Un águila está hecha para el cielo, no para el suelo. Su gloria está en surcar los aires en espacios tan extensos como el panorama mismo. La altura de su vuelo puede ser más allá de las nubes, pero sus ojos alcanzan avistar pequeños roedores semi-ocultos en el pasto; es decir posee una super-visión.
Isaías 40:31 “Levantarán alas como las águilas” se refiere a que con su fuerza Omnipotente, Dios hace a sus hijos como águilas. Significa que les dará todo el poder necesario para realizar las elevadas metas de Dios, visión de largo alcance, vigor y fuerza sobresalientes. Él los hace capaces de mantenerse en pos del objetivo en medio de cualquier circunstancia. No hay en el águila asomo de debilidad.
La iglesia es un águila.
Su visión alcanza “cielo nuevo y tierra nueva” «Aunque está en el mundo; no es del mundo»
La iglesia no debe detenerse , siempre debe estar en movimiento. En realidad la iglesia; ¡Iglesia!; nunca ha necesitado ser restaurada, porque nunca ha sido destruida ni silenciada, ni ninguna cárcel ha sido suficiente para detenerla. El Señor Jesucristo dotó a la iglesia de todo lo necesario para poder representarlo dignamente en la tierra; del modo en que el águila representa dignamente a todo el género aviar.
Si el águila no fue hecha para el encierro; tampoco la iglesia de Dios para el claustro. ¿Acaso no es desolador ver un águila enjaulada? Al mirarla encerrada en un zoológico, uno desea verla extender súbitamente sus enormes alas y alzar su majestuoso vuelo.
La Jaula
Pero alguien nos puso una trampa. Nos metió ideas en la cabeza. Nos hizo creer que sin templo no somos nada; ni siquiera iglesia. Que el diablo tuvo que ver… no lo dudo; y que algo del suelo (mundo); también. Pero ni el diablo ni el mundo pudieron hacerlo solos. Nuestra propia carnalidad aportó lo que faltaba.
El afán de posesiones, la búsqueda de fama, hacerse de un nombre, hacerse de poder, o simplemente satisfacer el placer del triunfo terrenal; han logrado que la iglesia quede atrapada entre los barrotes de sus propios templos. Mucho; pero mucho, de lo que se hace en las iglesias es pro-templo, y en el templo. La iglesia fue hecha para moverse; para volar muy alto. La iglesia nació libre. Pero los templos son estacionarios. Están enclavados en su lugar no pueden moverse.
El día en que el águila de Dios se transformó en loro.
La iglesia; a pesar de todo el potencial divino recibido, decidió enjaularse entre sus muros y dejó de proclamar el Evangelio a los perdidos en los espacios abiertos. Limitó la potente visión que obtenía desde el cielo a pleno vuelo, a lo que puede ver desde adentro de «su jaula» estando a nivel de piso.
En vez de surcar los aires con su vuelo majestuoso (anunciando las virtudes de Aquel que todo lo llena en todo); se conformó con invitar desde su jaula a los transeúntes; gritándoles cual loro de hermoso y policromático plumaje ¡Vengan, vengan! ¡Aquí tenemos la verdad!; ¡Aquí tenemos la verdad! ¡Aquí está la salvación! En tanto: «otras aves» que no son por naturaleza águila, sino más bien aves pedestres nacidas en el suelo y para el suelo, andan libres de jaulas, canturreando cada día su error por las calles, las plazas, las casas y ante quien les preste atención, agregando más y más prosélitos a su movimiento terrenal.
Sin temor a equivocarme:
Paradójicamente hoy la tarea más difícil después de lograr que alguno llegue al templo, es que salga de él para ir a donde está el pecador. De la mayoría de las iglesias he escuchado: -Salimos muy poquitos a evangelizar-
Enjaulada entre semana y también los fines de esemana.
Entre semana la iglesia no tiene tiempo para Dios porque está atareada en «la jaula» de sus responsabilidades económicas (comprensible hasta cierto punto en que no raye en ambición). Los domingos no tiene tiempo de «volar» por que debe encerrarse en sus templos si quiere cumplir sus deberes religiosos.
¿No es verdad que la iglesia está enjaulada en jaulas que ella misma se hizo?
