por M. F. Verde. | Ene 28, 2012 | Discípulo Y Carácter, Discipulos de mente abierta, Enseñando A La Iglesia
DISCÍPULOS MADUROS EN EL MODO DE PENSAR
I Corintios 14:20
Ser maduros en el modo de pensar, es demostrar de modo natural, sin desplantes de autoridad; autonomía en el modo de ser, de razonar y de actuar. En el caso de los creyentes en Cristo, lo hacen basados en la Palabra de Dios.
Ser maduro en el modo de pensar, es una verdadera joya que adorna el carácter de quien la alcanza, y glorifica al Dios Altísimo que se la concede.
Una persona madura en el modo de pensar, puede sujetarse sin problemas a la autoridad de un superior. Pero en el aspecto personal, no depende del pensamiento y las decisiones de otros.
Puede notar con facilidad la diferencia entre huecas filosofías y preferencias personales de algunos, y la genuina voz y voluntad de Dios. Sabe cual es la dirección que le muestra el Espíritu Santo y la sigue, sin dejarse llevar por tradiciones y “pareceres” o amenazas.
Ser maduros en el modo de pensar es algo que el Señor quiere ver en sus discípulos, del mismo modo que un padre espera que al llegar sus hijos a la mayoría de edad, piensen cuerdamente por sí mismos, y tomen las mejores decisiones para ellos y los suyos.
Los que son maduros en el modo de pensar son diferentes a la mayoría de las personas. Se mantienen en un nivel superior. Adquieren un nivel de liderazgo natural para servir, son independientes y Dios puede ser exaltado en las vidas de quienes son ministrados por ellos. Crecer bajo la enseñanza de alguien que es maduro en el modo de pensar, es siempre seguro y al mismo tiempo un privilegio.
Por falta de madurez en el modo de pensar, muchos se han dedicado a tratar de retener, entretener, y hasta divertir si es necesario a las personas en la iglesia para que crezcan numéricamente y que no se vayan. Pero cuán pocos se dedican a entrenarlos para transformar su carácter.
Un verdadero desafío para la cristiandad de hoy es producir gente madura en el modo de pensar. Pero se trata de un ciclo : No se producirán a menos que contemos con líderes maduros en el modo de pensar. ¿De donde vendrán entonces? Por eso Jesús habló de pedir al Señor que envíe obreros a su mies. Hacen falta obreros que muestren con el ejemplo trabajar físicamente en la viña del Señor no tanto predicadores que digan lo que se debe hacer en ella.
A nivel general, la gente no quiere pensar; prefieren divertirse, descansar, distraerse y que otro u otros piensen por ellos. No quieren tomarse el tiempo, ni quieren correr los riesgos que implica pensar por ellos mismos.
Los cristianos tenemos la siempre segura dirección de la Palabra de Dios si la tomamos en serio, pero aun así; a muchos les cuesta demasiado dedicarle tiempo a pensar.
La consecuencia de no tomar tiempo para pensar o meditar, obliga a ser siempre seguidores y no líderes; niños, y no adultos maduros en el modo de pensar.
Muchos prefieren vivir quejándose todo el tiempo del modo en que otros hacen las cosas. Otros se la pasan rete-contentos con que se les reconozca que llevan años en la iglesia.
A lo que la mayoría no está dispuesta es a pagar el precio de adquirir la “tercera joya que adornará su carácter”; es decir: Ser maduros en el modo de pensar. Tú ¿Qué prefieres?
Dios te la conceda si la deseas y la procuras:
Pastor Verde.
por M. F. Verde. | Ene 18, 2012 | Discípulo Y Carácter, Discipulos de mente abierta

DISCÍPULOS INGENUOS PARA EL MAL Romanos 16:19
Como discípulos del Señor. debemos ser incompetentes para tejer o ejecutar maldades.
Puede que los adjetivos incompetentes e ingenuos suenen feo; pero para hacer maldades; es precisamente lo que Dios quiere que describa a sus hijos.
“Incompetentes e Ingenuos para el mal”.
I Corintios 14:20 lo expresa con otras palabras cuando dice que “seamos niños en la malicia”; es decir: sin capacidad de elaborar planes o proyectar maldades. Esto es cierto porque se dice que puede haber niños groseros, mal educados, tercos, difíciles de tratar, “pesados” pero niños malos; difícilmente encontrarlos.
