por M. F. Verde. | Mar 2, 2011 | Cómo Ser Salvo, Discípulos Y Evangelismo
Sin Conocimiento, el Pueblo Perece: Los Tres Grandes Conocimientos que Todo Creyente Debe Tener
Aunque la Biblia sanciona adquirir conocimiento por el simple hecho de saber pero no hacer; también nos muestra en la primera sección de Oseas 4:6, que el conocimiento de Dios y su voluntad, son indispensables cuando de seguir y servir a Dios se trata.
La ignorancia no es buena, como tampoco lo es el conocimiento que soólo envanece. Cunado de defender nuestra fe se trata; no se puede dejar de lado el conocimiento, ¿Cómo podría defender lo que no sé?
Ninguna otra cosa puede resultar de ignorar a Dios y lo que dice, sino destrucción.
Todos deben poseer tres conocimientos indispensables:
- El Conocimiento de la Salvación
- El Conocimiento de la voluntad de Dios
- El Conocimiento de la Verdad
I EL CONOCIMIENTO DE LA SALVACIÓN LUC 1:77
Uno tendría razón si pasara el resto de la vida agradeciendo a Dios por haberlo alcanzado.
Aunque se ha predicado por más de dos mil años, no todos han llegado al conocimiento de la salvación; y por consecuencia no han sido salvados.
Este conocimiento es uno de nuestros grandes privilegios, especialmente porque oímos a Jesús decir: “El camino de la salvación es angosto y pocos caminan por él” Mateo 7:14 ¡Bendito Dios que nos concedió éste invaluable conocimiento y nos permitió comprenderlo!
II EL CONOCIMIENTO DE LA VOLUNTAD DE DIOS Apocalipsis 1:19-22:21.
Medio mundo se pasa la vida buscando en la adivinación, el espiritismo, la suerte y toda clase de “ciencias” ocultas una respuesta a su pasado, su presente y su futuro, sin salir jamás de dudas o vivir de suposiciones.
A nosotros los creyentes Dios nos ha permitido conocer su voluntad para los últimos años de la vida en el planeta. Aunque cualquiera puede leerlo en su propio idioma, pocos pueden entenderlo y darle crédito.
No tenemos que ir de un lado a otro y de una mentira a otra en busca de respuestas para el futuro. Tampoco tenemos que checar cada mañana el zodiaco. Podemos vivir confiadamente sabiendo que “Él conoce a su ovejas” y “Nadie las arrebatará de su mano” en medio de los tiempos.
III EL CONOCIMIENTO DE LA VERDAD I Timoteo 2:4
Hay quienes nunca llegan a conocerla. 2 Ti 3:5-7
El mejor ejemplo de esto fue Pilato; quien tuvo a La Verdad en Persona frente a sus ojos y no pudo conocerla. Juan 18:37-38
Llegar al conocimiento de la verdad en medio de los engaños de este mundo es in imposible para la mayoría de la humanidad Juan 2:15-17
CONCLUSION:
Estos conocimientos nos privilegían, ¡Si! en gran manera, pero al mismo tiempo nos responsabilizan para hacer llegar a quienes los ignoran, para evitar que sean destruidos “Por Falta de conocimiento”. Oseas 4:6
Dios les bendiga. Pastor Verde.
#ConocimientoBíblico #Salvación #VoluntadDeDios #Verdad #FeCristiana
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por M. F. Verde. | Feb 25, 2011 | Discípulos Jovenes, Discípulos Y Evangelismo, Discípulos y Sociedad

–Si Dios existe ; tal vez maneje las cosas en el cielo, pero son los hombres quienes deciden lo que sucede en la tierra. -Dijo un comentarista por la televisión, basado en ciertas decisiones que algunos funcionarios habían tomado.
Es obvio que esta persona abordó irónicamente el tema o desde la oscura profundidad de su ignorancia haya sido ésta voluntaria o circunstancial.
Salvo que estuviera hablando de algún dios de esos que se quedan encerrados en sus templos cuando todas las personas se han marchado; y que requieren ser despolvados y retocados con pintura de vez en cuando; efectivamente; esos dioses no toman decisiones, ni en cielo ni en la tierra ni en el propio lugar donde se encuentran. Alguien los coloca ahí y ahí se quedan. No pueden moverse ni librarse de los ladrones que los profanan llevándose sus ropas o joyas o ya de plano su estatua completa.
