por M. F. Verde. | Nov 8, 2012 | Cómo discipular, Cómo Hacer Discípulos, Fijos, Para Hacer Discípulos, Para Iniciar Discipulados
Discipulado 50/50: Más que Enseñanza, una Relación Viva
Cuando se habla de discipulado, muchos piensan rápidamente en unas cuantas lecciones básicas que se dan al inicio de la vida cristiana, con el objetivo de llevar al nuevo creyente al bautismo. Sin embargo, una vez que se bautiza, solemos dejarlo a su suerte, esperando que asista fielmente al culto el resto de su vida. Si lo hace, asumimos que está bien y creciendo; si no, lo clasificamos como «amante del mundo». ¿Te das cuenta? ¡Le llamamos discipulado a unas cuantas lecciones!
Es cierto que algunos se apartan de la voluntad de Dios, pero la pregunta es: ¿Ocurre porque nunca fueron realmente discipulados?
El modelo de Jesús: discipulado en acción
Jesús dedicó tres años de su vida a formar discípulos. Pero su discipulado no terminó con su ascensión; el Espíritu Santo lo continuó desde Pentecostés. Aún después, cuando Pedro tuvo la visión del lienzo con animales inmundos (Hechos 10), seguía siendo discipulado.
Discipulado es 50% enseñanza y 50% relación
El discipulado efectivo es mitad enseñanza bíblica y ética, y mitad relación interpersonal genuina, intencional y afectuosa.
Cuando compartes el evangelio y alguien acepta al Señor, prepárate para invertir, al menos, tres años de tu vida en esa persona. Jesús pasó ese tiempo con sus discípulos, viviendo con ellos. Nosotros no podemos estar 24/7 con los nuevos creyentes, pero el tiempo y la dedicación siguen siendo clave para formar verdaderos seguidores de Cristo.
El proceso de discipulado: enseñanza y acompañamiento
Necesitarás un material doctrinal bíblico que conozcas bien. Empieza con lo básico, guíalos al bautismo, y luego fortalece su fe con enseñanzas sólidas. Pero recuerda: el discipulado no termina con el bautismo.
Nuestro curso gratuito incluye 35 temas. Trece antes del bautismo y veintidós después. Este proceso puede llevar más de un año, ya que algunas lecciones tendrán que esperar si surge una necesidad personal que requiera atención inmediata. La relación siempre tiene prioridad. Incluso Jesús sanó a la suegra de Pedro antes de enseñar. ¡Eso es discipulado!
La prueba final: amor sincero
Cuando llegó el momento del «examen» de Pedro, Jesús no le preguntó cuánto sabía, sino: «Pedro, ¿me amas más que estos?» La verdadera prueba del discipulado es el amor: hacia el Señor y hacia quien te formó.
Si alguien no puede amar a su mentor espiritual, ¿cómo podrá amar a Dios a quien no ha visto, o a otros que nunca invirtieron en su vida?
Aplica el discipulado 50/50 y transforma vidas
Comienza hoy a practicar un discipulado equilibrado: 50% lección, 50% relación. Verás frutos duraderos y gozarás del privilegio de formar verdaderos seguidores de Cristo.
Dios te bendiga.
Pastor Verde
por M. F. Verde. | May 7, 2012 | Cómo discipular, Cómo Hacer Discípulos, Fijos, Para Hacer Discípulos, Para Iniciar Discipulados
¿Tu iglesia practica el discipulado? Descúbrelo y comienza a hacer discípulos
Si estás por iniciar en el hermoso llamado de hacer discípulos, uno de los primeros pasos importantes es reflexionar sobre el tipo de iglesia a la que perteneces. Esto marcará la manera en que puedes comenzar y avanzar en tu ministerio.
1. Si tu iglesia ya tiene un sistema de discipulado… ¡Eres bienaventurado!
Algunas iglesias ya cuentan con un plan estructurado de discipulado. Si este es tu caso, ¡felicidades! Lo más probable es que discipulados.com sea un recurso adicional que pueda motivar, capacitar y complementar lo que ya estás recibiendo en tu congregación.
Estas iglesias suelen tener materiales oficiales para hacer discípulos, y estarán a tu alcance conforme te capacites y avances en tu ministerio. Además, suelen tener una cultura activa de apoyo, donde el pastor y otros líderes entienden la importancia del discipulado y apoyan el proceso.