No son así los adultos: Según Miqueas 2:1 Los adultos tienen capacidad para tejer maldades mentalmente.
!Ay de los que en sus camas piensan iniquidad y maquinan el mal, y cuando llega la mañana lo ejecutan, porque tienen en su mano el poder!
Los verdaderos creyentes deben ser como niños para quedar descalificados, reprobados, ser incompetentes para este tipo de pensamiento y actividad malévola.
Mientras que el mundo admira más profundamente a quienes muestran más sagacidad para hacer maldades y son capaces de elaborar y ejecutar grandes proyectos malévolos encubriéndolos con inocencia o con fingida justicia personal; Dios sigue pidiendo a sus hijos que día a día sean más incapaces de realizar tales cosas.
Imagínate la honra que llevaría a Dios el hijo de Dios de quien se dijera…¡Es incapaz de hacer una maldad! ¡Ni lo tomes en cuenta para esa clase de pillería!
Qué Juego de joyas tan preciosas resultan ser: Sabios para el bien; e ingenuos para el mal.
Son como un anillo y una pulsera de brillantes que adornan una mano y no pueden ocultarse, es más; llaman la atención de cualquiera.
Dios le bendiga: Pastor Verde.
por M. F. Verde. | Ene 9, 2012 | Discípulo Y Carácter, Discipulos de mente abierta

Las joyas son objetos valiosos que adornan a las personas que las usan. Son normalmente costosas y eso las hace inaccesibles para muchos. Ellas pueden decir mucho de la persona que las porta. Por ejemplo: las joyas pueden mostrar si una persona es rica, si tiene buen gusto estético etc.
Hay muchas clases de joyas; pero ahora quiero hablarles de esas que adornan el carácter. Las que hacen que un discípulo se vea muy bien por cómo es, y no por lo que lleva puesto. Esas que hacen que su compañía y amistad resulte deliciosa. Joyas que abren puertas no solo de lugares, sino del corazón mismo de otras personas.
Estuve tentado a decir que no cuestan nada, pero me abstuve; porque pensándolo bien; sería tan falso como si hubiera dicho que se nace con ellas. ¡Para nada! Todo lo contrario.
Así que; hay que adquirirlas. Y es que conseguirlas puede ser igual o más costoso que las primeras. La gran ventaja es que éstas sí están al alcance de cualquiera. Porque no se compran con dinero. Quien realmente las desee, que las pida intensamente; sostenidamente; y el Dios de toda gracia las dará en abundancia, por que es su perfecta voluntad que adornen a sus hijos, y Él sea enaltecido por ellos.
Mas adelante, cuando hayamos examinado las cinco joyas; detallaré este punto.
Primera Joya Para Tu Carácter
“Quiero que seáis SABIOS PARA EL BIEN” Romanos 16:19
Del mismo modo en que se conoce a un eficiente médico porque sus diagnósticos son acertados. Porque su tratamiento de las enfermedades devuelve la salud a sus pacientes; así también Dios quiere que sus discípulos seamos reconocidos por los demás; es decir: como expertos en asuntos que pertenecen al bien y a la bondad.
Esta joya del carácter nos pone arriba en la lista cuando alguien requiere de una buena acción o dirección; cuando hace falta una ayuda, un consejo acertado, un servicio, o simplemente la solidaridad y compañía con dulces palabras de aliento en tiempos difíciles. No es común en estos días encontrar personas que luzcan esta joya en su carácter.
Pese a los argumentos que puedan surgir en contra para justificar el desprecio de esta joya, hay que decir que ésta es una virtud y no un defecto; una fortaleza y no debilidad. Quien sea SABIO PARA EL BIEN será bendición para cualquiera y donde quiera que esté.
Llamará la atención de quienes le rodean sin que sea su intención. Como dice la primera parte del texto bíblico en Romanos 16:19, “Vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos”.
El poder de atracción que ejerce esta joya que adorna el carácter del “Sabio O Sabia Para El Bien” permitirá que muchos que se acercan, puedan ser conducidos a los pies del Salvador.
