Apacienta tu pueblo con tu cayado, el rebaño de tu heredad. Miqueas 7.14
Abigeato es la palabra con la que se designa hoy, un delito grave. Robar el ganado de otro que se ha encargado de reproducir, criar, cuidar y crecer; invirtiendo su vida, tiempo y dinero. Es un grave delito.
Algo sobre abigeato
Tomado de: http://www.inforural.com.mx/spip.php?article87993
Reforman en el Congreso local el Código Penal del Estado con el fin de evitar que salgan libres bajo fianza quienes cometan el delito de robo de ganado. “Se impondrá una pena de seis a doce años de prisión y una multa de trescientos días de salario, a quien en el medio rural se apodere de una o más cabezas de ganado, sin consentimiento legal de quien pueda disponer de ellas”.
Abigeo es el nombre que se le da a quien se dedica al robo de ganado.
Jesús le dijo a Pedro: Juan 21:14-18 Apacienta mis ovejas. Es verdad, en el plano espiritual, ningún pastor es dueño de las ovejas. Pero cada pastor, -Como Pedro- tiene la encomienda especial, personal, y directa del Señor de atender, alimentar, y ayudar a crecer a los que Dios le asigna.
Vergonzosamente entre los “Pastores de Iglesias” Hay muchos cuyo modus operandi es el abigeato.
No lo hacen por obedecer la Palabra.
La ética Paulina en cuanto a esto es: Romanos 15: 19-20 De manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del Evangelio. Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno. – ¡Qué saben o qué les importa esto a los “abigeos”!- Tienen en poco las reglas establecidas para el crecimiento de la iglesia y el respeto que les deben a las iglesias y los pastores que trabajan esforzadamente para sacar del mundo las ovejas del Señor con el Evangelio.
No lo hacen por ayudar espiritualmente al creyente. (Nada bueno puede ofrecer quien obra con falta de ética cristiana y deshonestidad) Note «el cuidado» que le dan a la oveja en el vídeo. La oveja no les importa, les importa el beneficio material que le saquen.
Un análisis de sus congregaciones testificará contra ellos dejando en claro que la mayoría de su gente ha sido sacada de sus congregaciones originales con “invitaciones” que aparentan buenas intenciones. Pero otras ovejas al ser sustraídas de sus rebaños originales, tampoco permanecieron ahí; finalmente acabaron confundidas, separadas y abandonadas.
En el fondo piensan que son mejores que otros pastores. Que como iglesia pueden ofrecer más que otras que también son el cuerpo de Cristo y que compró el Señor mismo con su misma sangre.
Si encuentran alguna persona miembro de otra iglesia «oveja ajena» mezclada con las suyas dan gracias a Dios, lo aceptan como si Dios se los hubiera enviado y nunca reportan lo que está ocurriendo al pastor original.
¿Qué hacer en este caso?
Los que genuinamente hacen discípulos evangelizando:
Seguir evangelizando.
Seguir enseñando la Palabra.
Orar por los pastores «abigeos»
Nunca “invitar” a nuestro templo o reuniones a quien sepamos que ya se está congregando.
Enseñar desde muy temprano a nuestros discípulos que nunca lo hagan.
Si alguien llega de visita a nuestro templo démosle la bienvenida, pero si va llegando varias veces y seguidas, hay que hablar con ellos y contactar al pastor de esas ovejas.
Esperemos a que aparezca el príncipe de los pastores el pondrá en honra a los verdaderos pastores y sancionará a los abigeos.
Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.1 Pedro 5:4
Si por ignorancia haz cometido esta grave falta en contra de otra iglesia y el trabajo de otro pastor, también haz atentado contra el Señor que decidió ponerlos ahí.
Pide perdón al Señor de los pastores.
Pide perdón a los pastores a quienes haz robado ovejas.
Comienza a evangelizar para acrecentar tu grey.
Deja de “Invitar” a los que sabes que ya se congregan.
Comienza a enseñar a tu gente a invitar inconversos, no a cristianos miembros de otras iglesias.
Deja de pensar que tu iglesia o tu son superiores a otros y arrepiéntete.
Acostúmbrate a contactar a los pastores de los cristianos que comienzan a llegar de visita a tu iglesia.
¡NO ESPERES QUE APAREZCA EL PRÍNCIPE DE LOS PASTORES!
