por M. F. Verde. | Oct 30, 2009 | Discipulos de mente abierta, Enseñando A La Iglesia

SENCILLO.
Los tiempos modernos incitan a veces elaborar proyectos que resultan ser un verdadero desafío a las capacidades de creatividad y liderazgo; un quebradero de cabeza para los pastores y líderes de servicio cristianos.
¡HAY QUE TENER UNA VISIÓN GRANDE PORQUE TENEMOS UN DIOS GRANDE!
He escuchado, y leído esto cientos de veces. También he oído y leido hasta memorizar:
-PARA HACER GRANDES COSAS HAY QUE PENSAR EN GRANDE.
Y ahí caemos muchos; estas filosofías nos atrapan. Hacemos un gran esfuerzo; nos rompemos la cabeza y proyectamos obras grandiosas que demandarán a veces millones de dólares para realizarse. Comprar grandes propiedades, construir grandes y funcionales edificios, para la instalación de grandes y modernas oficinas, comprar unidades móviles adecuadas y equipos de comunicación y cómputo sofisticados, y seguramente también, la contratación de una decena de colaboradores calificados para la misión que emprendemos. Lo malo es que casi siempre se parte del más redondo y grande… cero.
En una escala más típica, más común; la mayoría de los líderes tiene la “visión” que si consiguen un gran templo terminado, la obra de “hacer iglesia” se facilitará. (Quienes nos congregamos en un templo propiedad de la iglesia podremos afirmar o aclarar tal supuesto).
Permítame compartirle algunas ideas.
Indudablemente que como iglesia, no podemos aislarnos de las situaciones y necesidades que experimenta la sociedad que vive alrededor nuestro. Ellos son el objeto del amor de Cristo y nosotros debemos amar lo que Él ama. La iglesia debe estar atenta, consciente y atender en la medida de sus posibilidades, las necesidades reales de la sociedad en la que está ubicada. Escuelas, hospitales, orfanatorios, comedores, refugios, campamentos hogares para huérfanos y ancianos son solo algunos ejemplos de lo que puede estarse necesitando ahí afuera de nuestra congregación. Pero la atención de estas necesidades exige grandísimos esfuerzos en todos los sentidos. Aunque importantes y necesarios tales emprendimientos; no debemos hacernos perder de vista que son solo accesorios que la iglesia implementa para demostrar el amor de Cristo a su comunidad, Participar en la provisión para estas necesidades con la finalidad de facilitar el acceso a la satisfacción de la verdadera y más grande y urgente necesidad del ser humano que es la salvación de su alma, lo cual demanda una de las dos funciones medulares de una iglesia: Predicarles el Evangelio.
Involucrar a la iglesia en proyectos colaterales a esta encomienda del Señor, debe ser resultado de la absoluta certeza de que Dios le ha designado para una empresa de este tipo; una clara visión de la problemática a resolver; de alguna necesidad qué cubrir. Demandan establecer una visión clarade la misión a realizar y las estrategias adecuadas para conseguir las metas deseadas. Muy importante será establecer también el mecanismo para aprovisionarse de los fondos monetarios que demandará el proyecto sin duda alguna.
Si los proyectos no están inclinados a resolver problemas específicos, ni a satisfacer alguna necesidad específica de la iglesia o de la gente que forma la sociedad que rodea a la iglesia con miras a su evangelización; entonces hay que revisar su verdadera motivación antes de dar un paso más. Ya que como cualquier empresa humana, puede funcionar o no. Si funciona será un gran motor para la iglesia; si fracasa no solo representará un retroceso, sino que se llevará entre los aparejos el testimonio, el ánimo, y posiblemente la unidad de la congregación.
SENCILLAMENTE
Para hacer Iglesia local en cambio, solo es necesario asegurarnos que las acciones a tomar queden dentro de la visión preestablecida en Nuevo Testamento.
Para ser sincero; creo que si de hacer iglesia se trata (Puedo equivocarme, y ruego me dispense si lo hago) según lo veo; realmente no requiero tener una visión literalmente propia.
Permítame recalcar que estoy hablando de “hacer iglesia” local.
En su libro Mi Experiencia Con Dios Henry T. Blackaby dice algo que impactó mi manera de pensar en cuanto a visión: El dice: – Vea donde está trabajando Dios y métase ahí. ¡Uy! Esto era totalmente opuesto al modo en que estaba haciendo las cosas hasta entonces, lo que hacía normalmente era: Dios, aquí está lo que he planeado; lo único que necesito ahora es que lo bendigas es decir: solo me falta que tú te involucres en esto (ja, ja, ja, ). ¿Parece ridículo? Bueno; esta era la forma en que había hecho muchas cosas en mi ministerio. Pero como resultado del conocimiento del enfoque de Blackaby, ahora creo que si alguna visión requiero es esta: la capacidad de ver donde está obrando Dios. Pero aun mejor: la capacidad de estar atento a cada situación en la que me veo involucrado para sacar el mayor provecho para Dios. (Porque Dios está ahora mismo obrando en todas partes y lo único que falta es que yo abra los ojos) Para esto Blackaby cita ejemplos bíblicos de liderazgos claves como el de Noé, Abraham, Moisés, etc. Donde ninguno comenzó nada por su propia visión y cuenta. Siguieron instrucciones que Dios les daba de acuerdo a Su visión y su propósito; conforme al ritmo de su voluntad. Ninguno estaba creando proyectos para poner a funcionar cuando Dios decidió involucrarlos. Vino a ellos y les dijo te quiero para esto y punto. La duración, vigencia, desarrollo y logros de sus ministerios fue de acuerdo a la visión del plan de Dios y no por la visión, el esfuerzo o la prisa que cada uno pudo imprimir a su servicio. Cuando Dios quiere ponerle velocidad a su proyecto capacita misteriosamente al varón o varones que usará para causar la “explosión” que planeó. Tal es el caso de Juan El Bautista, los primeros apóstoles o Pablo que fue el último de ellos, por ejemplo.