En este contexto, tu éxito dependerá principalmente de tu dedicación, constancia y comunión con Dios. Tú marcas el ritmo y la profundidad del trabajo que haces para Cristo.
2. Si tu iglesia no tiene un enfoque claro en el discipulado…
Por otro lado, si tu iglesia está más enfocada en aumentar la asistencia a los cultos, eso no está mal, pero puede presentar un reto. En estos casos, muchas personas terminan creyendo que la vida cristiana solo se trata de “ir a la iglesia los domingos”. Pero la verdad es que la vida cristiana va mucho más allá.
Aquí es donde se necesitan discípulos maduros que caminen uno a uno con los nuevos creyentes, enseñándoles a vivir la fe en lo cotidiano y a crecer “de gloria en gloria” hasta llegar a la madurez en Cristo.
3. Discipulados.com: tu aliado si estás comenzando
Si tu iglesia aún no tiene un plan de discipulado establecido, no te preocupes. En discipulados.com encontrarás todo lo que necesitas para comenzar:
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Materiales para nuevos creyentes
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Guías para llevar a otros a la madurez en Cristo
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Acompañamiento, consejería y oración ministerial
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Todo de forma gratuita
Estamos aquí para ayudarte a iniciar este ministerio poderoso y transformador, aunque al principio no recibas el reconocimiento que mereces. ¡Jesús también comenzó con uno a uno!
4. No te desanimes: el discipulado vale la pena
Sabemos que en iglesias centradas en eventos masivos, puede ser difícil que valoren el trabajo personal con cada creyente. Pero si perseveras con amor, fe y obediencia al Señor, llegará el momento en que veas fruto: personas maduras y comprometidas con Dios, como tú.
Recuerda que Jesús también comenzó con un pequeño grupo. Tú también puedes hacerlo.
Pastor Verde.
por M. F. Verde. | May 1, 2012 | Cómo discipular
En el ministerio de hacer discípulos intervienen dos elementos humanos y obviamente Dios mismo.
Jesús dijo en Juan 17:6, 9 y 12…
He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. V.6
Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, V.9
Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. V.12.
No hay que dar muchas vueltas para darnos cuenta que el Señor Jesús atribuye al Padre el haber contactado a algunos para hacerlos sus discípulos.
Es Dios quien nos concede el honor y privilegio de trabajar no solo «con», pero “en” las personas que Él tiene a bien poner a nuestro cuidado y ministerio discipular. Claro; esto no implica que debo estar inmóvil esperando que alguien venga a mi casa un día rompiendo la puerta, y me suplique con ojos desorbitados que le enseñe la Palabra; ja, ja, -probablemente nunca ocurra- sino que tengo que pedir a Dios que me conceda la oportunidad de ejercer lo que de gracia me ha dado: –el modo de hacer discípulos– a algunas personas que Él ponga a mi alcance; en mi andar diario en su presencia. Pidiéndoselo con toda clase de ruegos. Porque Él es quien los ha ganado con su propia sangre, y suyos son.
Una vez entendido lo anterior pasamos a los dos elementos humanos que intervienen. Uno es el discípulo maestro, el otro es el nuevo discípulo, el que aprende del primero.
El Discípulo maestro
Hay un orden en el proceso de hacer discípulos y es el siguiente: El discipulado comienza con el discípulo que enseña, no con el que aprende. Es él quien tiene que asegurarse que su relación con Dios sea buena, que sus motivos para enseñar sean espirituales y que sus objetivos sean honrar a su Dios, Señor y Salvador. Si invertimos este orden y pensamos que el discipulado iniciará cuando surja alguien para ser entrenado, entraremos “fuera de tiempo”. El discípulo maestro tiene que prepararse y sostenerse en buena comunión con Dios, antes que tenga siquiera una idea de quien es el primer discípulo que Dios va a poner en su camino para entrenar. (Quien haya crecido en una iglesia de discipulados, sabe esto muy bien; pero si no; es indispensable mencionarlo)
El Nuevo Discípulo
Esta persona tiene que haber sido “movida”, “tocada” o “llamada” por Dios a su servicio. Es verdad; muchos son llamados, pero solo llegan a ser discípulos maestros o líderes de servicio quienes responden de inmediato con un sí rotundo, y sin pretextos al llamado de Dios.