Solo hay un Dios Viviente en todo el universo. Hay un solo Creador de todas las cosas. Las que están en el cielo y las que están en la tierra. La tierra misma y todo lo que en ella hay. Esto es verdadero para los que creen, pero también para los que no. No creer no los exculpa de ignorarlo o rechazarlo; ni dejarán de presentarse a juicio frente a Él.
Pero el comentario inicial mencionado arriba, es importante porque va más allá de un hecho aislado. En realidad es evidencia de una actitud generalizada de la humanidad: El Desprecio de Dios.
El intruso indeseado.

Ven a Dios como un intruso indeseado. Echarlo de la vida familiar y diaria. Echarlo de la escuela, del gobierno y de las decisiones pequeñas por pequeñas; y de las grandes por ser grandes. A Dios se le excluye hasta de las reuniones sociales. ¿O acaso nunca ha escuchado en una reunión social comentarios como: –De religión; mejor no hablemos para no echar a perder la reunión, aunque individualmente la mayoría en el grupo profese alguna religión?
¿No será esa frase una fórmula acuñada por alguien que quería evitar que las personas razonaran sobre temas relacionados con Dios? Si así fuera, parece que tuvo éxito porque es conocida de todos.
Lo cierto es que si excluimos o despreciamos a Dios lo único que nos queda es lo que dice en la imágen del autobus arriba… ¡Divirtámonos, comamos y bebamos. Vivamos la vida intensamente! Porque al rato podemos morirnos. Si somos longevos llegaremos a los ochenta y cinco en promedio y después la nada, mejor dicho; el infierno nos espera por siempre. Si no logramos ser famosos e importantes en esta vida, en solo cuatro o cinco generaciones nuestros propios descendientes sabrán nada de nosotros.
¿No debiéramos mejor agradecer que Dios no nos excluya a nosotros?
La Biblia dice que Cristo tiene todo poder en el cielo y en la tierra Mateo 28:18. Imagine que un día Dios decide excluirnos del poder que sustenta el orden de la mal llamada “Madre naturaleza”. Imagine nada más que no volviera a llover, o que la lluvia no parase. Que subiera la temperatura del planeta un poco más; que subiera el nivel del mar unos cuantos centímetros, o que nevara donde siempre ha habido calor; que hubiera calor donde siempre ha habido nieve. O que la tierra donde está parado comenzara a moverse.
¡Eso ya lo estamos experimentando! –Dirás. -Efectivamente; – respondo; pero el punto de mi comentario es: ¿Qué han podido hacer los “supermanes “que dicen que son los hombres y no Dios quienes toman las decisiones en la tierra cuando estás cosas suceden? ¡NADA! Aparte por supuesto de tratar de reparar los daños y hablar mucho de lo mismo las más de las veces.
Mucho de esto se está viviendo, pero aun no es nada. Falta experimentar noches sin día; Un sol que literalmente quemará, un mar convertido en sangre, desastres en que se diezma de treinta en treinta por ciento la humanidad. Quizás el lector atribuya La Gran Tribulación de la que habla el libro de Apocalipsis a “La Madre Naturaleza” Pero… ¿Quién creo la naturaleza, y quien le estableció leyes? ¿Se hizo sola? Este es uno de los temas no resueltos desde el principio de la humanidad hasta hoy. La dureza del corazón del hombre, no permite a la fe darle una respuesta clara y sencilla.
Cuando de despreciar a Dios se trata, ningún argumento es bueno. “No hay mejor sordo que el que no quiere oír”
Como reza el famoso dicho: “No hay mejor sordo que el que no quiere oír”. Esto seguirá siendo así en el futuro de la humanidad. En el libro Apocalipsis, se describe cómo reaccionarán las personas ante todos los pavorosos cataclismos que sin falta vendrán sobre la humanidad. Durante los terremotos más terribles cuales no habido y después de esos no volverá a haber, las gentes de entonces dirán a las montañas: “caigan sobre nosotros y ocúltennos de la ira del Dios Todopoderoso” (Hoy algunos todavía se acuerdan de Dios cuando hay desastres); pero aquellos, preferirán ser sepultados bajo montañas que arrepentirse de sus pecados. Sus antecesores ya están presentes hoy despreciando a Dios por medio de idolatrías, materialismo, sobrevaluación de las ciencias, estados laicos, educación laica etc.