Hasta donde el Señor dejó las cosas en el libro de Hechos capítulo 28, lo único que tenemos que hacer es sumarnos a lo que él estaba haciendo (y es que la obra de Dios es desde la eternidad, hasta la eternidad según Efesios 1). No hay nada nuevo bajo el sol, y eso; literalmente.
Sin duda el proyecto divino para hoy se llama Iglesia, la cual debe ser edificada ladrillo por ladrillo, paso a paso, día a día y nosotros somos los comisionados para esa labor. Cualquier otro enfoque puede resultar original, rimbombante, brillante, ambicioso, llamativo, estratégico, inteligente y mucho más, pero Dios persiste desde hace dos mil años (tiempo de hombre) en sacar adelante un solo proyecto: “¡Edificar La Iglesia!”
Creo firmemente con relación a la tan citada «Gran Visión» en los tratados modernos de liderazgo cristiano, que “para hacer iglesia”, necesitamos asegurarnos, hoy más que nunca, que “nuestra visión” se ajusta al proyecto establecido por Dios. Que está fundada en la visión de Él, y no en la nuestra; si es que ha de prevalecer y llevar frutos al cielo.
La iglesia no puede fracasar porque es efecto de la visión y del esfuerzo de Dios y no nuestro. Por tanto es seguro involucrarse en su edificación. ¡LA IGLESIA COMO TAL NO FRACASARÁ NUNCA!
PERO TENER CLARO LO QUE ES LA VISIÓN DE “HACER IGLESIA” Y LO QUE ES LA VISIÓN DE “INVOLUCRAR A LA IGLESIA EN OTROS PROYECTOS” ES SUMAMENTE IMPORTANTE.
En ese sentido, tengo que reconocer que yo no he sido llamado a inventar nada. Fui escogido por Él para seguirlo a Él, para andar como Él anduvo, para vivir como él vivió, para ser como él es, para amar lo que Él ama, para servir como él sirvió. En el tengo mi ejemplo. (Aunque me está costando muchísimo lograrlo)
En serio creo y afirmo que (yo) no fui llamado a crear nada. Todo está dicho en el Nuevo Testamento. Lo que haga dentro del ministerio debe tener forma de iglesia y ser como debe ser la iglesia. El resultado es para la iglesia, y la iglesia es de Cristo. Yo pertenezco a Él y lo que hago debe ser como él lo estableció. La iglesia debe ser una asamblea en la que se adora a Dios en espíritu y en verdad. Debe fomentar la maduración del carácter de cada persona que forme parte de ella; algunas veces con puro gozo y otras también con lágrimas. Aun este sitio web persigue el objetivo de mantenerse dentro de la línea de la visión de Él en cuanto a la iglesia y todo lo que escribo y comparto es desde la iglesia; y para la iglesia, y me da pánico que así no fuera.
La iglesia tal como fue establecida, es la columna y el baluarte que sostiene la verdad en este mundo, da a conocer el plan de salvación en todas direcciones y es la encargada de presentar a todo hombre perfecto en Cristo Jesús Según colosenses 1:23 ¿Es poco este proyecto para intentar abrazar otros? A mí me parece que mi vida toda, es nada que aportar para desarrollar un proyecto como este; rebasa mi capacidad y vigencia, soy intrascendente, y sin embargo así es; porque es parte del proyecto divino. (Hasta hoy no conozco a un líder cristiano de doscientos años ji, ji, ji,-perdón por la nota chusca)
HACERLO SENCILLO ES:
Mantener claro en la mente, que “hacer iglesia” no obliga a abrazar grandísimos proyectos si Dios no nos ha capacitado y específicamente llamado para ello. Sí, en cambio; todos hemos sido llamados para “hacer iglesia”; lo cual no demanda ni visión propia, ni grandes proyectos,. Dios no exige esta clase de esfuerzos, ni nunca pedirá lo que no podemos hacer por que Él no nos dotó de lo necesario.
HACER IGLESIA ES ALGO SENCILLO QUE TODOS PODEMOS Y DEBEMOS HACER. Mire si no es así.
Hacer iglesia requiere Evangelismo, y discipulado. Y ambos demandan la Palabra de Dios, el ministerio del Espíritu Santo y un cristiano obediente, sencillo como paloma y prudente (maduro; o poco menos) como serpiente. Mateo 10:16
La Palabra ya estaba en el mundo antes que yo naciera, El Espíritu Santo se movía sobre la faz de la tierra antes que Dios creara al hombre; es eterno, lo único que me toca a mí, es ser un cristiano a la medida, y enseñar a otros las mismas cosas que en mí son verdad. ¿Difícil?
¡No hombre!
HAGÁMOSLO SENCILLO
A menos que sepa con certeza que Dios le dotó de alguna capacidad para realizar algún proyecto y esté seguro que le designó para hacerlo, hágalo sencillo. Quítese de encima cargas innecesarias que pueden abrumarle, y consumir su vida; su energía física, emocional y espiritual; planeando diez mil cosas hasta el estrés y sufriendo porque no las alcanza.
Ajústese al manual de instrucciones. Cuando hagamos Iglesia; todo está dicho.