¿Tu iglesia practica el discipulado? Descúbrelo y comienza a hacer discípulos
Si estás por iniciar en el hermoso llamado de hacer discípulos, uno de los primeros pasos importantes es reflexionar sobre el tipo de iglesia a la que perteneces. Esto marcará la manera en que puedes comenzar y avanzar en tu ministerio.
1. Si tu iglesia ya tiene un sistema de discipulado… ¡Eres bienaventurado!
Algunas iglesias ya cuentan con un plan estructurado de discipulado. Si este es tu caso, ¡felicidades! Lo más probable es que discipulados.com sea un recurso adicional que pueda motivar, capacitar y complementar lo que ya estás recibiendo en tu congregación.
Estas iglesias suelen tener materiales oficiales para hacer discípulos, y estarán a tu alcance conforme te capacites y avances en tu ministerio. Además, suelen tener una cultura activa de apoyo, donde el pastor y otros líderes entienden la importancia del discipulado y apoyan el proceso.
En este contexto, tu éxito dependerá principalmente de tu dedicación, constancia y comunión con Dios. Tú marcas el ritmo y la profundidad del trabajo que haces para Cristo.
2. Si tu iglesia no tiene un enfoque claro en el discipulado…
Por otro lado, si tu iglesia está más enfocada en aumentar la asistencia a los cultos, eso no está mal, pero puede presentar un reto. En estos casos, muchas personas terminan creyendo que la vida cristiana solo se trata de “ir a la iglesia los domingos”. Pero la verdad es que la vida cristiana va mucho más allá.
Aquí es donde se necesitan discípulos maduros que caminen uno a uno con los nuevos creyentes, enseñándoles a vivir la fe en lo cotidiano y a crecer “de gloria en gloria” hasta llegar a la madurez en Cristo.
3. Discipulados.com: tu aliado si estás comenzando
Si tu iglesia aún no tiene un plan de discipulado establecido, no te preocupes. En discipulados.com encontrarás todo lo que necesitas para comenzar:
Materiales para nuevos creyentes
Guías para llevar a otros a la madurez en Cristo
Acompañamiento, consejería y oración ministerial
Todo de forma gratuita
Estamos aquí para ayudarte a iniciar este ministerio poderoso y transformador, aunque al principio no recibas el reconocimiento que mereces. ¡Jesús también comenzó con uno a uno!
4. No te desanimes: el discipulado vale la pena
Sabemos que en iglesias centradas en eventos masivos, puede ser difícil que valoren el trabajo personal con cada creyente. Pero si perseveras con amor, fe y obediencia al Señor, llegará el momento en que veas fruto: personas maduras y comprometidas con Dios, como tú.
Recuerda que Jesús también comenzó con un pequeño grupo. Tú también puedes hacerlo.
Dicen que en el ser humano hay por naturaleza una resistencia al cambio. Si de cambiar el formato conocido para hacer las cosas implica que hay que probar, aprender y correr riesgos; la reacción estándar es preferir lo que ya se sabe, lo que se domina, lo que ya no demanda esfuerzo y no representa riesgo. En otras palabras se prefiere mantenerse en una zona de confort.
Jesús enfrentó la resistencia al cambio cuando el grueso de los fariseos, los sacerdotes saduceos y los escribas, presentaron un bloque en su contra porque su ministerio y su forma de ejercerlo era completamente distinto del modo en que ellos estaban acostumbrados a ver y hacer las cosas. El Señor se refirió a ello con el ejemplo del error de echar vino nuevo en odres viejos»
Luc. 5:37-39
Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan. Y agregó: Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.
El nuevo modelo de ministerio del Señor (vino nuevo) lo invirtió (vertió) en personas abiertas al cambio (odres nuevos) Es decir gente con la que no tendría que estar luchando constantemente para moldearlos a su forma. ¿Lo ve? Es la razón por la que no fue al templo a buscar gente preparada -y es que seguramente habían muchos ahí-. ¿Estaban preparados? si, pero no para recibir el «Reino de los cielos». Estaban preparados para seguir haciendo las mismas cosas del modo en que estaban acostumbrados. ¿Hasta cuando? Hasta la venida del Mesías. ¡Su Mesías llegó, pero no pudieron reconocerlo! Tan influenciados estaba por su propias tradiciones y leyes que viendo, eran ciegos. Si alguien hacía algo que no era a su modo, lo veían con recelo. sospecha y resistencia. Se convertía en su enemigo.
