noticias Para Ti!

No estás sólo ni desprotegido. Alguien que es experto en ser Padre desde hace seis mil años; te ofrece su experiencia y amor para cuidarte y guiarte. Aquí  está su  promesa: “Aunque mi madre y mi padre me dejaran el Señor se hará cargo de mí”. Dios ofrece ser verdadero Padre para todo aquel que se lo pida. Sólo  tienes que pedírselo y Él te ayudará a superar esta etapa con éxito. ¿Cómo? ¡Para eso está la Bíblia ¿Con qué limpiará el joven su camino? -Con guardar tu Palabra-  Salmos 119:9  La Biblia.

Sugiero que escojas la forma apegada a lo que Dios ha dicho para vivir tu adolescencia por las siguientes ventajas:

  • Es divertida pero no adictiva 

 

  • Es emocionante pero no esclavizante 
    • Si piensas que ser cristiano es aburrido y quieres adrenalina pura, prueba esto: párate en un parque con mucha gente y predícales a puro pulmón que Cristo vino a este mundo a morir por los pecadores. Te garantizo que es más emocionante que saltar del bongee. Adrenalina pura ¡Wow!
  •  No es novedosa pero muy segura.
    • En la biblia hay muchos jóvenes que vivieron de manera segura siguiendo estos principios. Y eso sí experimentaron emociones tremendas.

 

  • No es fugaz sino eterna.
    • Hubiese querido conocer  la Palabra de Dios cuando fui muchacho. ¡Bendito Dios salí bien librado!

 

La decisión es tuya.

Puedes arriesgarte como aquel jovencito de la historia; o mejor vivirla seguro; dejándote conducir por esta etapa preciosa, única y muy corta de tu vida. Decide lo que quieras…

           …pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. (Final de Eclesiastés 11:9)

Dios te bendiga: Pastor Verde

 

 

Juventud Tesoro Invaluable (Parte dos)

Juventud Tesoro Invaluable (Parte dos)

 Vivir la juventud en el área espiritual (Segunda parte)

 

 Muchos adolescentes viven enojados, aunque parezca que son muy felices.

9Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios .10Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad. Eclesiastés 11:9,10

Con facilidad se enojan con las personas que tienen la buena intención de guiarlos, aconsejarlos, o corregirlos cuando es obvio que están tomando un sendero peligroso.

Son principalmente los padres quienes sufren esta actitud mientras tratan de ejercer su paternidad de la mejor manera posible. Pero no sólo ellos; cualquiera que ejerza  una posición de autoridad sobre ellos representará un reto a su inteligencia y “madurez”; llámese padre, abuelo, pariente, amigo, maestro o policía. Esto se debe a que el lente de aumento del cristal a través del cual un adulto promedio en madurez  mira la vida; en contraste con el cristal plano color rosa a través del cual un adolescente mira la suya.

Ese choque de enfoques  provoca su enojo y debido a ese enojo, es fácil que el muchacho o la chica se deslicen  sin frenos por terrenos donde pueda evadir la presencia y autoridad de esas personas claves que tienen el deber y la voluntad de protegerlos y guiarlos, y se relacionen con otras que les parecen divertidas pero que en l fondo, lo sepan o no; tengan la intención o no, los conducen por malos caminos. Este el tremendo peligro de la adolescencia

Aquí es donde hay que tomar en cuenta vivir la adolescencia en el área espiritual.

9Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios .10Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.

 Da la impresión que Dios no intenta en Eclesiastés capítulo once dar consejos, sino de informar sobre las opciones y sus consecuencias. Mientras que en el verso nueve dice algo como esto: <Haz lo que quieras, pero más te vale no enojarte tanto y alejarte de la maldad, porque la adolescencia no dura mucho pero el daño que te puedes causar  en esta etapa puede durar el resto de la eternidad>.  En el versículo diez dice:<Cuando hayas hecho que quierassabe que serás juzgado por Dios>.

