¿Cómo llevaremos adelante la gran comisión desde ahora?
Habacuc comienza cuestionando a Dios… La injusticia y explotación de los pobres de parte de los poderosos en Jerusalén era un escándalo. La violencia se había generalizado. La corrupción y la impunidad era indignante y no se veía solución en el horizonte. Irritado por la situación, Habacuc clama a Dios…
1:2-4; 13 ¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? ¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan. Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia. 1:13 ¿Por qué ves a los menospreciadores, y callas cuando destruye el impío al más justo que él?
La respuesta a su oración no fue aclaratoria de parte de Dios sino tajante. Podriamos parafrasearla así: Yo soy Soberano y no tengo que dar explicaciones de lo que hago.
2:20 Mas Jehová está en su santo templo; calle delante de él toda la tierra.
Quiero reconocer oportunamente que como Habacuc, tengo más preguntas que respuestas y propuestas que demandan con carácter de urgente la dirección de Dios. Me atreveré a plantear lo que tengo de ambas (preguntas y prouestas) en el ánimo de estimular al razonamiento y profundización de análisis, para que todos compartamos los resultados de nuestras reflexiones en forma de estrategias practicables para la mayoría a la brevedad; aportando cada uno de lo que Dios le conceda, para que lidiemos con eficacia con los efectos del COVID en nuestras respectivas iglesias.
Preguntas en cascada.
¿Ha sido la iglesia depurada numéricamente como resultado del distanciamiento social? Es decir: ¿Hemos perdido miembros? ¿Tenemos idea clara de esto? -Es indudable que los verdaderos discípulos permanecerán-.
¿Permanecerán los que decían ser creyentes pero no aceptaron ser discipulados o no intentamos discipularlos?
¿Permanecerán los que estuvieron en la iglesia por años pero sin involucrase?
¿El resultado será una iglesia comprometida, consagrada, y más devota que antes del COVID? o…
¿Será más liberal y abierta, permeable a la influencia de los fuertes liderazgos en los medios digitales (aunque no sean sanos en doctrina) y menos comprometida con la iglesia local como si viviéramos ya en la iglesia universal?
Como dije antes; tengo aún más preguntas que respuestas.
¿Cómo ministrar in-COVID y post-COVID?
¿Debemos insistir en la unidad más que en la reunión presencial?¿Contradice: No dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre y tanto más cuando veis que “aquel día” se acerca? Heb 10:25
¿Desde cuantos es congregarse?
Ya que la Internet ha sido el recurso para mantenernos en contacto como iglesia todos estos meses… (Casi nueve).
¿De qué recursos tecnológicos disponemos en lo personal o como iglesia y sabemos utilizar?
¿Todos tenemos acceso a una conexión de internet de capacidad suficiente y sin interrupciones de señal para transmitir?
¿Estamos obligados a actualizarnos en el uso de la tecnología como recurso principal hasta que sea necesario para no quedar fuera?
¿Debemos buscar mecanismos de motivación para que los miembros de nuestras congregaciones inviten a conectarse a nuestras transmisiones virtuales -si las tenemos- a sus familiares, amigos, conocidos y contactos en redes sociales que no sean miembros de otras iglesias?
¿Debemos hacer ajustes en nuestro programa temático de predicación y enseñanza, considerando asistentes virtuales mixtos? (Creyentes y no creyentes invitados).
¿Hemos preparado estrategias para esto?
¿Lo único que tenemos que hacer es esperar que todo pase y retomar las cosas donde las dejamos antes del COVID?
¿Volveremos a esta normalidad?
Habacuc preguntó a Dios, y Dios en vez de responder a su reclamo le reveló que nada volvería a ser igual para Judá (hasta hoy). En 20 años, de no ser por su misericordia, Jerusalén sería prácticamente borrada del mapa.
Todo indica que en el mundo, detrás de un gran éxito, hay una planeación detallada.
Establecer lo que se persigue. Qué pasos dar para conseguirlo. Cómo medir los avances y cuando se debe obtener, son los elementos de la fórmula del juego.
ARGUMENTOS EN CONTRA…
Pero los discípulos de Jesús«no somos del mundo», «no debemos afanarnos por el mañana», «debemos vivir por fe» y «estamos destinados a ser llevados a donde no queremos». Jn. 17:14; Lc. 12:22; Ro. 1:17; Jn. 21:18.