Dos mil años después de haber sido establecida la iglesia, la resistencia al cambio está presente en ellas. Hay iglesias «abiertas» a cambios, y otras que no.
El sentido positivo de «Abiertos al cambio»
Cuando hablo de «abiertas» me refiero a iglesias dispuestas a hacer lo pertinente dentro de la ética y doctrina bíblicas para:
1) Difundir más extensamente el evangelio,
2) Elevar el nivel de calidad de su enseñanza bíblica.
3) Aplicar lo mejor de su potencial humano a hacer discípulos.
Iglesias listas para revaluar lo que están haciendo, y cómo lo están haciendo. Dispuestas a probar nuevos métodos. Iglesias dispuestas a invertir dinero, tiempo, y personal.Iglesias dispuestas a correr el riesgo de fallar, para aprender de los errores cometidos en la marcha, corregir y proseguir a la meta.
El sentido negativo de «Abiertos al cambio»
Jesús dijo:
Mateo 5:16-18 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.no he venido a abrogar la Ley sino a cumplirla.
Aunque su ministerio era diferente al modo en que los judíos hacían las cosas, no se apartaba de la Escritura. Todo lo contrario. Su movimiento estaba centrado en el espíritu de ella, y para probarlo, se dispuso Él mismo a cumplirla al pie de la letra, y sobre la cruz.
El sentido negativo de «Abiertos al cambio» es cuando por alcanzar los objetivos de «alguien» «o de algunos», la iglesia se dispone a hacer cualquier cosa que llame la atención. Que sea rimbombante, graciosa, espectacular, sin importar si contradicen las Escrituras. Si hay que crear doctrinas nuevas o torcerlas un poco para lograr la meta, no hay problema, el fin justifica los medios. Trágicamente para todos, el cristianismo del siglo XXI está infectado de esta plaga. Como lepra, va deformando y creando monstruos espantosos que dicen ser obra del Espíritu por el Nombre de Jesús de Nazaret. ¡La iglesia nunca debe abrirse a este tipo de cambios!
La iglesia que no admite cambios
Por último, queda el detalle de la iglesia que no admite cambios.
Independientemente de sus argumentos a favor, no se admiten cambios, porque lo más probable es que haya caído en legalismos parecidos a los que mencioné arriba; el de los escribas, fariseos y saduceos. «Ni entran, ni dejan entrar a otros». Se convierten en un grupo aislado, de donde el Señor no puede encontrar discípulos.
¿Donde será más fácil comenzar a hacer discípulos? ¿En la iglesia abierta a cambios, o en la cerrada?
Nada que no deseemos intensamente lograremos alcanzar.* Sí deseamos alguna joya de oro con brillantes, habrá que hacer un gran esfuerzo para comprarla. Así también son las joyas que adornan el carácter de los discípulos del Señor.
El carácter de un discípulo de Cristo sólo puede transformarse con actitud obediente, decisión, disciplina, tiempo, estudio bíblico, oración consciente y servicio abnegado. Es el único modo en que podremos dejar claro para nosotros mismos que en verdad deseamos profundamente ser diferentes cada día. Que estamos dispuestos a cambiar al precio que sea. No se trata de probarle a Dios algo, o que él nos pruebe a nosotros para ver qué haremos (Él sabe siempre lo que haremos, del modo en que sabía que Pedro lo negaría tres veces a pesar que con toda seguridad afirmaba estar dispuesto a morir con Él) No se trata de eso. Somos nosotros los que tenemos que probarnos a nosotros mismos vez tras vez, día a día, que realmente queremos ser diferentes en nuestra manera de pensar, de ser y reaccionar frente a la vida, las circunstancias y las personas.
Si no hay transformación nunca pasaremos del nivel de religión.
La transformación del carácter del discípulo no es producto de la casualidad. No se adquiere con solo asistir los domingos a la iglesia. Tampoco leyendo la biblia de vez en cuando. Y mucho menos orando con las comidas. La transformación del carácter demanda, y en este orden:
1. Actitud obediente.
Porque…Teniendo la nueva naturaleza (regeneración 2 co5:17), la Palabra, la oración, la iglesia; y también al Espíritu Santo dentro de nosotros. Todo está listo para ser diferentes, pero hay que adoptar una actitud de obediencia a Dios. Dios no nos cambiará a la fuerza. Vea Marcos 7:16; El que tiene oídos para oír oiga. Según Juan 16:8 El Espíritu Santo, convence no obliga.