Retomando aquel informe de la neurociencia y la escasa experiencia vivencial de un adolescente, (Párrafos tres y cuatro de la primera parte) cualquier jovencito diría: ¡No me pidan más de lo que puedo dar entonces por favor!

Efectivamente: No se le puede pedir  al jovencito que haga lo imposible;  pero sí  motivarlo para que explote uno de sus más altos potenciales en esta etapa de la vida: Sin discusión; la adolescencia es una de las etapas más favorables para adquirir conocimiento, y habilidades. El adolescente promedio es una esponja capaz de absorber grandes cantidades de conocimiento intelectual y práctico. Aprender a obedecer órdenes y condiciones debiera ser entonces ser una de las acciones fáciles de ejecutar para  un adolescente. Aprender a obedecer en vez de pedir demasiadas explicaciones, es una disciplina que puede marcar la diferencia entre una adolescencia que transcurre feliz, supera los peligros que la rodean; y otra que dejará profundas huellas negativas, dependencias y obligaciones indeseadas producto de errores y malas decisiones tomadas.

Aprender a obedecer puede ser la diferencia entre vivir o morir tempranamente y no exagero.

 

Sigue la próxima publicación y entérate del porqué lo digo.

 

Pastor Verde

Juventud; Tesoro Invaluable

Juventud; Tesoro Invaluable

(Parte 1)

 

Preciosa adolescencia, preciosa  temprana juventud. Preciosas; pero con demasiados peligros al acecho para una etapa tan breve de la vida. Se viven solo una vez y pasan sin que se dé uno cuenta.

Si transcurren en condiciones favorables y se toman buenas decisiones,  se formará un adulto más o menos equilibrado; pero si en esta etapa se toman decisiones erradas;  sus efectos pueden seguir dañando toda la vida de una persona, aunque la juventud haya quedado muy atrás. Aun más; pueden terminar con ella antes de llegar siquiera a la etapa adulta.

Hoy se sabe por la neuro ciencia  que el cerebro de un adolescente no completa aun el funcionamiento óptimo de su lóbulo frontal que es la parte donde se procesa la capacidad de prever las consecuencias de las decisiones que se toman. Su cerebro no ha desarrollado plenamente las funciones de esta sección.

Por otra parte, el adolescente carece  también del banco de información que produce la experiencia de vivir día a día en el que podría basar sus razonamientos para  comparar con experiencias del pasado, las posibles consecuencias a futuro de  sus decisiones en el presente.

 

Con base en esto, surge la pregunta: ¿Cómo vivir la juventud entonces? Se nos ocurren dos opciones en respuesta a la pregunta.

Que el joven disfrute todo y lo más que pueda del  mundo.

Eclesiastés 11:9

Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos;

 

  • Lo cual es sumamente Divertido
  • Lo cual es también tremendamente emocionante
  • Y por supuesto algo novedoso. El mundo, siempre tiene algo de moda.

 

Vivir así la adolescencia y la juventud puede resultar divertido, emocionante y novedoso, pero también… Muy riesgoso

 

Considera que la diversión, la emoción y la moda que el mundo ofrece son fugaces; es decir: pasan muy rápido.

 

Si la adolescencia y la juventud son fugaces, la diversión y la emoción que se obtienen duran mucho menos. (Tú me entiendes; es cosa de instantes, horas a más tardar y de vuelta a la realidad)

 

Considera que pueden ser adictivas; esclavisantes.  

  • Muchos adultos reconocen ahora , que adquirieron en su juventud los malos hábitos que hoy controlan su manera de vivir, su calidad de vida, y el tipo de familia que han formado o destruido.