Además:
Santiago 4:13-17 dice: !Vamos ahora! los que decís: Hoy y mañana iremos a tal ciudad, y estaremos allá un año, y traficaremos, y ganaremos;
14 cuando no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es neblina que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.
15 En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.
16 Pero ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala;
17 y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.
¿Estamos interpretando correctamente todos estos textos?
¿No es acaso la Biblia un plan estratégico detallado de principio a fin?
¿No fue la vida y el ministerio de nuestro Salvador un Plan Maestro?
¿No vemos al apóstol Pablo hacer planes constantemente? ¡Por supuesto que sí, a todo!
Las claves de los textos anteriores están en:
Más buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas.(no como pago o recompensa, sino por gracia de Dios).
A Pedro se le dijo:
Mientras seas joven, irás a donde quieras. Asegúrate de entender y estar listo, para aceptar el plan de Dios cuando tu situación cambie. En el caso de Santiago: Esto es lo queremos hacer, siempre y cuando el Señor lo permita.
Mal interpretar la Biblia, siempre ha conducido a malas prácticas. No tener hoy un plan de acciones encaminadas a lo que queremos ser o hacer mañana, es ingenuidad, negligencia, o una mala interpretación de la Palabra. Lo más seguro, es que sin planeación, lleguemos a ser, estar o hacer, lo que menos hubiéramos deseado.
Planear no garantiza que conseguiré todo lo que quiero, pero sí me traza una dirección clara para encaminar mis acciones. La vida, la salud, la energía necesarias no están del todo en mis manos (Porque aunque somos responsables de ejercer una buena mayordomía sobre ellas, es Dios el soberano absoluto, quien tiene la última palabra), pero si lo que he planeado no contraviene la voluntad de Dios, y por su gracia me las concede, yo estaré avanzando en una dirección clara.
¿Qué le gustaría estar haciendo o ser en diez años? ¿Lo ha pensado?
En el siguiente audio, le explico a detalle el primer paso. Déjenos sus dudas o comentarios, llenando el formulario de abajo por favor.
Era la semana de la pascua en Jerusalén. Todo judío estaba casi listo para la celebración solemne. Sumaban cientos de miles los corderos de tres años que cada familia había preparado para el sacrificio. Cada animalito estaba encerrado aparte y solo; su sacrificio sería consumado en breve siguiendo el proceso de la Ley mosaica.
Nisán (abril) 14 era la fecha. El año 30 d.C., probablemente. Se conmemoraba la intervención de Dios para librarlos de la denigrante esclavitud a la que los hebreos se vieron sometidos en Egipto. En menos de setenta y dos horas, cada familia sacrificaría a su propio cordero y lo comerían juntos; de prisa, con yerbas amargas, y vestidos para salir de casa como aquella noche; mil cuatrocientos setenta y cinco años atrás.
Por su parte; es casi seguro que Pilato coordinaba un reforzamiento de la vigilancia militar en toda la ciudad por esos días. -“Nadie sabía lo que podría suceder, cada vez que el sentimiento patriótico de la nación judía era estimulado” y esa era “la semana” para ello-.
En medio de todo esto, la clase sacerdotal, y la cúpula religiosa en Jerusalén, estaban más preocupadas y llenas de envidia que nunca por la popularidad del “Nazareno”. Estaban hartos de Él. Airados por su impotencia para restarle la atención del pueblo, lejos de conseguirlo; “todo mundo se iba tras Él”. Pensaron que era el momento, y decididamente fraguaban planes para terminar con Él de una vez por todas.
Jesús estaba en Betania, la ciudad de Lázaro y sus hermanas: Martha y María.
Simón, a quien el Señor había sanado de lepra, le recibió en su casa esta vez. Estando ahí, rodeado de discípulos, toda mirada de los asistentes estaba dirigida hacia Él. Era una reunión casi familiar. Era Él el centro de atención. La reunión era informal, convivencial. Camaradería y amistad describirían bien el ambiente. Lejos estaba Simón de pensar siquiera, que además de haber sido sanado de lepra, su casa se convertiría en el eterno escenario de un hecho sorprendente. Nadie podía imaginar que en unos momentos ocurriría algo que dejaría expuestas las verdaderas intenciones de sus corazones.