No es la culpa del diablo, ni del mundo, ni mucho menos de Dios. Gustosamente hemos cambiado “el vuelo a cielo abierto” por la comodidad del templo.
Mis amados consiervos en el ministerio; especialmente los jóvenes.
Dejemos de ver nuestros templos como santuarios a la manera del lugar santísimo del tabernáculo o del templo en Jerusalén. Sagrado es el templo del Espíritu Santo, es decir: cada uno de nosotros. Esta fue la razón por la que Jesús dijo “Viene la hora en que no se adorará a Dios aquí o allá”; “No quedará de ésto piedra sobre piedra” y también por la que “el velo del templo se partió en dos de arriba abajo” al morir nuestro Salvador. No a rituales ni lugares que enjaulen; el acceso está abierto. Indispensable es congregarse pero el lugar no debe encerrarnos, somos libres.
Si hoy por disposiciones de ley tenemos el deber de congregarnos en templos… Hay que usarlos pero no adorarlos. Un templo es útil:
Cuando la iglesia lo usa como centro de entrenamiento de nuevos soldados de Cristo con la Palabra y la oración y por supuesto para la adoración.
Cuando se usa para tomar acuerdos, establecer estrategias, cobrar fuerzas y volar al campo, porque los perdidos están afuera no adentro.
Cuando se ha comprendido que la obra primordial de la iglesia es la evangelización de inconversos, el discipulado de nuevos creyentes, para que lleguen a la estatura de Cristo.
El templo no es para encerrar sino para enseñar a volar.
Para terminar:
¿Había notado que la mayor expansión del reino de Dios, se dio cuando la iglesia no construía templos? (Cheque el libro de Hechos de los Apóstoles y la historia inmediata a la era apostólica)
¡Basta de romper púlpitos a golpes y hacer alharacas dentro de la jaula!. No; no es ahí donde hace falta.
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Uno de los grandes indispensables para crecer sostenidamente en lo espiritual, es tener un tiempo diario a las con Dios. a eso le llamamos «TIEMPO DEVOCIONAL O llanamente DEVOCIONAL».
Hay varios factores que se interponen como cuando alguna piedrita se mete a nuestro zapato y no nos deja avanzar con libertad.
Aquí tienes tres causas frecuentes para no tener una vida devocional bastante comunes.
No sabemos que significa Tiempo Devocional.
No contamos con plan adecuado para seguir.
No encontramos el tiempo adecuado para hacerlo.
En el siguiente video te ayudaré con mucho de lo que necesitas para conseguirlo. Míralo con atención hasta el final.
Dios te bendiga.
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Conocer la Verdad no es resultado del esfuerzo humano, sino de la gracia de Dios en Jesucristo. Es Dios quien se ha esforzado en revelarla, preservarla y mantenerla al alcance de todo hombre. Pocos la obtienen. Una vez alcanzada, pareciera natural y fácil compartirla, pero igualmente, muy pocos lo hacen. No obstante, el más grande desafío de haber conocido la Verdad, es vivir de acuerdo a ella. 2 Pedro 3:11.
Cuatro bendiciones que la Verdad trae consigo son: Liberta, ilumina, protege y salva.
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Hay que empezar por el principio. ¡Ningún ser humano puede producir avivamiento! Haga lo que haga. El avivamiento ni es obra del hombre, ni es el pago con el que Dios se ve obligado a retribuir la obra del hombre.
Mejor dicho, el avivamiento es la intervención soberana de Dios cuando los hombres han desfallecido. Como Elías, cuando huyó de Jezabel; o cuando han corrompido el plan original de Dios y Dios mismo tiene que intervenir para darle nuevo vigor y para retomar el curso que los hombres trastornaron. Como en I Reyes 13:2.
En consecuencia, a lo más y mejor que podemos aspirar, es a estar en buenas condiciones espirituales de suplicar, que en su infinita misericordia, Dios nos conceda alguna promesa que entendemos que por causa del hombre no se está consumando.
Tanto en el A. T. como en el N.T. Dios levantó hombres a quienes invistió de lo que quiso para iniciar avivamientos.