 

  • Salomón; un joven rey judío quien tuvo en su mano todo lo que cualquier joven pudiera desear con solo un chasquido de sus dedos, dijo de esto: “Vanidad de vanidades; todo es vanidad”. Hoy un joven adulto mexicano sincero podría decir…<Todo fue  muy mala onda; ¡La regué!>

 

  • El apóstol Pablo lo dijo de esta manera: “El que siembra para su carne de su carne segará corrupción; el que siembra para el espíritu de su espíritu segará vida eterna” Gálatas 6:8. Es decir: Todo tiene consecuencias, y que pueden ser eternas.

 

Esto  da pie para presentarte  la segunda respuesta a la pregunta ¿Cómo vivir mi adolescencia?      

 Vivirla en el área espiritual.

Estate atento a la publicación de la segunda parte.

Viene una historia que te dejará helado. 

Si deseas comunicarte, estos son mis correos: discipuladosA@gmail.com   y discipulados@live.com.mx

 

Dios te bendiga: Pastor Verde

 

Como Un Caleidoscopio

Como Un Caleidoscopio

Como un “caleidoscopio”

 

Un caleidoscopio es un juguete bien interesante y divertido. En realidad se usa para demostrar ciertos efectos físicos de la reflexión de la luz. Es un tubo con tres espejos unidos entre sí a lo largo del tubo en forma de triángulo y muchas piececitas de diversos colores colocadas sueltas en su interior en un espacio destinado para ello. Al girar este juguete, uno puede observar por la mirilla como las piececitas van formando figuras multicolores que nunca vuelven a repetirse. A cada leve giro una figura distinta. http://www.caleidoscopios.com

Quizás el cincuenta por ciento de las familias actualmente son comparables a un caleidoscopio. Cada una es distinta, no hay un patrón; son la figura que se formó tras el leve giro que les tocó vivir. Hay que aceptarlo: la familia de hoy es muy diferente a la familia de apenas nuestros abuelos. No es que hayan sido mejores y que no cometían barbaridades; definitivamente no,  pero tenían claras en sus mentes las reglas que quebrantaban cuando violaban los pactos matrimoniales y los afectos y compromisos familiares.

Ligeros pero sucesivos y constantes han sido los giros que han hecho que olvidemos ese estilo de vida apenas dos generaciones atrás. Hay tantas personas que viven bajo condiciones familiares tan diversas, que aun si habla uno desde la perspectiva de  las propias leyes civiles tocantes a la familia; no tarda uno en herir la susceptibilidad de alguien que ve las cosas como le ha tocado vivirlas  y no como debieran haber sido.  Hoy ni se conocen, ni se quebrantan reglas; todo se hace por derecho y en pleno uso de la libertad que cada individuo es digno de ejercer.

Lo más grave es que la situación tiende a empeorarse toda vez que esas mismas leyes civiles que por un lado establecen los principios que rigen la vida matrimonial y familiar tradicional,  al mismo tiempo van abriendo un abanico cada vez más amplio de opciones que se aparta más y más del  modelo original de la familia. El que Dios; (su Creador) estableció para ella.

Y es que además como mencioné: vivimos en la «Era de los derechos y  las libertades». Todo mundo habla de derechos y libertades pero nadie habla de las responsabilidades ni de la línea donde las libertades terminan. Tantos  derechos y libertades; nos están dejando más confundidos que nunca en temas “simples” y tan “viejos” (“primitivos” le llamarían otros) como el de la familia. Tocar el tema de la familia según el modelo bíblico se ha vuelto hoy muy complicado sin importar el ámbito.

Según lo veo; esto  deja abiertas LAS SIGUIENTES OPCIONES:

 

I DEJAR DE CASARCE

II DEJAR DE HABLAR DEL MODELO BIBLICO PARA LA FAMILIA

II AJUSTAR EL MODELO BIBLICO A LAS CONDICIONES DE VIDA ACTUALES

III SEGUIR INSISTIENDO EN LA ESTRUCTURA ORIGINAL

¿Qué hará la iglesia?… Medite en esto por favor…Continuará.

 Dios le bendiga: Pastor Verde