El fin de todas las cosas
El ha establecido un tiempo preciso para terminar con sus ofensores y ponerlos bajo sus pies. Y así será. El “reloj” de Dios es exacto. Nunca tiene prisa, ni está preocupado porque su gloria nunca peligra. Es dueño de vidas y destinos terrenales y eternos y al mismo tiempo el más respetuoso del libre albedrío que Él mismo concedió a cada quien. ¿Acaso es mucho para nuestra capacidad de comprensión? –seguro que sí, pero no por eso es menos verdadero.
“En su mano están las llaves de la muerte y del infierno” lo crean los hombres o no. “Todo ojo lo verá. Mateo 24:30. Toda rodilla se doblará ante Él, y toda lengua confesará que Jesucristo es el Señor para gloria de Dios Padre. Sea que estén en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra”. Filipenses 2:10-11
El amor de Dios sigue dispuesto hoy.
Independientemente del desprecio de los hombres hacia Él, incomprensiblemente Dios sigue dispuesto a perdonar, a salvar. Le invito a meditar un poco sobre…¿Cómo sería la vida si Dios nos rechazara?

Dios le bendiga…
Pastor Verde.
por M. F. Verde. | Ene 25, 2011 | Discípulos Jovenes, Discípulos Siglo XXI, Discípulos Y Evangelismo, Discípulos y Sociedad
Isaías 48:18… ¡Si tan sólo hubieras atendido a mis mandamientos!
Entonces habría sido tu paz como un río; y tu justicia como las olas del mar.
¿Qué derechos habría que exigir? ¡Ninguno!
¿Cómo se vive en el siglo de los derechos y las libertades?
Se ha perdido el horizonte. Y aclaro:- El asunto no es que los derechos y la libertad sean malos obviamente; ¡Enfáticamente no! El error se produce cuando se anteponen los derechos y las libertades a los deberes y responsabilidades.
¿Cuál es la solución?
Puede parecer compleja y hasta imposible, pero no lo es en realidad. Es solo invertir la hoja. Ejemplo de la tarjeta foto. ¿Lo ve?


Resultados diferentes y opuestos en una sola hoja. Todo depende de donde se comience a leer.
¿Cómo sería un mundo en donde todos estuvieran ocupados en cumplir su parte; sus responsabilidades? Todos respetando los derechos del otro. ¿Sería necesario exigir derechos? Tengo la impresión que no. Razónelo por favor.
Este es el motivo por el cual El Único y sabio Dios, desde el principio, insistió más en el cumplimiento de las responsabilidades personales que en los derechos. Los ejemplos bíblicos comenzando con Adán son innumerables. Como dije: todo es cosa de invertir la hoja. Dependiendo por donde comience uno leyendo; dará un resultado opuesto.Es indispensable invertir la hoja cuanto antes. Retomar responsabilidades ya. Todo hombre sujétese a Cristo. Toda autoridad sométase a Dios. Esposas sujétense a sus maridos. Maridos amen a sus mujeres, hijos obedezcan a sus padres, padres no exasperen a sus hijos. Empleados sujétense a sus patrones; patrones no abusen de sus empleados. Todo mundo a trabajar y producir. Todo mundo a honrar a quien honrar deben. Y todos a honrar a Dios simplemente porque lo es y punto. En un mundo así no habría espacio ni tiempo para otra cosa.
La exigencia de los derechos proviene de:
- Del incumplimiento de las responsabilidades de alguien. De defraudar, de romper un eslabón en la cadena de responsabilidades. Justamente entonces, quienes son atropellados por esas arbitrariedades y que se esfuerzan por cumplir su parte; ejercen su genuino derecho de exigir lo que les corresponde.
- Pero también es una táctica conocida en este “Siglo de los derechos y libertades”, que cuando alguien incumple sus responsabilidades; se resiste a las normas, a la autoridad o al sistema, y comienza a exigir que se le reconozca que está en su genuino derecho de hacer lo que quiera; lo cual deja de ser válido en el momento en que afecta los derechos de otros. También se le llama rebeldía y pretende la anarquía; que es otra manera de decir: «Arriba nuestras libertades y derechos y abajo con nuestros deberes y responsabilidades» En otras palabras: Yo puedo hacer lo que yo que yo quiera y nadie tiene derecho a meterse en mis decisiones.