Pastor Verde.
por M. F. Verde. | May 4, 2011 | Cómo Hacer Discípulos, Discípulo Y Carácter, Discipulos de mente abierta, Enseñando A La Iglesia
Siempre se ha sabido que en una despedida, la persona que tiene autoridad sobre otras, les puntualiza en ese momento crítico, sus recomendaciones más importantes. Ese es el caso en el Evangelio de Juan capítulo 13.
Era la despedida; el momento justo para que comprendieran qué esperaba de ellos con su muerte en la cruz apenas unas horas después. La lección no podía ser teórica, sino vivencial; práctica.
Pudo haberles pedido que se pusieran de rodillas ante Él. Que hicieran un compromiso solemne de que se mantendrían fieles a todo lo que les había enseñado en tres años. Pudo aceptar que le quemaran incienso, que le adorasen y le prometieran que no le fallarían so pena de la condenación eterna de sus almas. Pero no; les lavó y secó los pies a todos y les dijo: “Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy” Admitió con esas palabras, ser el Maestro entre maestros y el Señor entre los señores. Sin embargo les hizo experimentar en sus propios pies y frente a sus propios ojos, su disposición para hacer el trabajo de un esclavo.
Como Señor de señores, comenzó por dejar su lugar en la mesa; se despojó de su manto; seguidamente se ciñó la toalla y personalmente preparó también el agua en aquel lebrillo. No dio órdenes a nadie para que le proveyesen. Él mismo lo hizo todo. (Como siempre). Estaba habituado a este tipo de acciones. Treinta y tres años atrás se había despojado a sí mismo de su apariencia divina y de su trono en la gloria para venir a este mundo donde fue confundido entre los pecadores.
Como Maestro de maestros, les impartió la envolvente e imborrable lección de servicio humilde de sus vidas. Jamás olvidarían la sensación del agua y de las manos de su Maestro y Señor sobre sus pies.
Cuando terminó con todos, tomó su manto, y volvió a su lugar protagónico en la mesa. Entonces les dijo: “…ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis”.
No pretendía establecer un ritual, sino una actitud; actitud de servicio en humildad en todos ellos. Note que tampoco les pidió que lo imitaran en ese momento. A diferencia de la mayoría de los líderes del Antiguo Testamento cuyos liderazgos involucraron rituales solemnes muchas veces; en el Nuevo Testamento, Dios mismo da un paso adelante y se coloca al frente de modo visible, palpable, y audible en la persona del Hijo. Lo hizo así para dar ejemplo práctico de como quería Dios que las acciones de los discípulos fueran ejecutadas.
El grupo estaba limitado a cierto número de personas. Si bien ese reducido número no era excluyente de otros, sino por motivos de espacio, tiempo, y porque ellos estuvieron con el desde el principio de su ministerio; quizá además lo hizo así para dar a entender que la mejor aplicación de ese ejempló suyo la esperaría siempre de sus escogidos para el ministerio.
Hoy esta lección y ejemplo suyo, sigue teniendo una vigencia práctica y actual para nosotros los líderes de la iglesia. La selección que el Señor hizo de nosotros, nunca fue para ejercer señorío, control, o cumplir rituales al pie de la letra. (Exceptuando el bautismo y la cena del Señor). Nos escogió para ejercer un liderazgo fundado en el servicio; con el motor siempre encendido de un espíritu humilde. Servir sin “valets” que le quiten a uno la capa. Sin aguadores que nos traigan el lebrillo lleno o nos ciñan la toalla. Sin ayudantes que la sostengan mientras lavamos los pies del otro.
Hermanos consiervos no temamos; nuestro lugar en la mesa no peligra nunca cuando hacemos trabajo de siervos, si es que por Él hemos sido llamados al ministerio. Hagamos lo que debamos con la humildad de su ejemplo. No busquemos subordinados para que hagan lo que nos toca.
Evitemos intentar ser “Siervos de cuello blanco”
Dios le bendiga.
Pastor Verde.
por M. F. Verde. | Mar 27, 2011 | Cómo Ser Salvo, Discípulos y Sociedad, La Mente Del Discípulo
En todas partes nos dicen que hay que ser positivos. Diariamente se escriben miles de artículos sobre ser positivos a toda costa; bajo cualquier circunstancia. Se intercambian cadenas interminables de FW en correos electrónicos con miles de recomendaciones para actuar positivamente en cualquier situación. Qué bueno. Está bien que así sea; pero la realidad es que; cuando enfrentamos alguna adversidad, hace falta un argumento sólido, una base firme; menos poética y romántica, ¡real! efectiva. Ya que estamos intentando…
Enfrentar la adversidad con nuestra propia fuerza de voluntad.