Tome su biblia y háblele al primero que encuentre, sobre la muerte de Cristo en la cruz, dígale que al tercer día resucitó de los muertos, que lo hizo para pagar el precio de sus pecados y que si cree en Él no será condenado, mas tiene vida eterna.
Si cree y acepta a Cristo como su Salvador, comience a enseñarle a vivir considerándolo su Señor cada día. ¡HÁGALO AHORA MISMO!
Eso es todo; Ha comenzado a hacer iglesia; Con la visión de Cristo:
¡Hágalo Sencillo!
Dios Te bendiga.
Pastor Verde.
por M. F. Verde. | Oct 16, 2009 | Discípulo Y Carácter, Enseñando A La Iglesia
PALABRAS TRINCHERA
Palabras que encubren.
Checando el diccionario resulta que Trinchera significa: Zanja que permite disparar a cubierto del enemigo y que constituye una posición defensiva.
Desde una trinchera era más fácil disparar con cierto grado de protección al no exponer el cuerpo al descubierto, lo que aumentaba las posibilidades de ser herido por el fuego enemigo.
Aplicado esto al modo de hablar, queremos decir; cierto tipo de expresiones que nos permiten lanzar recomendaciones, amonestaciones y hasta reprensiones de manera encubierta.
En el cristianismo, es fácil disparar una carga verbal sobre lo que debemos ser o debemos hacer, pero manteniéndonos ocultos en la trinchera de las palabras que expresan la idea de grupo.
Recuerde que una trinchera es una posición defensiva; no hay avance si se mantiene uno dentro de ella. En una batalla era indispensable dejar las trincheras para ganar terreno y ocupar nuevas posiciones hacia el frente, no sin correr el riesgo de ser herido en el intento, y de eso se trata este artículo. NORMALMENTE EVITAMOS EXPONERNOS DIRECTAMENTE ; ESPECIALMENTE SI TEMEMOS QUE NO PUEDEN VER APLICADAS A NUESTRA VIDA LAS ACCIONES O RECOMENDACIONES QUE HACEMOS. Es por eso que mejor exhortamos ocultándonos en la trinchera de la primera persona del plural “Nosotros”.
¿Ha notado que cuando hablamos de responsabilidades, deberes y culpas tendemos a utilizar palabras que expresan pluralidad; pero cuando hablamos de logros, elogios, conocimientos, sabiduría o espiritualidad alcanzada tendemos a hablar en primera persona, es decir: “Yo” o “Mi…”?
Dicho de otro modo: si se trata de culpas, responsabilidades, y deberes; la palabra es “Nosotros”. Si se trata de logros, conocimientos, o sabiduría alcanzada la palabra es “Yo”
En todos los párrafos de arriba, he estado utilizando “Palabras Trinchera” y si no fuera porque las he subrayado quizás no las hubiera notado; resulta bien fácil pasarlas por alto ¿No? Por favor; lea de nuevo y observe:
Las palabras trinchera en todos estos párrafos fueron: “El cristianismo y Nosotros.”
Es decir: todo lo que dije, lo dije ocultándome dentro de la trinchera de las palabras: “El cristianismo y nosotros”. No salí al frente y dije: “¡Yo, como cristiano, digo que…!” ¿Me voy explicando?
La mayoría de los libros cristianos están escritos de ese modo, usando la trinchera del plural y aunque literariamente no es incorrecto, en el plano de la espiritualidad, de la integridad, de la verdad, a veces resultan ser trincheras que se nos ofrecen para reforzar la tendencia con la que nos protegemos para no ser el blanco de la dura aceptación de la verdad y de la aceptación de la culpa en nuestras propias faltas cometidas.
¿Lo vió? De nuevo ¡Estoy usando la misma fórmula ahora mismo! El párrafo en negrita de arriba dice: – a veces resultan ser trincheras que se nos ofrecen para reforzar la tendencia con la que nos protegemos para no ser el blanco de la dura aceptación de la verdad y de aceptación de la culpa en nuestras propias faltas cometidas.
Ese mismo párrafo pude escribirlo así: “A veces resultan ser trincheras que se me ofrecen para reforzar esta tendencia con la que me protejo para no ser el blanco de la dura aceptación de la verdad y de la culpa que tengo en mis propias faltas cometidas.
¿Notó la diferencia?
¿Notó como en la primera forma, la palabra “Nosotros” resulta ser una trinchera? Ese estilo literario tras el cual el autor se atrincheró al escribir, ha reforzado mi tendencia natural a esconderme tras el grupo, tras el género, tras todos, el grupo, la banda, el equipo, la iglesia, nosotros, el cristianismo entero.
Origen de las palabras “Trinchera”
Quizás no sea otra cosa que el viejo mecanismo del pecado que mueve a evadir la responsabilidad que se tiene y transferirla a otra persona. De ser así; se estableció cuando Eva y Adán pecaron en el huerto de Edén. Después de comer del fruto prohibido fueron confrontados por Dios y Adán respondió…”La mujer que me diste por compañera me dio del árbol y yo comí” Génesis 3:12
Realmente fue un intento de decir: “Yo no tengo la culpa, “Ella es la culpable” “tú mismo me la diste por compañera” entonces: “Somos culpables” (Trinchera: “Somos”)
En el verso 13 La mujer dijo:”la serpiente me engañó, y comí” Eso implicaba: -Luego no soy la única culpable; la serpiente causó todo. (Si no hubiera estado aquí… ¿Quién la habrá puesto?) Entonces no soy la única culpable. En esto “Todos somos culpables”. Todos; es la palabra trinchera aquí.