CUANDO LA MAYORÍA DE LOS INDIVIDUOS PIENSAN ASÍ: ¿HACIA DONDE VAN COMO SOCIEDAD?
En gran medida es debido a esto que..
Los hospitales están repletos de enfermos por transmisión sexual producto del ejercicio de sus libertades y derechos en unos casos. En otros; porque algún familiar ejerció los suyos y contagió a sus seres “más queridos”. Cada día dejan de nacer miles de nuevos ciudadanos en todo el mundo porque sus madres ejercieron el derecho de abortar. Cada día se divorcian miles de parejas por que alguno de los cónyuges ejerció su derecho de dejar de amar al otro. Cada día aumentan las gentes y especialmente niños en condición de calle porque sus padres decidieron ejercer su derecho de vivir para ellos mismos sin responsabilizarse de los hijos. Cada día aumentan los recién nacidos abandonados por que sus padres o madres decidieron ejercer su derecho de seguir siendo libres sin complicarse la vida. Se llenan las calles de delincuentes, los hospitales de heridos, los panteones de suicidas y en gran medida es simplemente porque ejercieron sus derechos o alguien más lo hizo primero. Muchos de los delincuentes de hoy fueron niños descuidados que vivieron en desamor y falta de atención. Crímenes, hambre, depresión, estrés etc. Cada día aumentan los casos de depresión, de psicopatía, suicidio etc. etc. etc. Mucho se debe a comenzar a leer la hoja del lado equivocado: la exigencia de los derechos con abandono de las responsabilidades y deberes.
Todo esto rebasa el ámbito social y llega hasta el campo ecológico donde el derecho de enriquecerse de algunos, está trastornando la vida de todos en el planeta. Cada día se extinguen más especies. Se mueren nuestros ríos y mares, y nos vamos quedando solos. -Eso sí,con muchos derechos que reclamar todavía-. El sistema ecológico está en crisis y año con año cuesta miles y miles de vidas en todo el mundo, sin mencionar costos monetarios. Huracanes, inundaciones, sequías etc.
Estamos en la cúspide del conocimiento, de la tecnología, Y DE LA LUCHA POR LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS ,pero al mismo tiempo en caída libre dentro del abismo de la decadencia moral, social y ecológica. Aun no tocamos fondo.
¡Si tan sólo hubieras atendido a mis mandamientos! Entonces habría sido tu paz como un río, Y tu justicia como las olas del mar. Isaías 48:18
¿De qué lado ve la vida usted?
¿Cumplir responsabilidades o exigir sus derechos?
Dios le bendiga: Pastor Verde.
por M. F. Verde. | Ene 9, 2011 | Discípulos Jovenes, Discípulos Y Evangelismo
El siglo XXI se distingue por ser el siglo del reclamo y reconocimiento de los derechos. ¡Arriba nuestros derechos!
Todo mundo habla de derechos y así los exige. Derechos del consumidor, derechos de la mujer, derechos del niño, derechos de los ancianos, derechos laborales, derechos a la salud, derechos a la vivienda, derechos a la educación, derechos de fuero, derechos de los homosexuales; y seguro se me pasan por alto muchos más. Aún los criminales exigen sus derechos humanos.
No cabe duda que se han superado los tiempos en que había que soportarlo todo calladamente. Hoy todos pueden reclamar lo que les corresponde o no, por derecho. Quedó atrás la horrible esclavitud y la explotación.
Como en todo siempre hay excepciones y áreas pendientes. Pero este siglo será conocido como el que hizo relucir los derechos del hombre. En materia de derechos; porque el avance es innegable.
Pero… ¿Qué tal se ha avanzado en materia de responsabilidades? ¿Acaso nadie sabe que no hay derechos sino existen responsabilidades?
Por ejemplo: se oye mucho de los derechos humanos de los delincuentes, pero fuera del derecho que tienen las víctimas (si acaso sobreviven) de denunciar el delito cometido en su contra, ningún otro derecho las asiste.