- Nuestra propia fuerza de voluntad para auto-motivarnos.
- Nuestra propia resistencia emocional para contener la presión que la adversidad ejerce sobre nosotros.
- Nuestra propia capacidad mental para mirar por encima del momento; buscar, y encontrar una salida.
Esto nos deja limitados a nuestros propios recursos y nuestras propias capacidades. Que en ese momento han entrado en shock, ya que la adversidad puede compararse al siguiente ejemplo: Imagine que está distraído en algo y… ¡de pronto! al voltear hacia otro lado, se da cuenta que un gigante de tres metros y armado hasta los dientes se le está viniendo encima con todas las perores intenciones. ¿Entraría en shock? ¡Por supuesto! Será imposible vencerlo con sus propias fuerzas y tratando de darse ánimo con las frases y poemas motivacionales que haya leído. Practicamente estará perdido.
Hay otro modo de enfrentar la adversidad con la seguridad de la victoria y sin tanto desgaste mental y emocional. (Lástima que sea vista como asunto de la religión). Pero para nada. Es un recurso práctico y efectivo para la vida diaria y es:
Enfrentar la adversidad con nuestra voluntad puesta en Dios.
Dije voluntad porque debe ser un acto consciente y no una frase más.
- Esta forma provee de Seguridad y Convicción de que se está en lo correcto: poniendo la fe en la Palabra de Dios. Hebreos 11:1 dice: “Es pues la fe la certeza de lo que espera; la convicción de lo que no se ve” Cuando le creemos a Dios de este modo; la victoria depende de Él y no de nuestra fuerza.
- La historia confirma que a pesar de los tiempos terriblemente adversos que vivieron, muchos han sido los que en los tiempos bíblicos le creyeron a Dios. Está registrado en el Nuevo Testamento en el libro de Hebreos capítulo 11:33 – 36 dice que por FE conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros.
Conclusión:
Intentar ser optimistas en tiempo de adversidad es muy bueno pero bastante difícil. Tanto como pedirle amablemente a alguien que perdió un ser querido…no llores, en medio de los funerales.
Ojalá probáramos luchar con la confianza puesta en el poder de Dios y creyendo a su Palabra. Tendríamos la base sólida necesaria para luchar sostenidamente hasta recibir la victoria. El mismo dijo: Confiad yo he vencido al mundo…. Y en esto somos más que vencedores, por medio de aquel que nos amo. Siempre y cuando tengamos la mirada puesta en el autor y consumador de la fe. Jesucristo.
Invitación:
Nadie ha sufrido en éste mundo una adversidad tan cruel como la que la que Cristo padeció. Fue asesinado públicamente como un delincuente cuando también públicamente había quedado claro que no había un solo delito del cual se le pudiera acusar.
Fue asesinado en la cruz como un criminal, cuando lo único que vino a hacer a este mundo era librarlos de sus propios pecados. (lo cual sigue siendo su intención) ¿Habrá una adversidad más grande, que enfrentar como culpable, no a la justicia, sino a la injusticia siendo inocente? ¡No!
La siguiente es una pregunta obligada: si sufrió tanto; ¿Obtuvo la victoria? Bueno; juzga por ti mismo. La Biblia dice en filipenses 2 que Jesús está hoy está sentado a la diestra de la majestad en las alturas (es decir: en el trono más elevado) y todo ojo lo verá y toda rodilla se doblará ante Él. ¡Claro que obtuvo la victoria! Pero en todo tiempo su fe y confianza estuvieron en su Padre Dios.
Deja de luchar solo. Ven a Él. Pídele en oración que te de la victoria.
Comienza pidiéndole perdón por haber olvidado que su mano ha estado extendida hacia ti desde siempre. Que le has dado la espalda por años pero ya no más. Abre tu corazón a Él, y Él sabrá perdonarte y salvarte. Además: te guiará y usará su poder y su gracia para situarte por encima de tus adversidades.
Dios te bendiga: Pastor Verde.