La única que no dijo nada fue la serpiente. Nada cambiaría su situación. El diablo que la usó estaba condenado al infierno desde entonces y ahí estará al final. No hay nada que pueda hacer. En realidad no es que aceptara su culpa, sino que estaba demasiado contento con haber dado su golpe maestro. Había afectado la creación de Dios. Ahora intentaría poner en evidencia qué tan bueno y amoroso era Dios realmente. Hasta dónde estaría dispuesto a sobrellevar esta ofensa del hombre sobre sí. (Todos sabemos que esto acabó en la cruz cuando Él mismo, en persona de su Hijo, se dispuso a morir por los pecados de la humanidad entera y lo hizo)
¿Qué es mejor para mí?
En la medida en que aplique personalmente las Escrituras a “Mi vida, mi mente, mis pecados, mis acciones, y no a “Nosotros o a todos”, mi carácter madurará. Avanzaré en la medida en que me haga responsable de mis propias acciones; sean estas positivas o negativas.
Vea como me oculto en las palabras trinchera, diciendo exactamente lo mismo que arriba, pero en plural en el siguiente párrafo:
-En la medida en que apliquemos personalmente las Escrituras a “Nuestra vida, nuestra mente, nuestros pecados, nuestras acciones, nuestro carácter madurará. Avanzaremos en la medida en que nos hagamos responsables de nuestras propias acciones; sean estas positivas o negativas.
Muy probablemente usted se sienta más cómodo con esta segunda forma de escribir, pero salvo su mejor opinión, a mí me parece que este estilo de escritura me lleva inconscientemente a pensar –Lo haré cuando “Todos” lo hagan; ¡Lo cual no sucederá nunca!
Cuando escribo, predico, enseño o simplemente platico, sin darme cuenta uso sistemáticamente “Palabras Trinchera”: Nosotros, todos, debiéramos, hagamos, vengamos, traigamos, diezmemos, ofrendemos, sirvamos etc. Etc. Afectando mi enseñanza al hablar de un modo que nunca moverá a la acción de quienes me escuchan.
En vez de expresarme de ese modo debiera decir: “Yo, debiera, haré, vendré, traigo, yo diezmo, yo ofrendo, yo sirvo, etc. Usar palabras que representen grupo no está mal pero tienden a fundirme entre los demás y a los demás conmigo en el concepto de la pluralidad; concediéndonos a todos el triste privilegio de ocultarnos entre una multitud imaginaria; favoreciendo que ninguno se responsabilice de sí mismo y de sus actos o palabras; lo cual para nada ayuda el desarrollo, y maduración como individuos.
ACCIONES A TOMAR
He decidido filtrar, traducir, y aplicar a “mí”, toda predicación, estudios, escritos y cualquier otra información que llegue a mí ofreciendo “Palabras trinchera”.
También he decidido enseñar, escribir, y expresarme más en primera persona del sigular; es decir a mi, yo, mi, hasta que sea natural en mí hablar de mis responsabilidades y deberes así como de mis errores y omisiones.
Seguramente estas decisiones serán sólidas bases para mi desarrollo y transformación.
Si verdaderamente deseo ser un buen LIDER DE SERVICIO, útil y al servicio del Señor; debo decidirme a dejar de usar…
Palabras Trinchera.
Palabras que me encubran
Pastor Verde.
por M. F. Verde. | Oct 10, 2009 | Cómo Hacer Discípulos, Discípulos Y Evangelismo, Enseñando A La Iglesia
!Gracias a nuestro Gran Dios Jesucristo¡
HOY pongo al alcance de usted y de su iglesia el curso…
Que ha sido en nuestra congregación un factor de transformación del carácter, la disposición y el servicio de hermanos y hermanas que en otro tiempo y por muchos años fueron pasivos en las cosas de Dios.
Fueron transformados en valiosos LÍDERES DE SERVICIO para honrar a su Señor.
Este curso representa años de preparar, compartir, corregir, y reordenar cada tema hasta darle una estructura secuencial para hacerlo objetivo y eficaz. También ha sido necesario redactarlo con la mayor claridad y sencillez posibles para que cualquier líder pueda ponerlo a funcionar en grupo o individualmente dentro de una congregación. No puedo evitar mencionarlo, aunque es seguro que usted ya lo sabe, que tener este curso al alcance de un clic en la internet, ha requerido de una fuerte inversión de tiempo y de dinero para adquirir las técnicas en el diseño, construcción y administración de páginas web; (y aun estoy en proceso) y de una considerable inversión económica en la adquisición de equipos de cómputo, softwares, derechos y contratos necesarios. Gracias a Dios hasta hoy me lo ha concedido.
Deseo seguir publicando lo que en mi ministerio ha sido bendecido por Él y todo lo que yo considere que puede ser aplicable en el ministerio suyo mientras Él Señor me lo permita.
Es mi petición ante Él, que esta obra llame su atención y le mueva a solicitarla. Que ya en su poder, resulte ser una herramienta de primera mano que le sirva en la tarea de «Presentar perfecto a todo hombre en Cristo Jesús» según Colosenses 1:28.
Si le interesa el curso pero le resulta difícil adquirirlo contácteme en
discipulados@live.com.mx o en discipuladosa@gmail.com
Donde podremos hacer un estudio de la situación económica de su iglesia o suya para establecer un formato becario que les permitirá adquirirlo.
Recuerde que: ES UN CURSO, NO ES UN LIBRO. Usted contará con mi asesoría personal por e-mail, chat o videoconferencia, todo el tiempo desde su puesta en marcha, hasta su finalización, todas las veces que lo requiera.
El Curso

¡Adelante!