Aquella mujer no tenía la intención de llamar la atención sobre ella. Aparte de amar al Señor intensamente, era como cualquier otra persona. No le amaba porque había hecho un gran milagro en favor de su familia, no; ellos lo habían amado de tiempo atrás por “Quien” era. No pretendía impresionar a nadie. Sin embargo sus hechos dejaron en pasmo a todos. Su único objetivo era adorar a su Señor, y manifestarle que había entendido que había llegado el momento de la despedida. Que había captado su mensaje sobre…”Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de los pecadores” y «Ustedes saben que la Pascua se celebra dentro de dos días, y el Hijo del Hombre va a ser entregado para que lo crucifiquen.
Sabía que no había nada que pudiera hacer para impedirlo. Le resultaba imposible hablar del asunto por lo mucho que le amaba. -Nadie quiere decir adiós a alguien que ama. Sé que no te volveré a ver; que no habrá otra oportunidad para despedirme; que es aquí y ahora, o no será nunca; son palabras que nacen ya presas dentro del alma-. Intentar liberarlas puede dar lugar a un incontenible llanto a gritos. Ella había memorizado lo que dijo en uno de esos días dolorosos que trae la muerte a su hermana… “Yo soy la resurrección y la vida”. Había también presenciado la resurrección de su hermano, pero aun así, las despedidas siempre son tristes. La ocasión no era festiva para ella. Entró casi corriendo en escena, con urgencia, aprovechando el único momento disponible. Después solo quedaría el hubiera… Traía en la mano un frasco de alabastro que contenía una libra de perfume de nardo puro de gran precio. En un segundo lo quebró (como se quiebra una ampolleta inyectable hoy) y lo vertió todo sobre la cabeza de Jesús hasta la última gota sin dar tiempo de nada. Se dejó caer postrada a sus pies llorando a sollozos y gemidos. Lo exabrupto de su entrada, el perfume corriendo por el rostro del Señor, el ruido del frasco vacío al rodar rebotando contra el suelo, sus sollozos y el inútil esfuerzo por secar las lágrimas mientras vertía nuevas sobre los pies del Maestro, dejaron por un momento, a todos anonadados. En solo segundos, con el aroma del perfume llenando la casa, todo lo hizo y todo lo dijo, sin una palabra María de Betania.
Tener riquezas, poder, fama. Ser influyente, prepotente, cruel, violento, vengativo, déspota, frío de sentimientos; no implica superioridad. Aunque es verdad que todo ser humano fue creado superior; La verdadera superioridad es de unos cuantos.
Como se manifiesta
La verdadera superioridad se muestra: amorosa, humilde, paciente, amable, bondadosa, sujeta, obediente, respetuosa. Quien es superior está capacitado para cumplir lo que promete. Para ser leal. Considera a los demás como a sí mismo. Respeta las leyes y autoridades. Ama su cuerpo y su vida y evita ponerlos en peligro. Tiene dominio de sí mismo; es decir: no se deja llevar por impulso. Analiza las consecuencias de sus decisiones y si no puede medirlas, busca consejo fiable, seguro. No se deja influenciar fácilmente. Esto es verdadera superioridad.
En esto pensaba Dios cuando dijo:
Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra. Génesis 1:26
Verdaderamente superior es quien se parezca más a Dios. Dios es amor y el amor es mucho más potente que el odio.
Quien no lo crea o le dé risa, significa que fue creado superior pero no se ha dado cuenta; no lo es. Ha comprado la idea, de que superioridad equivale a dominio, control, fuerza, violencia, dinero, hacer lo que quiera sin respeto a nada ni a nadie. Ese engaño trastorna; “aloca”, hace que se empiece a ver las cosas del modo que no son. Que se actúe del modo que no se debe. El hombre fue creado superior a todos los animales. aunque la biología lo clasifica entre los animales, ¡Dios no!
Hay personas que por sus rasgos, dejan ver de inmediato quién es su padre o su madre. Quien más se parezca a Dios en esto, será superior; por que fue creado a su imagen. ¿Quien es verdaderamente superior? aquel que es como Dios en esto: santo, manso y humilde como Jesús. (Sin que signifique que cualquiera pueda hacer de ellos su juguete).
Concluyendo
Si te haz llenado la cabeza de esas falsas ideas de la superioridad; si tu alma está al tope de remordimientos, porque has herido a otros con tu actitud. Con malos sentimientos porque para lograr lo que quieres necesitas atentar contra tus semejantes. De malos deseos, por que te ha parecido que para ser superior hay que hacer lo que sea para lograrlo. Reconoce que en vez de hacerte superior has empequeñecido. ¡Arréglalo ahora mismo con Dios! Arrepiéntete de esa actitud prepotente, violenta, cruel o déspota. Si, pide perdón a Dios por tus pecados, y reconoce que Jesucristo es el único quien puede limpiar tus culpas con la sangre que derramó por ti en el Calvario. Además recibirás la salvación y la vida eterna.