Se habla mucho de los derechos laborales pero no se enfatiza debidamente el deber que tiene todo trabajador de laborar esforzada, responsable y productivamente para la empresa con que contrató sus servicios.
Mucho se habla del derecho de los hijos pero nada se oye de la responsabilidad que los hijos tienen de honrar y obedecer a sus padres. En fin ¡Arriba nuestros derechos! ¿Quién quiere hablar de responsabilidades?
La Era De Las Libertades
Del mismo modo que con los derechos, sucede con las libertades: Libertad de géneros, Libertad de culto, Libertad de expresión, libertad de preferencias sexuales. Es el antiguo libre albedrío en su expresión más amplia pero también la más confusa.
Nos ha tocado vivir tiempos que fácilmente nos confunden. Dígame si no le cuesta precisar qué es bueno y qué es malo; qué favorece y qué perjudica; qué edifica y qué destruye.
Los tiempos no son difíciles porque lo digo yo; sino porque lo grita la humanidad entera; lo grita a voces el planeta mismo. Lo gritan los mismos que tienen a su cargo el gobierno en todo el mundo. Lo dice la prensa, la radio, la literatura, la televisión, el cine y todo medio de comunicación masiva, incluida la internet.
¿Sabías que Las películas más taquilleras son las que presentan temas apocalípticos? Quizás se deba a que estamos conscientes de que no nos queda mucho tiempo.
¡Se ha perdido la brújula! ¡El timón ha sido soltado! ¡Estamos a la deriva! Se ha perdido el rumbo y son pocos los que se percatan. Quienes se preocupan por solucionar tal situación. (Si acaso fuera posible); enfrentan tanta oposición que su labor es fantasía. Los que dicen saber a dónde vamos con esta manera de pensar son tan pocos y sus voces tan opacas, que se pierden entre lo mucho que se dice y lo poco que se hace. Casi nada llega a feliz término en sus intentos porque hay demasiados intereses y oposición. Ninguna medida correctiva parece funcionar sin trastocar intereses.
Para mucha gente; los pocos que se atreven e intentan señalar el rumbo, son etiquetados como: duros de cabeza, cerrados de mente, intolerantes, y necios. No se le debe -Dicen- conceder el derecho de expresar lo que piensan por ser extremistas. Son ignorantes, ingenuos o encubiertamente perversos. No tienen el mínimo tacto para expresarse; y se les debe negar hasta el aire que respiran.
“La verdad se fue de paseo, la justicia no vino y por donde volteemos no se ve ni de lejos venir a la esperanza”
Todo es podrida llaga e hinchazón. Todos se han corrompido a una se hicieron inútiles».
Palabras antiguas pero vigentes a la fecha. ¿Corrupción y mentira?… – ¡Son malísimas! Todo el mundo lo sabe; pero todo mundo las usa porque después de todo, parecen ser las claves del éxito.
Quedaron obsoletos los viejos valores y afectos naturales. Hoy todo se nos debe. Todo es nuestro . No hay barreras ni márgenes; todo nos corresponde. Tenemos derecho no solo a ser respetados en nuestras decisiones y preferencias; sino que los demás están obligados a incluirnos en sus roles de vida así como hemos decidido ser aunque no les guste. Si no nos aceptan; estamos en nuestro derecho de acusarlos de intolerancia.
¿Dónde queda el derecho de elección de los que no están de acuerdo con nosotros? ¿A quien le importa!
Si alguien mata a sangre a fría tiene el beneficio de conservar íntegros todos sus derechos humanos. Quien fue asesinado ¿Para qué los quiere ya si está muerto?
Nuestra generación ha llegado a suponer que descubrimos» los valores secretos de la anarquía» Parece que hemos descubierto la punta del hilo que nadie se había dado cuenta que existía. Ya tenemos el secreto para ser felices sin tener que rendirle lealtad, consideración, respeto, ni cuentas a nadie. Crece el ejército de los que nada saben ni quieren de responsabilidades.
¡Vivan nuestros derechos y nuestras libertades!
¿Es esto correcto? ¿A donde estamos yendo ? ¿Vivimos mejor que antes? ¿O por todo esto algunos pensamos que vamos llegando al final?