Pastor Verde
por M. F. Verde. | Jul 3, 2009 | Discípulo Y Carácter, Enseñando A La Iglesia
La madurez de carácter es una joya preciosa. Es el más alto anhelo del Señor para nosotros.
Presentarnos perfectos en Cristo es su meta; formar el carácter de Cristo en usted y en mí es su principal ocupación hoy. Colosenses 1:28
No obstante; al igual que un diamante, no es tan fácil conseguirlo. La madurez de carácter es como una joya: anhelado, admirable, bello, escaso y valioso; muy pocos lo obtienen.
No es que Dios lo haya colocado dentro de un marco que dificulte conseguirlo, ni que esté reservado para unos cuantos; ¡No! Escasea porque:
1. Los que deben fomentarlo están muy ocupados en demasiadas tareas intrascendentes y no han sacado bien las cuentas de lo que es prioritario hacer dentro de la iglesia.
2. Los que deben procurarlo se conforman con mucho menos que esto y se dilatan demasiado. Toda su vida. Ni cien años de cultos sin instrucción personalizada bastarán para alcanzarlo.
SU UTILIDAD
Lo mismo que por el tamaño del diamante que alguien luce se conoce el nivel económico que posee, así también por la forma de pensar, sentir y actuar de una persona conocemos su nivel de madurez.
La madurez de carácter indica que un cristiano ha alcanzado cierto grado de parecido con Cristo.
- Significa que Cristo literalmente vive y reina en sus corazones.
- Que reflejan la luz de Él con cierto grado de nitidez, alcance y poder.
- Significa que es resistente a los embates de la vida, de la crítica, de la adversidad, de las presiones, de las circunstancias, de las tentaciones y aun de las presiones del enemigo.
- Significa que la persona está dispuesta a seguir y servir al Señor cueste lo que cueste.
COMO SE OBTIENE
Así como los diamantes no se obtienen sin hacer nada, tampoco la madurez de carácter. Para obtener los diamantes se excavan grandes extensiones de terreno y luego se perforan agujeros verticales profundos y posteriormente se excavan túneles horizontales alrededor hasta hallar la codiciada piedra azul de donde se extraerán los diamantes. Otra forma es buscar en ciertos ríos secos o playas lavando y colando toneladas de material inútil hasta hallar unos cuantos diamantes en bruto que tendrán que ser pulidos si se desea que aparezca la belleza en ellos. La madurez hay que procurarla esforzada, consciente y voluntariamente por medio del discipulado. Tanto de parte de quien discipula como de quien es discipulado. Es un trabajo intenso y de años de la mano del Señor. O sea que no sucede en un momento o de una noche a su mañana.
Una iglesia local con la mayoría de sus miembros maduros es todavía una historia no escrita. Es el sueño imposible de muchos pastores, es el anhelo más grande de nuestro gran Dios y Señor Jesucristo. Todo mundo desea un diamante aunque sea chiquito. De la misma manera, todos debiéramos desear ser gente con madurez de carácter aunque sea en un nivel de principiante.
LO QUE DEMANDA
Para conseguir un diamante de un kilate, es necesario remover 10 toneladas de tierra. Esa es la razón que justifica su precio. Trabajar, trabajar, trabajar, y trabajar con gente es la consigna para llegar a los diamantes de la madurez.
Algunas recomendaciones para conseguir diamantes de madurez
- Tomar el tiempo necesario para pedir a Dios que nos conceda esos diamantes en bruto;
- Estar dispuestos a invertir tiempo evangelizando en su búsqueda.
- Estar dispuestos a pagar el precio que sea para adquirirlos. Evangelizar cuesta.
- Tomar el tiempo necesario para meditar en la estrategia que se ha de utilizar para pulirlos como diamantes;
- Tomar el tiempo para el pulido,
- No cansarse ni desesperar para darles tiempo de comenzar a brillar con la luz de Cristo.
- No pedirles que brillen si les falta pulido.
Así también Pablo fue pulido en el inicio de su vida cristiana por Ananías y por Bernabé, y ellos a su vez, por el Diamante más grande y perfecto; aquel que es más sublime que los cielos, Jesucristo mismo. El apóstol Pablo, tal como le conocemos, llegó a serlo quizás catorce años después de su primer encuentro con el Señor camino a Damasco en Hechos 9.
La madurez de carácter en cualquiera de sus niveles es indispensable para el buen funcionamiento del cuerpo de Cristo que es la iglesia.
El diamante más grande, más limpio y transparente; el de corte perfecto , el de pulido exquisito y por lo tanto costosísimo, es superado en valor por la madurez de carácter en que: el primero se quedará aquí en la tierra con toneladas de otros tesoros terrenales; pero la madurez de caracter alcanzada en Cristo la llevaremos a la eternidad para servir al Señor por los siglos de los siglos. Por eso a Él le interesa tanto formar nuestro carácter. Nos tiene aquí para eso, y para que una vez formados, estemos en condiciones de ayudar en la formación de un carácter de diamante en otros. (Llevar fruto que permanezca)
Por último mi amado lector: Debo decirte que un diamante solo puede ser pulido y tallado con otro diamante, ninguna otra herramienta puede ser usada para darle ese acabado.
¿Estás en condiciones de pulir a otro?
por M. F. Verde. | Jul 1, 2009 | Discipulos de mente abierta, Enseñando A La Iglesia


NUESTROS LIMITES:
RECURSOS HUMANOS Y ECONÓMICOS.
Especialmente al inicio de una nueva congregación las dificultades pueden ser muy grandes. Los retos gigantescos y la frustración a la orden del día. Sin duda solo el Señor podrá suplir todo lo que falta cuando de rescatar a los hijos de Dios se trata.