Mira: para atraer gente hacia el Evangelio, normalmente las iglesias estamos dispuestas a hacer muchas cosas a veces chistosas: Nos disfrazamos de payasos, de bomberos, hacemos teatro, show de títeres y mucho más. Eso está muy bien, y pienso que todavía se puede hacer más si es necesario; siempre y cuando se haga para que los de afuera de la iglesia tengan oportunidad de escuchar el Evangelio y ofrecerles la salvación. -Personalmente, no me anima mucho hacerla de payaso para divertir y retener a los que ya están dentro de la iglesia-.
Cuando de discipular se trata es completamente diferente. No es cosa de andar persiguiendo a alguien insistiéndole que nos de la oportunidad de enseñarle. De rogarle todo el tiempo, pasando por alto que no nos reciba, que nos deje esperando en la puerta, que no llegue a la cita, o que tratemos de engatusarle con comidas o regalitos. No, definitivamente no. Tampoco presionándole de algún modo; no, mil veces no. Cuando de hacer discípulos se trata, tiene que haber un interés genuino en la persona. Debe desear ser discipulada. Debe anhelar aprender, servir a su Señor, conocerlo más y decirles a otros su maravillosa experiencia de haber sido encontrado y salvado por Él.
En Juan capítulo 1 del verso 35 en adelante encontramos:
35 El siguiente día otra vez estaba Juan, y dos de sus discípulos.
36 Y mirando a Jesús que andaba por allí, dijo: He aquí el Cordero de Dios.
37 Le oyeron hablar los dos discípulos, y siguieron a Jesús.
38 Y volviéndose Jesús, y viendo que le seguían, les dijo: ¿Qué buscáis? Ellos le dijeron: Rabí
(que traducido es, Maestro), ¿dónde moras?
39 Les dijo: Venid y ved. Fueron, y vieron donde moraba, y se quedaron con él aquel día; porque
era como la hora décima.
40 Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan, y habían
seguido a Jesús.
41 Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es,
el Cristo).
42 Y le trajo a Jesús. Y mirándole Jesús, dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás; tú serás llamado
Cefas (que quiere decir, Pedro).
Analizando lo anterior, vemos que a Juan el bautista le bastó señalarles quien era el Cordero de Dios y ellos de inmediato lo siguieron. No encontramos nunca al Señor rogándole a alguien que lo siga. Casi puedo asegurar que si quien intentamos discipular, no muestra un vivo interés en invertirse sirviendo al Señor, es mejor que el discípulo maestro invierta su tiempo en otro aspecto del ministerio en tanto sale uno que ponga el corazón en esto.
Hacer discípulos es asunto serio, trascendente. No se puede realizar… 1) Si Dios no nos los concede, 2) Si nosotros no estamos preparados (aunque no se requiere pasar años aprendiendo para comenzar a testificar) o 3) Si el nuevo no se interesa y compromete. ¡Comienza Ya!
Pastor Verde.
por M. F. Verde. | Abr 4, 2012 | Cómo discipular, Cómo Hacer Discípulos, Para Hacer Discípulos, Para Iniciar Discipulados
Qué es un discípulo.
• Todo verdadero discípulo es un creyente en Cristo, pero no todo creyente es verdadero discípulo.
• Creyentes hay millones, los discípulos son muchos menos. (Observe la imagen. Muchos viendo, unos cuantos haciendo)
• El creyente busca el templo, el discípulo busca a los perdidos.
• El creyente se apega al ritual, el discípulo se apega a Cristo.
• El creyente espera el domingo, el discípulo trabaja cada día para su Señor.
• El creyente…etc.
Qué hace un discípulo
• Básicamente trata de ser, vivir, y servir del mismo modo en que lo hizo el Señor Jesucristo.
• No se conforma con seguir rituales, o formatos, ni se estaciona en asuntos denominacionales, sino que trata de imitar a Cristo del modo en que lo hicieron los apóstoles. (Sed imitadores de mí; como yo de Cristo. –dijo Pablo- I Co. 11:1 y Fil. 3:17)
Cómo se forma el discípulo
• Primeramente siendo un creyente de la divinidad, muerte y resurrección de Jesucristo, Romanos 10:9 y 10 aceptándolo como su Salvador y Señor; es decir: como Dios y Rey. Amo de su persona, de su vida y de sus actos.