En breve la segunda parte de este artículo. ¡Espéralo!
por M. F. Verde. | Dic 21, 2010 | Discípulos Jovenes, Discípulos Siglo XXI, Discípulos Y Evangelismo

Obedecer puede no ser fácil; pero sí puede ser la diferencia entre vivir o morir tempranamente.
Tuve la oportunidad de conocer a un chico hace más de treinta y cinco años cuyo nombre me reservo pero aclaro que es historia, no se trata de un cuentecito para ilustrar el tema.
Nació hermoso y fue un niño precioso. Moreno claro en su adolescencia. Sus ojos: almendrados, grandes y azules; pelo abundante y castaño, con un mechón permanente ondulado y caído sobre la frente. Nariz pequeña y perfilada, cejas delineadas, boca pequeña y labios dibujados. Delgado; aunque bajo de estatura; era el rostro de un ángel con mirada de águila. En un primer encuentro con él; muy pocas chicas podían evitar parpadear varias veces mientras bajaban el rostro en un intento por ocultar que sus mejillas incontrolablemente se tornaron rojas frente a esa poderosa mirada suya. Carismático, inteligente, con todo a favor para ocupar una posición importante cuando adulto.
Pero una limitación muy grande fue siempre muy suya: ¡No permitió ser guiado! Rechazó toda autoridad; todo lo sabía, ¡Nunca aprendió a obedecer! y decidió “gastar” su adolescencia en conocer y experimentar lo que había en el mundo.
Te invito a que imaginemos el mundo como un «gran antro» formado por varios grandes salones; uno tras otro, divididos por una puerta invisible cada uno ¿Sale? ¡Vamos!
Entrando al primer salón
Al entrar a este salón, a este chico todo le pareció bien divertido, emocionante y novedoso. Todos se veían felices bailando y riendo. Estaban disfrutando en grande, había encontrado lo que deseaba, y como siempre había algo nuevo, no había motivo para salir de ahí. Así que permaneció en ese ambiente hasta que le hicieron falta nuevas emociones.
El segundo Salón
Pasó al “segundo salón” donde la diversión seguía pero algunos ya bebían, fumaban. Eso no era un inconveniente sino al contrario: le inyectaba nueva emoción a la experiencia. Ahí estaba lo que andaba buscando. Probó, disfrutó y quedó encantado con la bebida y al tabaco. No pasó mucho tiempo en el segundo salón, Permaneció allí hasta que también perdió su encanto y así encadenado buscó la puerta de nuevas emociones que se ofrecían “gratis” en el “tercer salón. “
El tercer salón
<Si no fuera porque esto ya lleva muchos años diría yo que creyó que todo era como los video- juegos. Si aparece “Game over” solo le das “clic” a “Play again” y no ha pasado nada; comienzas en cero. En la vida real no ocurre así>. Ya en el tercer salón la bulla continuaba, la música seguía a todo volumen pero él como muchos otros de sus “amigos”, ya no estaba tan divertido, sino buscando en medio del ambiente, el efecto de lo que tomaba o “fumaba”. Aquí el ambiente era pesado. No había muchos estudiantes. Algunos eran mayores que él y lo presionaban a entrar al cuarto salón. Realmente no era necesario presionarlo demasiado, porque por si mismo estaba deseando nuevas y más fuertes emociones.
El cuarto salón
Para cuando se introdujo en él; era solo un visitante conocido por su mal expediente en la escuela. Los familiares habían dejado de intentar aconsejarlo, la casa era un hotel para él, dormía de día (si acaso llegaba a casa). En el cuarto salón la vida era de noche, y para conseguir lo que necesitaba, (porque ya no era gratis); comenzaba a utilizar medios no lícitos. Comenzaba a quedarse solo y a meterse en muchos problemas.
El quinto salón.