Al comenzar.
A menos que un grupo de discípulos maduros y entrenados unan esfuerzos físicos y económicos y decidan comenzar a trabajar en algún área social o geográfica específicas, (Lo cual no parece ser muy común al menos en México); solo el líder fundador y su familia serán quienes inicien y sostengan el trabajo evangelístico y de discipulado en el nuevo lugar.
Los recursos humanos.
Están limitados a la familia del líder al principio. Los elementos que vayan surgiendo como resultado de la evangelización, tomarán un tiempo en estar en condiciones de participar en la parte ministerial que hay que hacer. Eso sí; serán pieza clave en traer gente nueva a las reuniones pero también en coordinar reuniones en nuevas casas de nuevas familias, entre sus parientes y conocidos. Además; serán una gran ayuda en el acomodo de las sillas, y equipos necesarios para las reuniones etc.
Formar un equipo de trabajo tomará un poco más de tiempo del que uno puede imaginarse al principio.
En segundo lugar está la disponibilidad de recursos económicos.
Al principio, las ofrendas y los diezmos son insuficientes para sostener proyectos evangelísticos que permitan mayor penetración con el Evangelio. Casi siempre el que más aporta es el líder fundador a costa de su sacrificio personal y de su familia. Es deseable que la iglesia «Madre» (la que envía) respalde los gastos y necesidades de la nueva obra. Esta etapa por sí sola puede tomar años.
AQUÍ ES DONDE PIENSO QUE HAY QUE MIRAR ALTO PARA OPTIMIZAR LOS ESCASOS RECURSOS Y LOS GRANDES ESFUERZOS
Para empezar diré que buscar la dirección de Dios en oración para la toma de decisiones es determinante. Ya que…
La primera tendencia típica, tradicional es:
Construir Un templo
Si se inicia este proceso; el líder, su familia y los nuevos creyentes que vayan llegando, se enfrascarán en una labor distractora de los verdaderos propósitos del Señor que son: ¡Gente! ¡Madurez de carácter! ¡Pescadores de Hombres!
Arrancar con la construcción de un templo antes que del pueblo de Dios, puede desgastar al lider, su familia y a los que vayan llegando, en medio de la observación de la gente alrededor, que se da cuenta de la tardanza del grupo para alcanzar sus objetivos.
¿Será que por esto El Señor Jesucristo no se enfrascó en la construcción de algún templo?
La segunda tendencia típica, tradicional es:
Pensar en números antes que en el discipulado personal e individual.
Esto producirá una tardanza en el entrenamiento de los obreros con madurez de carácter para apoyar los esfuerzos evangelísticos y de enseñanza de la Palabra que hasta ese momento han sostenido el líder y su familia. Eso obligará al líder a resignarse a llevar sobre sí toda la carga por más tiempo. (En este punto no se debe confundir discipulado; con acomodar sillas, barrer el local o poner las flores en los jarrones antes de la predicación, ni en una serie de lecciones que una vez terminada, hace suponer que están completos y si algo les falta por saber, lo aprenderán viniendo a los cultos) ¡Error grave pero muy común en todas partes!
¡Piense en personas y su relación personal con ellas; no en números!
MIRAR ALTO CON RELACIÓN A LUGAR ES…
Comenzar las reuniones en diferentes casas, hasta que ya no sea posible hacerlo por el número de personas que llegan.
Cuando esto suceda, una opción puede ser rentar un lugar adecuado para el número de personas que concurren y unas más que llegarán.
Deberá estar situado en un área bien concurrida y con la menor renta posible (si fuera gratis mejor) Estamos hablando de mirar alto ¿No? ¡Pues Dios es dueño de todo!
Cuando la capacidad del local se haya rebasado o no sea posible seguir reuniéndose ahí; será el tiempo de pensar en rentar otro local más amplio bajo el mismo criterio económico.
De preferencia use mobiliario (sillas y muebles) prestados, o rentados al principio.
No se olvide de los niños en esta etapa. Procure lo mejor para ellos en espacio, material de enseñanza y mobiliario (sillitas y mesitas de trabajo) Aquí sí, dele prioridad a esto. Sus padres se lo agradecerán y se esforzarán por elevar su nivel de participación, que despuès de todo es lo que usted más desea ¿No?. En esta etapa puede organizar un programa especial para obtener la donación de los mismos. Por ejemplo: «Los muebles de mi niño» u otra cosa que se le ocurra para tener a los niños lo más cómodos que sea posible para que aprendan las enseñanzas que se les imparten. No regatée en esto.
Como mencionè antes; reúnanse en casas y use todos los fondos por concepto de ofrendas y diezmos en folletos y/o eventos evangelísticos por un buen tiempo, hasta que sea necesario rentar el local y considerar ese gasto en el presupuesto, y también: agua, luz etc. Al rentar no deje de considerar la importancia de dos baños cuando menos, que estén siempre limpios que sus puertas cierren y que funcionen bien. Que no falten jabón y los consumibles propios de un baño.
Refuerce los tiempos de convivencia social entre los hermanos fuera del culto y dentro del edificio de la iglesia; especialmente organizando eventos evangelísticos.
Use toda la fuerza de trabajo de los que se reúnan en repartir literatura evangelística e invitar gente a estudiar la Biblia en casa o en el templo.
Al crecer la recaudación de ofrendas, dividan los fondos en tres partes: 1) Renta del local como: agua, luz, teléfono, artículos de limpieza, mantenimiento y adecuación o decoración, 2) Evangelismo y enseñanza y 3) Sostenimiento del líder fundador, con miras a alcanzar su dedicación a tiempo completo en el ministerio.