Dile:
¡Señor! Siento que me hundo en estas cosas ¡Sálvame! Perdóname. Reconozco que solo tu puedes salvarme de mis pecados.
Este será tu primer paso hacia la verdadera superioridad.
Las grandes empresas industriales suelen tener empleados que solamente son necesarios en caso de ocurrir un desperfecto. Cuando algo va mal en la maquinaria, estos hombres se ponen en acción para localizar el defecto, lo reparan y la máquina vuelve a funcionar. Para estos técnicos el trabajo rutinario no es de interés. Son especialistas en descubrir y reparar desperfectos.
En el Reino de Dios sucede también así. Dios tiene siempre especialistas cuyo principal objetivo ha sido y es, reparar la catástrofe moral; el deterioro en la salud espiritual de las naciones ó de la Iglesia. Hombres como Elías, Jeremías, Malaquias y otros de la misma talla han aparecido en momentos críticos de la historia para reprender y exhortar en nombre de Dios y de la Justicia.
Miles de ministros religiosos del tipo común, pastores, maestros, podían trabajar quietamente casi sin ser notados, mientras la vida espiritual de Israel o de la Iglesia era normal. Pero en cuanto el pueblo de Dios se ha apartado de las sendas de la verdad, inmediatamente han aparecido los especialistas de Dios casi de la nada. Su instinto, capacitado para la dificultad, les trajo en ayuda del Señor y de Israel.
Tales hombres han sido drásticos, radicales, a veces casi violentos, y la muchedumbre de curiosos que les rodeaba pronto les tildaron de fanáticos, extremistas y negativos. Hasta cierto punto tenían razón. Eran hombres de mente sencilla, serenos, intrépidos, y éstas eran las cualidades que la ocasión demandaba. Chocaban con algunos, ofendían a otros con sus palabras; pero ellos sabían Quién les había llamado y a qué eran enviados. Su ministerio era de emergencia, y este hecho les hacía diferentes, únicos. Con tales hombres tiene la Iglesia una gran deuda imposible de pagar. La cosa curiosa es que no se les paga mientras viven, pero la próxima generación adorna sus sepulcros y escribe sus biografías como para descargarse de un deber que la pasada generación olvidó.
Los que conocen a Leonard Ravenhill reconocerán en él a uno de estos especialistas religiosos; a un hombre enviado por Dios, no para llevar a cabo la tarea normal de la Iglesia, sino para desafiar a los sacerdotes de Baal en la cumbre de su montaña eclesiástica, reprochar a los descuidados ministros del altar, afrontar a los falsos profetas y advertir al pueblo por ellos extraviado.
Tales hombres no son compañeros fáciles. El evangelista profesional que abandona rápidamente la reunión al terminar para correr a un lujoso restaurante con algunos admiradores a festejar el éxito de su elocuencia y contar divertidos chistes, encontrará una verdadera pesadilla en un tal servidor de Dios que no puede desligarse de su sagrado deber como quien da vuelta a una manivela. El hecho de que insista en mostrarse como un cristiano y servidor de Dios en todo tiempo le hace diferente.
Con Leonard Ravenhill es imposible ser neutral. Sus conocidos se dividen netamente en dos clases: los que le aman y admiran hasta lo sumo, y los que le aborrecen con acentuado desprecio. Y lo que ocurre con la persona ocurre con sus libros, y particularmente con el que tienes en la mano. Sus lectores, o bien tienen que cerrarlo y correr a un lugar de oración, o se sentirán impulsados a hacerlo pedazos, cerrando su corazón a sus llamamientos y advertencias.
No todos los libros, ni siquiera todos los libros buenos, vienen como una voz de lo Alto: pero yo siento que con éste es así. Lo es porque su autor reside en las alturas, y el espíritu del autor transpira por todas sus páginas.
A.W. Tozer
PORQUE NO LLEGA EL AVIVAMIENTO 3a edición 1973
-Cuando yo era soldado vi a un marinero abofetear a otro porque —dijo— «insulté a mi madre». Yo digo que mi Señor es insultado y su Iglesia menoscabada. Y ante esta doble injuria no puedo menos que reaccionar como hombre y como cristiano. La Iglesia tiene muchos enemigos, ¿puede mi espada quedar en la vaina? ¡Jamás! –
Leonard Ravenhill.