La punta del hilo es la Palabra de Dios. No es posible comenzar por otra parte. La simple intención de buscar a Dios en su Palabra puede hacer gran cosa en nosotros aunque no sea un avivamiento generalizado. Si realmente deseamos prepararnos para un avivamiento hay que ser objetivos en la selección de qué partes de la Biblia comenzar a estudiar.
Con Josías, todo comenzó con el hallazgo de la Palabra de Dios en 2 Reyes 22:3
Esdras, 1:1 “Para que se cumpliese la Palabra de Jehová”
Nehemías Capítulo 1 aunque todo parece indicar que este movimiento inició con la oración de Nehemías, la base de ese avivamiento no fue su oración sino su conocimiento contextual y fe profunda en la Palabra de Dios. Nadie que haya descuidado su estudio diligente de la Biblia estará en condiciones de orar como oró Nehemías.
El ministerio de Juan el bautista y la predicación del Evangelio el día de pentecostés son dos avivamientos clásicos del N.T. que comenzaron con la Palabra. Vea Lucas 3:2 «Vino Palabra de Dios a Juan» y Lucas 24:49 Los apóstoles estaban obedeciendo la Palabra del Señor, cuando les dijo: «Quedaos vosotros en Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto».
Los Grandes Avivamientos en la Historia.
No me ha sido fácil determinar con claridad los verdaderos avivamientos de la historia posterior al N.T debido a que casi todo está plagado de relatos tendenciosos de corte pentecostalista que me hacen dudar como para escribirlos aquí.-No cabe duda que acaban afectando el darle la gloria a Dios por sus hechos en la historia-
Pero me queda claro que una nueva era dio inicio con la impresión del primer libro que se imprimió: la Biblia. Ocurrió el 23 de febrero de 1455. -¿Coincidencia? ¡Claro que no!-
Estos hechos; -la imprenta y la impresión de la Biblia- representaron la luz que empezó a filtrarse por la salida del oscuro y largo túnel de la edad media.
Después de la Reforma tuvieron lugar al menos dos avivamientos extensivos. -Basándome en la que considero fuente histórica seria, digna de crédito: -Los libros de historia eclesiástica de Justo L. Gonzalez-.
El primer avivamiento:
Ya para 1734 las discusiones doctrinales resultados de la reforma, habían adquirido cierto nivel de solidez, y las migraciones de los europeos a América del norte, estaban por dar a luz una nueva nación: Los Estados Unidos De américa.
Fue en ese año, 1734 en Massachusetts donde inició el primer avivamiento con Jonathan Edwards.
Justo L. González dice de él en su tomo 8 pág. 216 “La era de los dogmas y las dudas” -Lo que cito textualmente-.
-Edwards llevaba varios años predicando en Northampton sin obtener resultados sorprendentes, cuando él mismo se maravilló al ver la respuesta que su predicación comenzó a provocar. Sus sermones no eran excepcionalmente emotivos, pero si subrayaban la necesidad de una experiencia de convicción de pecado y de perdón por parte de Dios. La gente comenzó a responder, algunos con demostración de profunda emoción y muchos con un cambio de vida notable hasta entonces insólita. En pocos meses el movimiento barrió la comarca, y llegó hasta Connecticut. Pronto las experiencias extraordinarias se hicieron menos frecuentes –Como en Hechos de los Apóstoles- (cursivas mías) Y a los tres años habían cesado por completo-.
El segundo gran avivamiento.
Justo L González Tomo 9 “La era de los nuevos horizontes” Pág. 31
-A fines del siglo XVIII. Comenzó en Nueva Inglaterra. Contrariamente a lo que podría pensarse, este avivamiento no se caracterizó por grandes explosiones emotivas, sino lo que sucedía, era más bien que, de modo inusitado, las gentes empezaban a tomar su fe con mayor seriedad, reformaban sus costumbres para ajustarse mejor a las exigencias de esa fe. La asistencia a los cultos aumentó notablemente, y eran numerosas las personas que contaban experiencias de conversión. Se abrió paso entre los más notables teólogos de Nueva Inglaterra y pronto uno de sus principales predicadores fue el presidente de la universidad de Yale, Timothy Dwigth, nieto de Jonathan Edwards. En esa universidad, y en muchos otros centros docentes, se notó un gran despertar religioso. Como resultado de aquella primera fase del avivamiento, se fundaron docenas de sociedades con el propósito de difundir el mensaje del evangelio-.
