Tener riquezas, poder, fama. Ser influyente, prepotente, cruel, violento, vengativo, déspota, frío de sentimientos; no implica superioridad. Aunque es verdad que todo ser humano fue creado superior; La verdadera superioridad es de unos cuantos.
Como se manifiesta
La verdadera superioridad se muestra: amorosa, humilde, paciente, amable, bondadosa, sujeta, obediente, respetuosa. Quien es superior está capacitado para cumplir lo que promete. Para ser leal. Considera a los demás como a sí mismo. Respeta las leyes y autoridades. Ama su cuerpo y su vida y evita ponerlos en peligro. Tiene dominio de sí mismo; es decir: no se deja llevar por impulso. Analiza las consecuencias de sus decisiones y si no puede medirlas, busca consejo fiable, seguro. No se deja influenciar fácilmente. Esto es verdadera superioridad.
En esto pensaba Dios cuando dijo:
Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en todo animal que anda arrastrando sobre la tierra. Génesis 1:26
Verdaderamente superior es quien se parezca más a Dios. Dios es amor y el amor es mucho más potente que el odio.
Quien no lo crea o le dé risa, significa que fue creado superior pero no se ha dado cuenta; no lo es. Ha comprado la idea, de que superioridad equivale a dominio, control, fuerza, violencia, dinero, hacer lo que quiera sin respeto a nada ni a nadie. Ese engaño trastorna; “aloca”, hace que se empiece a ver las cosas del modo que no son. Que se actúe del modo que no se debe. El hombre fue creado superior a todos los animales. aunque la biología lo clasifica entre los animales, ¡Dios no!
Hay personas que por sus rasgos, dejan ver de inmediato quién es su padre o su madre. Quien más se parezca a Dios en esto, será superior; por que fue creado a su imagen. ¿Quien es verdaderamente superior? aquel que es como Dios en esto: santo, manso y humilde como Jesús. (Sin que signifique que cualquiera pueda hacer de ellos su juguete).
Concluyendo
Si te haz llenado la cabeza de esas falsas ideas de la superioridad; si tu alma está al tope de remordimientos, porque has herido a otros con tu actitud. Con malos sentimientos porque para lograr lo que quieres necesitas atentar contra tus semejantes. De malos deseos, por que te ha parecido que para ser superior hay que hacer lo que sea para lograrlo. Reconoce que en vez de hacerte superior has empequeñecido. ¡Arréglalo ahora mismo con Dios! Arrepiéntete de esa actitud prepotente, violenta, cruel o déspota. Si, pide perdón a Dios por tus pecados, y reconoce que Jesucristo es el único quien puede limpiar tus culpas con la sangre que derramó por ti en el Calvario. Además recibirás la salvación y la vida eterna.
Dile:
¡Señor! Siento que me hundo en estas cosas ¡Sálvame! Perdóname. Reconozco que solo tu puedes salvarme de mis pecados.
Este será tu primer paso hacia la verdadera superioridad.
Superiores a todos los seres que surcan los aires, a los seres que habitan los mares, a los que se mueven velozmente sobre la faz de la tierra, y a los que se arrastran sobre todo terreno. Creados superiores a casi todas las situaciones que se presentan en la vida. Superiores en inteligencia, superiores en capacidad de aprendizaje. Superiores en todo.
Superiores simplemente por haber sido creados a imagen y semejanza de Dios. Tú eres superior porque eres uno de ellos y punto.
Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Génesis 1:26
¿Por qué entonces nos sentimos tan inseguros a veces? ¿Tan tristes? ¿Tan vacíos? ¿Y pequeños? Es que no nos hemos dado cuenta de la intención de Dios al crearnos.
Dios ya había creado rinocerontes, tigres, pájaros y un “montón” de animales más, pero no los creó para comunicarse con ellos. Es difícil hablar con un rinoceronte, o un tigre, o con un pajarillo ¿No crees? Ja, ja, ja. Él quería crear un tipo de ser viviente, con el que pudiera comunicarse. Deseaba tener verdaderos amigos que lo amaran como Él los amaba a ellos. Entonces creó al hombre superior a todos los seres que había creado antes. Pero, la superioridad, la felicidad y el bienestar emocional de ese nuevo ser, dependería de que mantuviera siempre una buena relación con Dios.
Lo que sucede siempre, es que pensamos que somos superiores por nosotros mismos, y nos alejamos de Él. No tardamos mucho en darnos cuenta que no es así, que no podemos ser felices, ni estables de ese modo. Andamos como mareados emocional, y espiritualmente. En vez de sentirnos superiores, sentimos que no valemos nada, y que no servimos para nada. ¿Te ha pasado?
Tal ves no habías dado cuenta, pero dependemos de esa buena relación con Él para disfrutar nuestra superioridad. Alejarnos de Dios es tan peligroso, como cuando un bebé, inconscientemente, se aleja de sus padres y queda indefenso, y expuesto a todo tipo de peligros.
