Llenar un edificio. Justificar el salario, agradar a nuestros patrocinadores, demostrar que somos líderes devotos, activos y eficientes, son algunos motivos erróneos que pueden estar impulsando nuestra evangelización hoy. La verdad es que siempre han habido motivos equivocados; ya El apóstol Pablo dijo que en sus días, hubo hasta quienes predicaron el Evangelio para causarle aflicciones en medio de su encarcelamiento. Filipenses 1:16:
Los unos anuncian a Cristo por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis prisiones.
¡Increible! ¿No? A pesar de eso Pablo dijo en Filipenses 1:18…
¿Qué, pues? Que no obstante, de todas maneras, o por pretexto o por verdad, Cristo es anunciado; y en esto me gozo, y me gozaré aún.
Y con razón. Mejor evangelizar aunque sea con el motivo incorrecto que de plano no hacerlo.
Motivos correctos para evangelizar.
Para comprenderlo, hay que ir al momento en que los apóstoles presentaron el evangelio por primera vez. Los discípulos de Jesús fueron enviados por todo el mundo, cuando la emoción de haber visto y convivido con Jesús resucitado no cabía en sus corazones Lucas 24:52-53.
52 Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo;53 y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén
Era El Mesías esperado, pasó con ellos tres años de su vida terrenal instruyéndolos. Les dedicó por completo los cuarenta días de su vida resucitada, a nadie más. Exclusivamente a ellos Hechos 10:41,
…No a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos.
Por si fuera poco, ninguna otra persona fuera del grupo de sus discípulos presenció su ascensión. Estaban seguros. Era El Hijo De Dios, el Rey de reyes y no había otra cosa más importante en qué ocuparse, que decírselo a todo el mundo. ¡Qué sencillo! ¿No le parece?.
Ya con el poder del Espíritu, pudieron gritar a voz en cuello lo que les quemaba el corazón: Simplemente predicaron lo que el Antiguo Testamento decía sobre el Mesías y cómo lo vieron cumplirse paso a paso, en la persona de Jesús. No tenían otra cosa más relevante y urgente qué decir.
La necesidad hoy.
Hoy más que nunca necesitamos una elevación del fervor evangelístico, pero preciso es que nos centremos en los motivos correctos:
1) Evangelicemos porque Jesús lo ordenó. Marcos 16:15
Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
2) Evangelicemos con gozo porque alcanzamos salvación. Lucas 24:52-53
Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo;y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén
3) Evangelicemos con amor y compasión a los perdidos. I Corintios 13:1
Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.
4) Evangelicemos para honrarlo a Él, como David lo dijo en el Salmo 20:5
Nosotros nos alegraremos en tu salvación, Y alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios…
Pocos entienden a fondo hoy, lo que significa la frase: «Disco rayado»
Créeme, viene de mucho más atrás del CD y del DVD. Lo supe desde niño, desde que los discos eran de baquelita, «grandotes», pesados y frágiles. Si accidentalmente se caían, se rompían en «mil» pedazos. A veces, con la propia «aguja lectora» del aparato, uno mismo rayaba el disco en un descuido. El efecto era curioso: La canción, o una parte de la música, se repetía una y otra vez sin parar. Vez tras vez; y ahí iba de nuevo diciendo lo mismo. No pasaba de ahí. Nada se podía hacer, sino mover la aguja a un surco del disco fuera de la rayadura. Eso si es que se quería escuchar el resto de la canción o de la música. ¿Curioso no?
Pues bien, pasé gran parte de mi vida en una especie de disco rayado en cuanto a Jesús resucitado. «Resucitó al tercer día, resucitó al tercer día, resucitó al tercer día». No pasaba de ahí. Era todo lo que sabía, y si supe algo más, no sabía en que parte de la historia ubicarlo. ¿Antes o después de resucitar? Así que lo vine repitiendo desde que lo aprendí siendo niño. Mi disco se rayó en la línea: «Resucitó al tercer día». Repetí siempre solo un pedacito de la historia. ¿Te identificas conmigo en esto?
¡Qué sorpresa! ¡Qué admiración! ¡Qué cambio! Mi comprensión y mi vida dieron un giro de 180°, el día en que «El, movió la aguja fuera de la rayadura de mi disco». Pude ver a qué hora resucitó, quién lo descubrió primeramente, en donde y cómo apareció, qué les dijo, qué hizo durante cuarenta días y muchísimo más.
Cuando «Él movió la aguja fuera de la rayadura de mi disco» pude entender el resto. La historia completa me quedó clara. Hoy puedo narrarla en orden y la comparto contigo en mi libro… ¿PODREMOS TOCARLE?
El libro; ¿PODREMOS TOCARLE? Es resultado de esa experiencia. Un estudio apasionante y minucioso del tema en las Escrituras. Me atrevo a asegurarte, que si sigues capítulo a capítulo a Jesús en el libro…¿PODREMOS TOCARLE? su vida resucitada, transformará tu cristianismo.
Estoy seguro que puede ser para ti, el elemento que Jesús usará para «mover la aguja, fuera de la rayadura de tu disco».
Solicítalo, disfrútalo, crece. Apoya este ministerio ordenando mi libro en:
Puedes solicitar este video en presentación de PowerPoint Editable, Animada, Original y Gratuita. Podrás proyectarla en tu clase de escuela dominical, discipulado o predicación.
Solicita el PowerPoint Original, animado, Gratuito y Editable a:
pastorverde@discipulados.com
Especificando SERIE PEQUEÑOS DISCÍPULOS TEMA 5
Si desea el texto de la voz lectora, puede copiarlo abajo.
Diapositiva 1
El Gran Problema.
Pequeños discípulos 5.
Una epidemia terrible.
Más temible que algunas enfermedades.
Todos estamos contagiados.
Diapositiva 2
Muchos problemas hacen sufrir a la gente.
La enfermedad.
La pobreza.
La ignorancia.
La injusticia.
La Violencia.
La muerte.
Diapositiva 3
La Guerra.
Aunque todos son grandes problemas
No son realmente “EL GRAN PROBLEMA”
Diapositiva 4
El gran problema del hombre es el pecado.
¿Qué significa pecado?
(1)Transgresión (Violar una ley. No hacer caso de una regla, traspasarla)
(2)Extravío. (Desviarse, perderse, alejarse del punto correcto)
Diapositiva 5
Primera de Tesalonicenses 5:23
El pecado daña…
El espíritu.
La mente.
El cuerpo.
El alma piensa mal; siente mal (percibe erróneamente)
Ama lo malo.
Odia (o desprecia) lo bueno.
Envidia lo que no es suyo.
Ambiciona (más de lo que tiene o puede tener)
Codicia. (Planea como apropiarse de lo que no es suyo)
Se estresa. (Por muchas cosas que quiere)
Se deprime. (Cuando no puede alcanzarlas)
El Cuerpo.
Envejece.
Enferma.
Se mal usa.
Y muere.
El espíritu.
El espíritu está muerto. (No hay vida espiritual, no puede interesarle Dios). (Si hay religiosidad, se debe más a un esfuerzo del alma (mente) y al cuerpo que al espíritu, porque está muerto).
Por supuesto, hay que reconocer, que tanto la mente (alma) como el cuerpo, hacen también cosas buenas. La vida de una persona transcurre haciendo lo malo y lo bueno. Lo malo que hacemos, acaba afectando hasta el planeta. Cuando sucede que en alguien, predomina lo malo, acaba afectando a muchos alrededor.
Diapositiva 6
Todos estamos contagiados y lo padecemos.
10
Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
11
No hay quien entienda,
No hay quien busque a Dios.
12
Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles;
No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.