¿Había música? ¡Sí! pero no había fiesta, ni alegría. Nadie sabe a ciencia cierta cuantos chicos había en ese lugar; pero quizá no más de los dedos de una mano. El salón no era muy grande; a decir verdad, era un rincón de escasos metros cuadrados. Un foco de bajo wataje y luz amarillenta iluminaba debilmente el cuartucho aquel. Algunos posters de grupos de rock pesado de la época y grafitis «decoraban» las paredes. Berridos, aullidos, balidos y gruñidos eran la música del rock pesado que «ambientaba» la reunión. Una vieja grabadora barata era la responsable de mantener el ambiente reproduciendo vez tras vez el mismo casete. Había droga, alcohol, y tabaco pero todavía le faltaba emoción al evento. Fue cuando alguien (no sé si él mismo); sacó una pistola y la puso en medio de ellos. Se hizo una propuesta que fue aprobada y comenzó el “juego” <<Ruleta rusa le llaman>>. Al día siguiente los diarios locales publicaron las fotos del lugar y los detalles del trágico evento. Paredes, grabadora y casete, piso, posters y revistas, salpicados con sangre y una chica en la cárcel.
El sexto salón
Dos o tres días después volví a ver a aquel jovencito con cara de ángel. No había fiesta en el salón. No había águila en su mirada. Sus parpados entreabiertos dejaban ver sus ojos azules; pero esta vez no tenían brillo ni expresión. Su mirada estaba perdida en el infinito y su cuerpo presentaba en el pecho y el abdomen desnudos, las ofensivas suturas que hacen los forenses a un cuerpo por el que ya no se puede hacer nada; que para nada sirve, sino que demanda una pronta sepultura.
A mi izquierda, frente a su ataúd; estaba un varón familiar suyo que lo amó mucho. Aquel hombre recorrió con su mirada el cuerpo de pies a cabeza dos o tres veces. Levantó las palmas abiertas hacia arriba hasta la altura de los codos, y fijando al fin sus ojos llenos de lágrimas, le miró directamente al rostro y le llamó por su nombre dos veces como si pudiera escucharle y responderle. Preguntó al vacío ¿Por qué? ¿Por qué? –Esa noche no tuve una sola palabra en mi boca. No pude siquiera sugerir una respuesta-. El “sexto salón” para ese chico con cara de ángel y mirada de águila, fue aquella funeraria donde con tristeza lo despedimos para siempre ¡Cuando apenas cumplía quince años!. Para la chica el sexto salón fue probar la cárcel y para los demás el recuerdo imborrable de una noche de terror si es que aun viven.

Vive la juventud del modo que Dios ha establecido.
Los recursos que Dios proveyó para evitar estas tragedias.
El plan original de Dios fue poner a cada joven en un hogar donde recibiera dirección de sus padres adultos. En esta etapa los jóvenes deben; ¡Por que sí pueden! aprender a obedecer en vez de pedir explicaciones de los porqués a sus padres o tutores. (Por supuesto; también se espera de los padres o tutores que hayan madurado y estén sanamente formados para este momento).
Para facilitar este proceso de maduración Dios estableció para los hijos:
1) Que honren a sus padres
2) Que aprendan a obedecerlos.
El recurso eficaz de un adolescente es aprender a obedecer y dejarse guiar por quienes han superado su propia adolescencia, y han adquirido la experiencia suficiente para transmitirla a la siguiente generación.
De este modo, aunque los adolescentes no tienen la capacidad de medir las consecuencias de sus decisiones; con aprender a obedecer a sus padres o tutores en tanto la adquieren, vivirán esta etapa plenamente y sin contratiempos. Evitarán juguetear con peligros innecesarios; y se mantendrán seguros.
Obviamente aquí surge un problema: Muchos jovencitos podrán decir: ¿Qué hago si mis padres no están conmigo y prácticamente vivo solo?
¡Tengo Muy Buenas Noticias Para Ti!
No estás sólo ni desprotegido. Alguien que es experto en ser Padre desde hace seis mil años; te ofrece su experiencia y amor para cuidarte y guiarte. Aquí está su promesa: “Aunque mi madre y mi padre me dejaran el Señor se hará cargo de mí”. Dios ofrece ser verdadero Padre para todo aquel que se lo pida. Sólo tienes que pedírselo y Él te ayudará a superar esta etapa con éxito. ¿Cómo? ¡Para eso está la Bíblia ¿Con qué limpiará el joven su camino? -Con guardar tu Palabra- Salmos 119:9 La Biblia.