Para solucionar este problema; Dios envió a su Hijo en persona para demostrarnos cuánto quiere nuestra amistad con Él. -Mira esto:
Juan 15:15…Os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer; “el que a mi viene; no lo echo fuera” Juan 6:37; “Vengan todos los que estén cansados de sufrir” (que es la consecuencia de alejarse de Él) Mateo 11:28 Nadie tiene mayor amor que este: que uno ponga la vida por sus amigos Juan 15;13.
Y así fue; Cristo murió en la cruz «Para que todo aquel que en el crea; no se pierda mas tenga vida eterna» ¡Hechos Superiores por la eternidad!
Fuiste creado o creada superior, pero no lo parecerás ni lo disfrutarás hasta que andes de la mano de Dios. La amistad con Dios es tu seguridad y Superioridad.
Piensa en un pequeñito que pierde de vista a sus padres un momento, y en medio su angustia, de pronto siente que alguien toma su manita y le dice con amor: ¡Te encontré hijo(a), no te angusties!
Si lo deseas, dile al que te creó: Señor, creí que era superior por mí mismo(a); que podía andar solo(a), me alejé de ti, y lo único que conseguí es quedar indefenso(a), hacerme daño y sufrir. Perdóname, me arrepiento, toma mi mano ¡ Sálvame! no permitas que vuelva a alejarme, concédeme que disfrute haber sido creado(a) superior, andando siempre cerca de ti.
El asunto es tomar uno; revisarlo, y salir a la calle a comenzar.
Este es el verdadero reto de la mayoría de nosotros los cristianos. Nos quedamos con nuestros folletos, planes, y librotes de discipulado guardados en nuestras casas.
Planes de discipulado hay miles: Unos muy complicados en su forma. Otros mejor enfocados para la comprensión del que discipula. Otros: muy extensos, y algunos más profundos, más doctrinales, y claro, también los hay muy buenos pero muy caros.
Muchas veces invertí en un librote o en un montón de copias y todavía no era seguro que la persona seguirá hasta el final. Así que muchas veces acabé perdiendo mi librote o mi montón de hojas engargoladas, porque aunque después de la tercera lección no siguieron, el libro que les dí no pude recuperarlo porque lo habían usado como calce para una de las patas de la mesa o algo así. Ja, ja, Así es esto del discipulado “a veces”.
El otro detalle es que no siempre hay miles de cristianos que quieran discipular. No estamos para desperdiciar esa disposición.
Si tú eres uno de ellos; si lo que quieres es llevar a una persona desde su evangelización hasta su bautizo e integración a la iglesia; si casi no puedes invertir por limitaciones de plata. No pierdas más tiempo; ¿Qué pierdes si pruebas éste? ¿Cuánto te cuesta? ¡No te cuesta Nada descargarlo!
Aquí en Mérida, Yucatán, México; cada vez que lo comparto, le saco una fotocopia a la lección del día. Como es de los dos lados de la hoja tamaño carta me cuesta sesenta centavos de peso mexicano en cualquier papelería y listo. Si la persona sigue adelante hasta la lección quince y obedece al Señor en todo; su rescate e integración a la iglesia me cuesta un total de NUEVE PESOS. ¡Así como lo oyes! Si Dios lo salva, pone a trabajar al “comité de fiestas celestiales” ese día. Ja, ja, ja ¡Gloria a Dios! Si lo integra a la iglesia, puedo haber pescado un futuro obrero que podría traer miles a sus pies. (Nunca sabemos a quien pescamos con la red del Evangelio) ¿POR NUEVE PESOS? ¿VALE LA PENA? Si tienes tiempo responde la pregunta. Y eso que aun te queda el recurso de cobrarle a la persona el costo de las fotocopias lo cual no sería injusto, aunque ya ves que no lo hago.
¿Hay otros planes, cursos, series, libros etc. Para discipular? -Sí. ¡Miles! Escoge el que quieras pero… ¡COMIENZA POR EL AMOR DE DIOS!
Las grandes empresas industriales suelen tener empleados que solamente son necesarios en caso de ocurrir un desperfecto. Cuando algo va mal en la maquinaria, estos hombres se ponen en acción para localizar el defecto, lo reparan y la máquina vuelve a funcionar. Para estos técnicos el trabajo rutinario no es de interés. Son especialistas en descubrir y reparar desperfectos.
En el Reino de Dios sucede también así. Dios tiene siempre especialistas cuyo principal objetivo ha sido y es, reparar la catástrofe moral; el deterioro en la salud espiritual de las naciones ó de la Iglesia. Hombres como Elías, Jeremías, Malaquias y otros de la misma talla han aparecido en momentos críticos de la historia para reprender y exhortar en nombre de Dios y de la Justicia.