Repitan estas acciones los años que sean necesarios para engrosar el número de los creyentes, aumentar los ingresos, hacer estable la posición del liderazgo, formar líderes maduros y mantener contacto evangelístico con la gente del área.
Para construir un templo habrá mucho tiempo después.
MIRAR ALTO CON RELACIÓN A PERSONAS ES…
Comenzar un plan de discipulado con la primera persona que acepte a Cristo, hasta que alcance la madurez espiritual (Por supuesto; si el nuevo creyente acepta).
Repetir la operación con cada persona que acepte a Cristo de ahí en adelante.
Usen planes de discipulado que han sido probados y han funcionado en otras iglesias. No tiene caso emplear tiempo en preparar lo que ya existe y da buenos resultados, no al menos en esta etapa. (Vea La pirámide del Discipulado)
MIRAR ALTO CON RELACION A OTRAS IGLESIAS ES…
Coordinar programas de esfuerzo evangelístico conjunto con otras iglesias del área.
Esto puede resultar ser de alto impacto para toda la gente que rodea a esas iglesias y que las observa y escucha.
Eventos EVANGELISTICOS de esta naturaleza pueden reportar muchos salvados de un modo más costeable que organizándolos y costeándolos una sola congregación.
Aplicar todo lo anterior puede ser prueba de que estar…
MIRANDO ALTO.
por M. F. Verde. | May 11, 2009 | Discipulos de mente abierta, Enseñando A La Iglesia

Ha llegado a nuestros días como la única forma conocida de hacer las cosas cuando de congregarse la iglesia se trata. Prácticamente es el modelo universal. Aparentemente nadie tiene la intención de modificarlo o ajustarlo a las necesidades de actualidad a pesar que no produce por sí solo, todo el resultado deseado: Presentar a todo hombre perfecto en Cristo Jesús según Colosenses 1:28; es decir: llevar a los creyentes a la madurez del carácter de Cristo.
A pesar de todo, sus principales ventajas siguen siendo: Que la gente llega a acostumbrarse de que a cierta hora, de cierto día de la semana, deben hacer un esfuerzo por asistir al templo. Que es momento de mostrarse amables, contentos, amorosos con los hermanos y las personas que asisten. Se aprende que no se debe hablar cuando el predicador imparte el sermón y que se debe guardar cierta compostura en su forma de vestir, sentarse, leer, cantar, orar y cualquier otra cosa que se le pida hacer durante la reunión (tratándose de una pequeña congregación; porque en las grandes todo está planeado y no hay improvisaciones). Otra de sus ventajas es que en esa reunión es posible predicar y enseñar masivamente la Palabra de Dios; es posible poner a funcionar los talentos de los que cantan, ejecutan algún instrumento musical, los que enseñan, los que dirigen, y dependiendo del tamaño de la congregación habrán los que recepcionan, los que acomodan en los lugares vacíos, o los que trabajan en otras áreas como el estacionamiento etc.
Una ventaja más de este formato es la colecta de las ofrendas y diezmos que hacen posible el sostenimiento y avance del ministerio; donde en buena medida se dedica a la construcción de nuevos templos y a la obra misionera.
Sin duda existen iglesias que tienen un plan bien estructurado que abarca cada nivel de necesidad espiritual de la gente: nuevos visitantes, nuevos creyentes o creyentes maduros. Es decir; tienen un plan para trabajar a nivel congregación y un plan para trabajar a nivel individual ¡Bien por eso!
Después de las ventajas que mencioné, el modelo comienza a declinar presentando varios debilidades y empieza a perder eficacia principalmente en el área del trabajo individual por lo siguiente:
Situación 1 Durante el culto.
¿Quien sabe qué está pensando la gente mientras el predicador hace lo suyo? ¿Entendió completamente el tema? ¿Cómo está poniendo en práctica lo que escucha semana a semana? ¿Cuales son los problemas que enfrenta en el día a Día? ¿Cuales son sus dudas y/o preguntas? ¿Quien le enseña cómo usar las Escrituras? ¿Quien le dirige en la aplicación de lo escuchado? ¿Qué opinan de su cristianismo los que le rodean? ¿Cómo se está reproduciendo? ¿Qué patrones de conducta y pensamiento de su vida pasada todavía están instalados en su mente y en su forma de vida y que no le dejan avanzar ni llevar fruto?
¿Cómo se puede solucionar esto?
LA MAYORÍA DE LOS PASTORES INSISTE EN LAS SIGUIENTES MEDIDAS PARA SOLUCIONAR EL PROBLEMA:
¡Que asista a más cultos!
¡Organicemos más actividades!
¡Que se ocupe en algo en el templo!
¡Que lea más su Bíblia
¡Que pase más tiempo en oración! y ¡Que comience a evangelizar!
¡Que se involucre en la varonil o femenil o juvenil!
¡Que llene un cuestionario para investigar su vida y de no llenar el perfil que se le ponga en disciplina! etc.
La responsabilidad recae en el creyente y no en los líderes. Pero la verdad es que no es así ni en los deportes, ni en los gobiernos; y por cierto, Hebreos menciona también “Porque ellos han de dar cuenta por vuestras almas” hablando de nosotros sus pastores.
Si se aplican las medidas pastorales de arriba, entonces le damos vuelta a la rueda. Oyen más pero entienden menos porque hay mas espacios en blanco en sus mentes. Es decir volvemos a la situación 1; Y así toda la vida terrenal de un creyente! Dando vueltas en el desierto sin entrar nunca en la tierra prometida de la madurez espiritual. Girando en ciclos interminables.