En conclusión:
“La punta del hilo” para un avivamiento no es la oración, sino comenzar a tomar en serio la Palabra de Dios. De ella procederá la fe necesaria que como potente combustible, suplirá la energía que consumirá la oración. (La fe es por el oír) Nadie que no esté estudiando con devoción las Sagradas Escrituras podrá orar fervientemente, (Pedir con fe) a no ser que lo haga bajo la presión de una gran necesidad o enfermedad personal, pero eso no producirá ningún avivamiento.
Recomiendo ir a la sección Libros , y leer el libro: Por qué no llega el Avivamiento de Leonard Ravenhill.
Mira este vídeo de Leonardo Ravenhill predicando su mensaje: «Corazón Puro Iglesia Pura» subtitulado en español AUDIO-VIDEO-PREDICACIONES
Apacienta tu pueblo con tu cayado, el rebaño de tu heredad. Miqueas 7.14
Abigeato es la palabra con la que se designa hoy, un delito grave. Robar el ganado de otro que se ha encargado de reproducir, criar, cuidar y crecer; invirtiendo su vida, tiempo y dinero. Es un grave delito.
Algo sobre abigeato
Tomado de: http://www.inforural.com.mx/spip.php?article87993
Reforman en el Congreso local el Código Penal del Estado con el fin de evitar que salgan libres bajo fianza quienes cometan el delito de robo de ganado. “Se impondrá una pena de seis a doce años de prisión y una multa de trescientos días de salario, a quien en el medio rural se apodere de una o más cabezas de ganado, sin consentimiento legal de quien pueda disponer de ellas”.
Abigeo es el nombre que se le da a quien se dedica al robo de ganado.
Jesús le dijo a Pedro: Juan 21:14-18 Apacienta mis ovejas. Es verdad, en el plano espiritual, ningún pastor es dueño de las ovejas. Pero cada pastor, -Como Pedro- tiene la encomienda especial, personal, y directa del Señor de atender, alimentar, y ayudar a crecer a los que Dios le asigna.
Vergonzosamente entre los “Pastores de Iglesias” Hay muchos cuyo modus operandi es el abigeato.
No lo hacen por obedecer la Palabra.
La ética Paulina en cuanto a esto es: Romanos 15: 19-20 De manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del Evangelio. Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno. – ¡Qué saben o qué les importa esto a los “abigeos”!- Tienen en poco las reglas establecidas para el crecimiento de la iglesia y el respeto que les deben a las iglesias y los pastores que trabajan esforzadamente para sacar del mundo las ovejas del Señor con el Evangelio.
No lo hacen por ayudar espiritualmente al creyente. (Nada bueno puede ofrecer quien obra con falta de ética cristiana y deshonestidad) Note «el cuidado» que le dan a la oveja en el vídeo. La oveja no les importa, les importa el beneficio material que le saquen.
Un análisis de sus congregaciones testificará contra ellos dejando en claro que la mayoría de su gente ha sido sacada de sus congregaciones originales con “invitaciones” que aparentan buenas intenciones. Pero otras ovejas al ser sustraídas de sus rebaños originales, tampoco permanecieron ahí; finalmente acabaron confundidas, separadas y abandonadas.
En el fondo piensan que son mejores que otros pastores. Que como iglesia pueden ofrecer más que otras que también son el cuerpo de Cristo y que compró el Señor mismo con su misma sangre.
Si encuentran alguna persona miembro de otra iglesia «oveja ajena» mezclada con las suyas dan gracias a Dios, lo aceptan como si Dios se los hubiera enviado y nunca reportan lo que está ocurriendo al pastor original.
¿Qué hacer en este caso?
Los que genuinamente hacen discípulos evangelizando:
Seguir evangelizando.
Seguir enseñando la Palabra.
Orar por los pastores «abigeos»
Nunca “invitar” a nuestro templo o reuniones a quien sepamos que ya se está congregando.
Enseñar desde muy temprano a nuestros discípulos que nunca lo hagan.
Si alguien llega de visita a nuestro templo démosle la bienvenida, pero si va llegando varias veces y seguidas, hay que hablar con ellos y contactar al pastor de esas ovejas.