Miles de ministros religiosos del tipo común, pastores, maestros, podían trabajar quietamente casi sin ser notados, mientras la vida espiritual de Israel o de la Iglesia era normal. Pero en cuanto el pueblo de Dios se ha apartado de las sendas de la verdad, inmediatamente han aparecido los especialistas de Dios casi de la nada. Su instinto, capacitado para la dificultad, les trajo en ayuda del Señor y de Israel.
Tales hombres han sido drásticos, radicales, a veces casi violentos, y la muchedumbre de curiosos que les rodeaba pronto les tildaron de fanáticos, extremistas y negativos. Hasta cierto punto tenían razón. Eran hombres de mente sencilla, serenos, intrépidos, y éstas eran las cualidades que la ocasión demandaba. Chocaban con algunos, ofendían a otros con sus palabras; pero ellos sabían Quién les había llamado y a qué eran enviados. Su ministerio era de emergencia, y este hecho les hacía diferentes, únicos. Con tales hombres tiene la Iglesia una gran deuda imposible de pagar. La cosa curiosa es que no se les paga mientras viven, pero la próxima generación adorna sus sepulcros y escribe sus biografías como para descargarse de un deber que la pasada generación olvidó.
Los que conocen a Leonard Ravenhill reconocerán en él a uno de estos especialistas religiosos; a un hombre enviado por Dios, no para llevar a cabo la tarea normal de la Iglesia, sino para desafiar a los sacerdotes de Baal en la cumbre de su montaña eclesiástica, reprochar a los descuidados ministros del altar, afrontar a los falsos profetas y advertir al pueblo por ellos extraviado.
Tales hombres no son compañeros fáciles. El evangelista profesional que abandona rápidamente la reunión al terminar para correr a un lujoso restaurante con algunos admiradores a festejar el éxito de su elocuencia y contar divertidos chistes, encontrará una verdadera pesadilla en un tal servidor de Dios que no puede desligarse de su sagrado deber como quien da vuelta a una manivela. El hecho de que insista en mostrarse como un cristiano y servidor de Dios en todo tiempo le hace diferente.
Con Leonard Ravenhill es imposible ser neutral. Sus conocidos se dividen netamente en dos clases: los que le aman y admiran hasta lo sumo, y los que le aborrecen con acentuado desprecio. Y lo que ocurre con la persona ocurre con sus libros, y particularmente con el que tienes en la mano. Sus lectores, o bien tienen que cerrarlo y correr a un lugar de oración, o se sentirán impulsados a hacerlo pedazos, cerrando su corazón a sus llamamientos y advertencias.
No todos los libros, ni siquiera todos los libros buenos, vienen como una voz de lo Alto: pero yo siento que con éste es así. Lo es porque su autor reside en las alturas, y el espíritu del autor transpira por todas sus páginas.
A.W. Tozer
PORQUE NO LLEGA EL AVIVAMIENTO 3a edición 1973
-Cuando yo era soldado vi a un marinero abofetear a otro porque —dijo— «insulté a mi madre». Yo digo que mi Señor es insultado y su Iglesia menoscabada. Y ante esta doble injuria no puedo menos que reaccionar como hombre y como cristiano. La Iglesia tiene muchos enemigos, ¿puede mi espada quedar en la vaina? ¡Jamás! –
Leonard Ravenhill.
La inscripción en la lápida de su tumba dice algo como esto:
¿Vale la pena morir por las cosas que están viviendo para Cristo?
Hay que empezar por el principio. ¡Ningún ser humano puede producir avivamiento! Haga lo que haga. El avivamiento ni es obra del hombre, ni es el pago con el que Dios se ve obligado a retribuir la obra del hombre.
Mejor dicho, el avivamiento es la intervención soberana de Dios cuando los hombres han desfallecido. Como Elías, cuando huyó de Jezabel; o cuando han corrompido el plan original de Dios y Dios mismo tiene que intervenir para darle nuevo vigor y para retomar el curso que los hombres trastornaron. Como en I Reyes 13:2.
En consecuencia, a lo más y mejor que podemos aspirar, es a estar en buenas condiciones espirituales de suplicar, que en su infinita misericordia, Dios nos conceda alguna promesa que entendemos que por causa del hombre no se está consumando.
Tanto en el A. T. como en el N.T. Dios levantó hombres a quienes invistió de lo que quiso para iniciar avivamientos.
La punta del hilo es la Palabra de Dios. No es posible comenzar por otra parte. La simple intención de buscar a Dios en su Palabra puede hacer gran cosa en nosotros aunque no sea un avivamiento generalizado. Si realmente deseamos prepararnos para un avivamiento hay que ser objetivos en la selección de qué partes de la Biblia comenzar a estudiar.