¿Estamos cansados estamos de oír que los cristianos tienen un Gran Dios pero Dios tiene unos insignificantes cristianos? ¿Estamos hartos de tener un Dios poderoso pero que no se manifiesta en las vidas ni el carácter de los suyos? Cansados estamos de predicar de paz, gozo, amor, benignidad, bondad, etc. Pero la mayoría de la cristiandad piensa que estas partes de la Escritura corresponden a los grandes del cristianismo, pero no a ellos, si es que están enterados que están escritos en la Biblia.
Es indispensable, evaluar y pensar entre estas posibilidades: O lo que la Biblia dice está reservado exclusivamente para algunos, o nosotros; los que estamos al frente estamos haciendo algo mal. Piense bien y considere su respuesta.
Reconozca si es verdad que la mayoría de la membresía de la iglesia a la que les predica está acostumbrada a tener una doble forma de vivir: La que se vive en el interior del templo los días de la reunión y la que viven fuera del templo en el tiempo correspondiente al trabajo, la escuela, el deporte o el asueto; y que por cierto es muchísimo mayor en horas, que el tiempo que un creyente se pasa en el templo.
Solo a manera de ejemplo, y sin que nos centremos en esto porque distraerá del punto medular; diré que la mayoría de los cristianos está acostumbra vestir de un modo y con cierta ropa para el culto, y otra, de tipo»mas fresca» cuando va al trabajo, o a la escuela (Lo cual es hasta cierto punto comprensible ya que, «Nadie debe ir a un velorio en traje de luces»); el hecho es que está dejando entrever una clara diferencia entre el modo de vestir para ir al templo y el modo de vestir fuera de el. El problema real es que así es con todo generalmente. Se habla de un modo en el templo, y de otro en la calle. Van de un extremo a otro. Dando a notar de manera inequívoca que se ha creado en ellos un criterio dúplex. Ese criterio es mi punto y no la medida, el ancho, el largo, el ajuste, la tela o el corte de la ropa, o la barba el bigote, las patillas el corte de pelo etc. Etc. Ya que si en muchas iglesias los miembros se apegan a las reglas filosóficas personales de sus líderes, es por la presión (Las más de la veces) de ser puestos en disciplina y excluídos de la fraternidad; pero el ideal bíblico es que fuera producto de la piedad; de la madurez y el discernimiento espiritual para glorificar a Dios hagan lo que hagan y donde estén. Tristemente quienes nunca maduran espiritualmente Tienen que mantenerse en ese formalismo para ocultar sus verdaderas inclinaciones.
ME ESTOY REFIRIENDO AL FORMATO DE NUESTRO CULTO. Por favor no me malinterprete creo que es lo mejor que podemos hacer mientras no tengamos claro otro modelo mejor. Debemos seguir adelante con él mismo; pero ES NECESARIO QUE CAMBIE NUESTRO MODO PENSAR RESPECTO A QUE CULTOS ES TODO LO QUE DEBEMOS HACER PARA QUE LAS GENTES MADUREN ESPIRITUALMENTE. NO ES SUFICIENTE A JUZGAR POR LOS RESULTADOS; NI DEBEMOS ESPERAR QUE EL CULTO HAGA LO QUE DEBEMOS HACER EN LO INDIVIDUAL TRABAJANDO EL DISCIPULADO CON CADA UNO. AQUÍ ESTÁ LA LLAVE DEL ASUNTO. Hemos dejado atrás el modelo más bíblico por otro más contemporáneo o al menos más cómodo para los que predicamos. Es más fácil predicar a cincuenta, ochenta, doscientos o quince mil de un jalón que trabajar de uno en uno con ellos. -El Señor así lo hizo, -me comentará con toda razón. ¡Amén y amén –Responderdé yo. Probablemente usted añadiría: -¿No predicó a las multitudes? ¿No predicó desde una barca? ¿No predicó desde el monte? ¿Desde el templo? y yo respondería a su señalamiento: -¡Muy bien! ¡Bendito Dios! apruebo. Estamos en la misma línea, Lo único que apunto es que también se apartaba con los doce, con los tres, y muchas veces con uno solo, para tratar personalmente con cada uno de ellos. EL CULTO NO SE PRESTA PARA ESTO, NO SATISFACE ESTA NECESIDAD, ES INSUFICIENTE, ES LA MITAD DEL CAMINO Y TERMINA POR HACER A LAS PERSONAS SOLO LA MITAD DE LO QUE DIOS, USTED Y YO, AMADO PASTOR; ESPERAMOS DE ELLOS.
Requerimos entonces volver a los evangelios; analizar los métodos del Señor, razonar lo que hacemos y lo que falta por hacer, «quizás» habrá que complicarnos un poco más la vida y digo «quizás» por que aunque aumenta el trabajo con personas, disminuye el trabajo con muchas cosas al eliminar actividades y programas tradicionales que usted sabe que nos permiten volver a casa contentos de lo bien que salió todo y lo divertido de la reunión, pero en las vidas: No pasa casi nada .
Sin duda quienes han puesto en práctica el discipulado, tienen mucho que decir sobre esto y pueden responder a la mayoría de las preguntas que planteamos en el Ciclo Uno. Discipulando se pueden atender esas necesidades. De todos modos, ya que no todos los nuevos creyentes aceptan ser discipulados, para ellos lo mejor que tenemos es el culto. Investiguemos pues en los evangelios para tratar de imitar a Aquel que hizo de lo necio, de lo despreciado del mundo; a aquellos doce de quien se dice hasta hoy: Eran las columnas de la iglesia.