Esperemos a que aparezca el príncipe de los pastores el pondrá en honra a los verdaderos pastores y sancionará a los abigeos.
Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.1 Pedro 5:4
Si por ignorancia haz cometido esta grave falta en contra de otra iglesia y el trabajo de otro pastor, también haz atentado contra el Señor que decidió ponerlos ahí.
Pide perdón al Señor de los pastores.
Pide perdón a los pastores a quienes haz robado ovejas.
Comienza a evangelizar para acrecentar tu grey.
Deja de “Invitar” a los que sabes que ya se congregan.
Comienza a enseñar a tu gente a invitar inconversos, no a cristianos miembros de otras iglesias.
Deja de pensar que tu iglesia o tu son superiores a otros y arrepiéntete.
Acostúmbrate a contactar a los pastores de los cristianos que comienzan a llegar de visita a tu iglesia.
¡NO ESPERES QUE APAREZCA EL PRÍNCIPE DE LOS PASTORES!
Sencillo significa: Fácil, accesible, simple, sincero, directo, claro, evidente, inocente, ingenuo, humilde, afable, espontáneo, natural, sin doblez ni engaño, y que dice lo que siente.
Sencillo es lo contrario de: Difícil, complejo, múltiple, artificioso.
En Yucatán México, sencillo es también lo contrario de “especial”. (Si pides un taco sencillo, significa que le pondrán lo normal. Si pides un taco especial te preguntarán… ¿Cómo lo quiere? ¡Y claro; también te costará más! Je, je.
Contrariamente, una persona difícil o “Especial” es alguien que se percibe a si misma superior, de “otra especie”, diferente, no común, se siente por encima de los demás.
Normalmente las personas difíciles desprecian lo que es sencillo, son fatuos, altaneros, prepotentes, altivos; difíciles de tratar.
Para ayudar en el trato con personas “Difíciles”, hasta se han escrito libros. Uno de ellos es: “Como mantener relaciones con personas difíciles” del Dr. Les Parrott III de editorial Unilit.
También he visto otros títulos por ahí. Por ejemplo: «Cómo tratar con personales difíciles”
Paradójicamente, hasta donde sé hoy; no ha hecho falta que alguien escriba el libro titulado: “Técnicas para tratar con personas sencillas”. Primero porque ninguna técnica se necesita en ese caso. Segundo: porque escasea ese tipo de personas, y en tercer lugar: porque se vendería tanto como el libro jamás escrito… “100 Técnicas indispensables para beber un vaso de agua” Ja, ja.
Para tratar con toda clase gente pero especialmente con la gente sencilla, tenemos la Biblia.
Es verdad; las personas son diferentes; eso es real. Con distintas capacidades y características; es innegable. Pero nadie es superior a otro.
¿Pudieran haberse sentido «especiales» entre los «especiales», «superiores» los doce hombres que Jesús escogió entre todos los demás hombres del mundo para que fuesen sus apóstoles? ¡Pues seguro que sí! Debido a eso, les pidió encarecidamente no solo que actuaran con sencillez, sino que fuesen sencillos. El carácter de su Señor lo demandaba. Jesús es sencillo de corazón. La tarea que les encomendó lo demandaba. Nada puede favorecer más al portador del Evangelio para consumar su comisión que la belleza de un corazón sencillo. (Solo uno no lo logró: Judas)
A la sencillez; el mundo le llama de muchas maneras: pobreza de espíritu, carencia de carácter, falta de voluntad, mediocridad, pusilanimidad y mucho más. Nadie per-se quiere ser sencillo; pero sin discusión: la sencillez es algo que Dios desea ver en sus hijos.
Los sencillos de corazón gozan de grandes promesas Mateo 5:1-16
1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
La sal de la tierra
13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
La luz del mundo
14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
La sencillez es la quinta joya que adorna el carácter de quien la posee.
Como cualquier otra joya que poseamos; ninguna viene sola. Hay que procurarlas. ¿Cómo obtenerlas? Será el tema del siguiente artículo.
Si me haz concedido el honor de tu atención con la lectura de esta serie de cinco temas que son parte de un sermón que he predicado; te invito a completarla leyendo el siguiente artículo que publicaré en breve. Dios te bendiga.