La inscripción en la lápida de su tumba dice algo como esto:
¿Vale la pena morir por las cosas que están viviendo para Cristo?
Dicen que en el ser humano hay por naturaleza una resistencia al cambio. Si de cambiar el formato conocido para hacer las cosas implica que hay que probar, aprender y correr riesgos; la reacción estándar es preferir lo que ya se sabe, lo que se domina, lo que ya no demanda esfuerzo y no representa riesgo. En otras palabras se prefiere mantenerse en una zona de confort.
Jesús enfrentó la resistencia al cambio cuando el grueso de los fariseos, los sacerdotes saduceos y los escribas, presentaron un bloque en su contra porque su ministerio y su forma de ejercerlo era completamente distinto del modo en que ellos estaban acostumbrados a ver y hacer las cosas. El Señor se refirió a ello con el ejemplo del error de echar vino nuevo en odres viejos»
Luc. 5:37-39
Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan. Y agregó: Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.
El nuevo modelo de ministerio del Señor (vino nuevo) lo invirtió (vertió) en personas abiertas al cambio (odres nuevos) Es decir gente con la que no tendría que estar luchando constantemente para moldearlos a su forma. ¿Lo ve? Es la razón por la que no fue al templo a buscar gente preparada -y es que seguramente habían muchos ahí-. ¿Estaban preparados? si, pero no para recibir el «Reino de los cielos». Estaban preparados para seguir haciendo las mismas cosas del modo en que estaban acostumbrados. ¿Hasta cuando? Hasta la venida del Mesías. ¡Su Mesías llegó, pero no pudieron reconocerlo! Tan influenciados estaba por su propias tradiciones y leyes que viendo, eran ciegos. Si alguien hacía algo que no era a su modo, lo veían con recelo. sospecha y resistencia. Se convertía en su enemigo.
Dos mil años después de haber sido establecida la iglesia, la resistencia al cambio está presente en ellas. Hay iglesias «abiertas» a cambios, y otras que no.
El sentido positivo de «Abiertos al cambio»
Cuando hablo de «abiertas» me refiero a iglesias dispuestas a hacer lo pertinente dentro de la ética y doctrina bíblicas para:
1) Difundir más extensamente el evangelio,
2) Elevar el nivel de calidad de su enseñanza bíblica.
3) Aplicar lo mejor de su potencial humano a hacer discípulos.
Iglesias listas para revaluar lo que están haciendo, y cómo lo están haciendo. Dispuestas a probar nuevos métodos. Iglesias dispuestas a invertir dinero, tiempo, y personal.Iglesias dispuestas a correr el riesgo de fallar, para aprender de los errores cometidos en la marcha, corregir y proseguir a la meta.
El sentido negativo de «Abiertos al cambio»
Jesús dijo:
Mateo 5:16-18 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.no he venido a abrogar la Ley sino a cumplirla.
Aunque su ministerio era diferente al modo en que los judíos hacían las cosas, no se apartaba de la Escritura. Todo lo contrario. Su movimiento estaba centrado en el espíritu de ella, y para probarlo, se dispuso Él mismo a cumplirla al pie de la letra, y sobre la cruz.
El sentido negativo de «Abiertos al cambio» es cuando por alcanzar los objetivos de «alguien» «o de algunos», la iglesia se dispone a hacer cualquier cosa que llame la atención. Que sea rimbombante, graciosa, espectacular, sin importar si contradicen las Escrituras. Si hay que crear doctrinas nuevas o torcerlas un poco para lograr la meta, no hay problema, el fin justifica los medios. Trágicamente para todos, el cristianismo del siglo XXI está infectado de esta plaga. Como lepra, va deformando y creando monstruos espantosos que dicen ser obra del Espíritu por el Nombre de Jesús de Nazaret. ¡La iglesia nunca debe abrirse a este tipo de cambios!
La iglesia que no admite cambios
Por último, queda el detalle de la iglesia que no admite cambios.
Independientemente de sus argumentos a favor, no se admiten cambios, porque lo más probable es que haya caído en legalismos parecidos a los que mencioné arriba; el de los escribas, fariseos y saduceos. «Ni entran, ni dejan entrar a otros». Se convierten en un grupo aislado, de donde el Señor no puede encontrar discípulos.
¿Donde será más fácil comenzar a hacer discípulos? ¿En la iglesia abierta a cambios, o en la cerrada?