• En segundo lugar disponiéndose a lo que sea necesario para poder llegar a ser como Él.
Qué se espera de un discípulo
• Según Juan 15:16, en palabras del Señor mismo; que en vista de que ha sido escogido por Él para ese fin, vaya y lleve fruto que permanezca. Que vaya por la vida sembrando la semilla del Evangelio y enseñando la Palabra. En realidad el fruto es producto de la obra del Espíritu Santo. Por lo tanto permanece.
Materiales para hacer discípulos.
• Hay millones quizás pero lo importante es que desde el primer día de la conversión se tenga un plan bien definido para llevar de la mano al recién convertido hacia la madurez y productividad para Cristo. Solicítalo gratis aquí.
Donde comienza el discípulo.
• Nadie debe obligar a otro abrazar el discipulado. El discipulado comienza en el corazón del nuevo creyente como una respuesta al Señor: No me elegiste tú a mí, sino que yo te elegí a ti y te he puesto para que vayas y lleves fruto. La respuesta es cosa personal.
• De lo que debemos asegurarnos como iglesia es de cumplir con la responsabilidad que nos toca. Es decir: tener claro el modo de poner de la manera más sencilla y visible ante ellos los objetivos del Señor. Una vez informados hay que esperar con paciencia la respuesta de la voluntad y del corazón de ellos. Si acaso recordar de vez en cuando.
• Hay quienes de inmediato se disponen a seguirlo e imitarlo y hay quienes a pesar de todo, nunca lo harán.
Cómo puedo ser un discípulo.
• No hay mejor modo de describir este proceso inicial que con las palabras del Señor mismo: Niégate a ti mismo, toma tu cruz y síguelo. Lucas. 9:23
Es decir:
• Comienza a considerar que a partir de este momento, lo importante no es lo que tú quieres sino lo que él te pide que hagas en el Nuevo Testamento.
• Que probablemente tendrás que sufrir algunas consecuencias de querer vivir de ese modo.
• Que seguirlo a pesar de lo que venga y por el resto de la vida será tu nueva meta en la vida.
Cómo puedo formar discípulos.
• Para empezar tú debes ser uno de ellos. Solo discípulos pueden hacer discípulos.
• Debes tener un plan bien estructurado para irlos llevando día a día a la madurez de carácter y de servicio.
• Deben poder ver en tu ejemplo de amor al Señor, y a los perdidos lo mejor de tu enseñanza.
• Deben aprender de lo que te ven hacer y no lo que les ordenas que hagan.
• Deben sentir tu amor paciente hacia ellos y tu interés personal en su desarrollo y productividad.
• No se trata tanto de lecciones, sino de relaciones mediante las cuales se enseña al otro cómo hacer lo que debe.
• El seminario o el instituto bíblico pueden muy bien complementar o equipar a los discípulos. Hacerlos, requiere otro proceso.
• Puede haber discípulos sin instituto o seminario, del mismo modo en que pueden haber seminarios e institutos con muchos alumnos pero sin discípulos.
Características de un discípulo maduro.
• Es alguien que ha aprendido a andar de la mano del Señor.
• No espera que nadie tome la iniciativa para hacer lo que sabe que debe hacer. Sabe lo que procede y lo hace; con la ayuda de alguien más o solo, pero con la ayuda de Dios.
• Es alguien que puede decir: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual se entregó a sí mismo por mí”. Gálatas 2:20
Dios le bendiga.
Pastor Verde.
por M. F. Verde. | Sep 17, 2009 | Cómo discipular, Cómo Hacer Discípulos, Para Hacer Discípulos, Slider
Liderazgo cristiano enfocado hacia el servicio
Hay líderes que hablan para impactar;
los líderes de servicio hablan para edificar.
Hay líderes que se visten para impresionar;
los líderes de servicio se «ciñen» para trabajar.
Hay líderes manipuladores;
los líderes de servicio conocen la voz de su Señor.
Hay líderes que se preparan para mandar;
los líderes de servicio se auto-disciplinan para obedecer.
Hay líderes que procuran mantener el control;
los líderes de servicio saben cuando «menguar».