Sugiero que escojas la forma apegada a lo que Dios ha dicho para vivir tu adolescencia por las siguientes ventajas:
- Es divertida pero no adictiva
- Es emocionante pero no esclavizante
-
- Si piensas que ser cristiano es aburrido y quieres adrenalina pura, prueba esto: párate en un parque con mucha gente y predícales a puro pulmón que Cristo vino a este mundo a morir por los pecadores. Te garantizo que es más emocionante que saltar del bongee. Adrenalina pura ¡Wow!
- No es novedosa pero muy segura.
- En la biblia hay muchos jóvenes que vivieron de manera segura siguiendo estos principios. Y eso sí experimentaron emociones tremendas.
- No es fugaz sino eterna.
- Hubiese querido conocer la Palabra de Dios cuando fui muchacho. ¡Bendito Dios salí bien librado!
La decisión es tuya.
Puedes arriesgarte como aquel jovencito de la historia; o mejor vivirla seguro; dejándote conducir por esta etapa preciosa, única y muy corta de tu vida. Decide lo que quieras…
…pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. (Final de Eclesiastés 11:9)
Dios te bendiga: Pastor Verde
por M. F. Verde. | Dic 16, 2010 | Discípulos Jovenes, Discípulos Siglo XXI, Discípulos Y Evangelismo
Vivir la juventud en el área espiritual (Segunda parte)

Muchos adolescentes viven enojados, aunque parezca que son muy felices.
9Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios .10Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad. Eclesiastés 11:9,10
Con facilidad se enojan con las personas que tienen la buena intención de guiarlos, aconsejarlos, o corregirlos cuando es obvio que están tomando un sendero peligroso.
Son principalmente los padres quienes sufren esta actitud mientras tratan de ejercer su paternidad de la mejor manera posible. Pero no sólo ellos; cualquiera que ejerza una posición de autoridad sobre ellos representará un reto a su inteligencia y “madurez”; llámese padre, abuelo, pariente, amigo, maestro o policía. Esto se debe a que el lente de aumento del cristal a través del cual un adulto promedio en madurez mira la vida; en contraste con el cristal plano color rosa a través del cual un adolescente mira la suya.
Ese choque de enfoques provoca su enojo y debido a ese enojo, es fácil que el muchacho o la chica se deslicen sin frenos por terrenos donde pueda evadir la presencia y autoridad de esas personas claves que tienen el deber y la voluntad de protegerlos y guiarlos, y se relacionen con otras que les parecen divertidas pero que en l fondo, lo sepan o no; tengan la intención o no, los conducen por malos caminos. Este el tremendo peligro de la adolescencia
Aquí es donde hay que tomar en cuenta vivir la adolescencia en el área espiritual.
9Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios .10Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.
Da la impresión que Dios no intenta en Eclesiastés capítulo once dar consejos, sino de informar sobre las opciones y sus consecuencias. Mientras que en el verso nueve dice algo como esto: <Haz lo que quieras, pero más te vale no enojarte tanto y alejarte de la maldad, porque la adolescencia no dura mucho pero el daño que te puedes causar en esta etapa puede durar el resto de la eternidad>. En el versículo diez dice:<Cuando hayas hecho que quieras; sabe que serás juzgado por Dios>.
Retomando aquel informe de la neurociencia y la escasa experiencia vivencial de un adolescente, (Párrafos tres y cuatro de la primera parte) cualquier jovencito diría: ¡No me pidan más de lo que puedo dar entonces por favor!
Efectivamente: No se le puede pedir al jovencito que haga lo imposible; pero sí motivarlo para que explote uno de sus más altos potenciales en esta etapa de la vida: Sin discusión; la adolescencia es una de las etapas más favorables para adquirir conocimiento, y habilidades. El adolescente promedio es una esponja capaz de absorber grandes cantidades de conocimiento intelectual y práctico. Aprender a obedecer órdenes y condiciones debiera ser entonces ser una de las acciones fáciles de ejecutar para un adolescente. Aprender a obedecer en vez de pedir demasiadas explicaciones, es una disciplina que puede marcar la diferencia entre una adolescencia que transcurre feliz, supera los peligros que la rodean; y otra que dejará profundas huellas negativas, dependencias y obligaciones indeseadas producto de errores y malas decisiones tomadas.
Aprender a obedecer puede ser la diferencia entre vivir o morir tempranamente y no exagero.
Sigue la próxima publicación y entérate del porqué lo digo.
Pastor Verde