Con Josías, todo comenzó con el hallazgo de la Palabra de Dios en 2 Reyes 22:3
Esdras, 1:1 “Para que se cumpliese la Palabra de Jehová”
Nehemías Capítulo 1 aunque todo parece indicar que este movimiento inició con la oración de Nehemías, la base de ese avivamiento no fue su oración sino su conocimiento contextual y fe profunda en la Palabra de Dios. Nadie que haya descuidado su estudio diligente de la Biblia estará en condiciones de orar como oró Nehemías.
El ministerio de Juan el bautista y la predicación del Evangelio el día de pentecostés son dos avivamientos clásicos del N.T. que comenzaron con la Palabra. Vea Lucas 3:2 «Vino Palabra de Dios a Juan» y Lucas 24:49 Los apóstoles estaban obedeciendo la Palabra del Señor, cuando les dijo: «Quedaos vosotros en Jerusalén hasta que seáis investidos de poder desde lo alto».
Los Grandes Avivamientos en la Historia.
No me ha sido fácil determinar con claridad los verdaderos avivamientos de la historia posterior al N.T debido a que casi todo está plagado de relatos tendenciosos de corte pentecostalista que me hacen dudar como para escribirlos aquí.-No cabe duda que acaban afectando el darle la gloria a Dios por sus hechos en la historia-
Pero me queda claro que una nueva era dio inicio con la impresión del primer libro que se imprimió: la Biblia. Ocurrió el 23 de febrero de 1455. -¿Coincidencia? ¡Claro que no!-
Estos hechos; -la imprenta y la impresión de la Biblia- representaron la luz que empezó a filtrarse por la salida del oscuro y largo túnel de la edad media.
Después de la Reforma tuvieron lugar al menos dos avivamientos extensivos. -Basándome en la que considero fuente histórica seria, digna de crédito: -Los libros de historia eclesiástica de Justo L. Gonzalez-.
El primer avivamiento:
Ya para 1734 las discusiones doctrinales resultados de la reforma, habían adquirido cierto nivel de solidez, y las migraciones de los europeos a América del norte, estaban por dar a luz una nueva nación: Los Estados Unidos De américa.
Fue en ese año, 1734 en Massachusetts donde inició el primer avivamiento con Jonathan Edwards.
Justo L. González dice de él en su tomo 8 pág. 216 “La era de los dogmas y las dudas” -Lo que cito textualmente-.
-Edwards llevaba varios años predicando en Northampton sin obtener resultados sorprendentes, cuando él mismo se maravilló al ver la respuesta que su predicación comenzó a provocar. Sus sermones no eran excepcionalmente emotivos, pero si subrayaban la necesidad de una experiencia de convicción de pecado y de perdón por parte de Dios. La gente comenzó a responder, algunos con demostración de profunda emoción y muchos con un cambio de vida notable hasta entonces insólita. En pocos meses el movimiento barrió la comarca, y llegó hasta Connecticut. Pronto las experiencias extraordinarias se hicieron menos frecuentes –Como en Hechos de los Apóstoles- (cursivas mías) Y a los tres años habían cesado por completo-.
El segundo gran avivamiento.
Justo L González Tomo 9 “La era de los nuevos horizontes” Pág. 31
-A fines del siglo XVIII. Comenzó en Nueva Inglaterra. Contrariamente a lo que podría pensarse, este avivamiento no se caracterizó por grandes explosiones emotivas, sino lo que sucedía, era más bien que, de modo inusitado, las gentes empezaban a tomar su fe con mayor seriedad, reformaban sus costumbres para ajustarse mejor a las exigencias de esa fe. La asistencia a los cultos aumentó notablemente, y eran numerosas las personas que contaban experiencias de conversión. Se abrió paso entre los más notables teólogos de Nueva Inglaterra y pronto uno de sus principales predicadores fue el presidente de la universidad de Yale, Timothy Dwigth, nieto de Jonathan Edwards. En esa universidad, y en muchos otros centros docentes, se notó un gran despertar religioso. Como resultado de aquella primera fase del avivamiento, se fundaron docenas de sociedades con el propósito de difundir el mensaje del evangelio-.
En conclusión:
“La punta del hilo” para un avivamiento no es la oración, sino comenzar a tomar en serio la Palabra de Dios. De ella procederá la fe necesaria que como potente combustible, suplirá la energía que consumirá la oración. (La fe es por el oír) Nadie que no esté estudiando con devoción las Sagradas Escrituras podrá orar fervientemente, (Pedir con fe) a no ser que lo haga bajo la presión de una gran necesidad o enfermedad personal, pero eso no producirá ningún avivamiento.
Recomiendo ir a la sección Libros , y leer el libro: Por qué no llega el Avivamiento de Leonard Ravenhill.
Mira este vídeo de Leonardo Ravenhill predicando su mensaje: «Corazón Puro Iglesia Pura» subtitulado en español AUDIO-VIDEO-PREDICACIONES