Hay líderes que luchan por el poder;
los lideres de servicio luchan por servir.
Hay líderes que buscan reconocimiento y fama;
los líderes de servicio no tienen tiempo para eso.
Liderazgo cristiano auténtico
¿Cuales prefiere en su iglesia?
¡Pida informes sobre este discipulado a…!
¡DESCUBRA AHORA MISMO!
¡ARRANQUE DE 0 A 100 CON!

por M. F. Verde. | Abr 24, 2009 | Cómo discipular, Cómo Hacer Discípulos, Fijos, Para Hacer Discípulos
¿Cómo entrenó Jesús a sus discípulos?
¿Tenía Jesús un plan claro para formar a sus discípulos?
¿Alguna vez te has preguntado si los discípulos de Jesús fueron entrenados siguiendo un plan bien pensado?
¿O simplemente aprendieron día a día según las oportunidades que se presentaban?
¿Asistieron a algún tipo de escuela formal, instituto o seminario?
¿Fue ese el modelo de formación que recibieron los apóstoles?
Tal vez tú también te has hecho estas preguntas. Y es bueno hacerlo.
Jesús formó a sus discípulos con intención y propósito
Cuando analizamos los Evangelios, es evidente que el Señor tenía un proyecto formativo para preparar a los discípulos que enviaría al mundo.
No fue algo improvisado. Jesús invirtió tiempo, oración, entrega y lágrimas para formar a sus seguidores con un propósito claro.
¿Tienes tú un plan para formar discípulos?
En mi caso personal, un día me detuve a reflexionar:
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¿He pensado realmente en lo que Dios espera de las personas que ha puesto a mi cuidado?
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¿Tengo una estrategia clara para ayudarles a crecer espiritualmente?
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¿Estoy formando colaboradores para el ministerio o solo repito lo que siempre se ha hecho?
Tuve que admitirlo: no tenía un plan.
Todo mi enfoque estaba en enseñarles a predicar, prepararlos para el púlpito. Pero eso no es suficiente. Me di cuenta de que necesitaba formar discípulos líderes, como lo hizo Jesús.
Todo entrenamiento necesita un plan que vaya de menos a más
Así como un arquitecto traza planos antes de construir un edificio, quienes lideramos una iglesia también necesitamos un plan para guiar a los nuevos creyentes desde su conversión hasta la madurez en Cristo.
Debemos tomar en cuenta:
No podemos pedirles más de lo que pueden dar, ni tampoco dejarles sin dirección esperando que crezcan por sí solos.
¿Qué tipo de enseñanza necesita un nuevo creyente?
La Biblia compara al nuevo creyente con un recién nacido que necesita leche espiritual. Esa «leche» es la Palabra de Dios, pero no cualquier enseñanza sirve.
Debe incluir principios básicos sobre:
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Dios
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Jesucristo
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El Espíritu Santo
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La Biblia
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La salvación
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El pecado
Esa base es esencial antes de avanzar a enseñanzas más profundas.
Beneficios de tener un plan de formación de discípulos
Contar con un proyecto estructurado para el crecimiento espiritual tiene muchas ventajas:
? Permite llevar a cada discípulo paso a paso, de un nivel a otro
? Motiva al creyente al ver su avance no solo en conocimiento, sino también en participación activa
? El plan puede ajustarse y mejorar según los resultados y las nuevas herramientas disponibles
Un modelo probado que funciona
En la base de este proceso formativo usamos estudios para grupos célula o las lecciones del Pack 1 gratuito.
Una vez bautizados, los nuevos discípulos continúan con los Packs 2 y 3, también gratuitos.
Este modelo ascendente —como una pirámide— ha sido probado y ha dado muy buenos resultados. También se pueden incorporar cursos como:
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«Mientras Esperamos» (Pack 1)
-
«La estrategia oculta en los Evangelios»
-
«De Cero al Liderazgo» (Cursos Premium)
Toma acción hoy
Tener un plan claro para formar discípulos no solo es útil, es una responsabilidad.
Dios nos llama a guiar a otros desde su nuevo nacimiento espiritual hasta convertirse en obreros maduros para Su obra.


Para evangelizar y llevar al bautismo al nuevo creyente
Para quienes han sido bautizados