2. Decisión. Porque…Porque es un acto consciente, personal, de la voluntad. De uno mismo tiene que salir el pensamiento: “Quiero ser diferente”, lo anhelo, ya no quiero ser igual.
3. Disciplina. Porque…Uno puede decidir en un momento, pero al día siguiente dejarlo de lado. ¡No! Uno tiene que asegurarse de crear o adoptar un plan que sea practicable cada día (Lección 10 del Pack 1 de regalo.) Que diariamente pueda repetirse hasta alcanzar la meta deseada.
4. Tiempo. Porque…Nada que valga la pena se consigue en un día o en una semana. Tomará su tiempo comenzar a ver resultados sólidos en el carácter, pero la satisfacción de estar haciendo lo correcto en el sentido correcto se disfrutará de inmediato.
5. Estudio y no solo lectura bíblica. Porque… Leer la Biblia es bueno pero estudiarla es lo mejor. Para transformar el carácter, no bastará decir…Ya leí mi biblia hoy como para informar a otro de que cumplió. Se trata más bien que estudie las Escrituras para cumplirse a sí mismo en la decisión que tomó de hacerlo.
6. Oración consciente. Uno no ora porque es deber del cristiano orar, sino porque uno sabe que Dios le escucha. Que si pedimos conforme a su voluntad él nos oye y tenemos las peticiones que le hayamos hecho. Con la oración reforzamos nuestra decisión de vivir para Cristo. Mientras esté suplicando por ser diferente estaré confirmando que sigo adelante en mis propósitos y estoy interesado en que Dios me dé el poder para alcanzarlo.
7. Servicio abnegado. El servicio ofrece maravillosas oportunidades para moldear el carácter. Toda transformación del carácter debe estar enfocada al servicio si hemos de parecernos al Señor.; quien vino a servir y no a ser servido. Todo esto producirá poco a poco el carácter de Cristo en nosotros. Solo así vendrá la llenura del Espíritu Santo. El control del Espíritu de Dios sobre el nuestro. El control de nuestro temperamento y carácter. El control sobre los impulsos del cuerpo y del alma. La manifestación del carácter de Cristo en nosotros.
Una persona sabia para el bien, ingenua para el mal, madura en su modo de pensar, prudente y sencilla al mismo tiempo; será siempre fuera de serie. Un carácter adornado con las joyas del carácter de su Señor y Salvador.
*El autor no cree que todo es alcanzable con sólo desearlo intensamente. Pero si algo va a alcanzarse tendrá que comenzar por ahí.
Sencillo significa: Fácil, accesible, simple, sincero, directo, claro, evidente, inocente, ingenuo, humilde, afable, espontáneo, natural, sin doblez ni engaño, y que dice lo que siente.
Sencillo es lo contrario de: Difícil, complejo, múltiple, artificioso.
En Yucatán México, sencillo es también lo contrario de “especial”. (Si pides un taco sencillo, significa que le pondrán lo normal. Si pides un taco especial te preguntarán… ¿Cómo lo quiere? ¡Y claro; también te costará más! Je, je.
Contrariamente, una persona difícil o “Especial” es alguien que se percibe a si misma superior, de “otra especie”, diferente, no común, se siente por encima de los demás.
Normalmente las personas difíciles desprecian lo que es sencillo, son fatuos, altaneros, prepotentes, altivos; difíciles de tratar.
Para ayudar en el trato con personas “Difíciles”, hasta se han escrito libros. Uno de ellos es: “Como mantener relaciones con personas difíciles” del Dr. Les Parrott III de editorial Unilit.
También he visto otros títulos por ahí. Por ejemplo: «Cómo tratar con personales difíciles”
Paradójicamente, hasta donde sé hoy; no ha hecho falta que alguien escriba el libro titulado: “Técnicas para tratar con personas sencillas”. Primero porque ninguna técnica se necesita en ese caso. Segundo: porque escasea ese tipo de personas, y en tercer lugar: porque se vendería tanto como el libro jamás escrito… “100 Técnicas indispensables para beber un vaso de agua” Ja, ja.
Para tratar con toda clase gente pero especialmente con la gente sencilla, tenemos la Biblia.
Es verdad; las personas son diferentes; eso es real. Con distintas capacidades y características; es innegable. Pero nadie es superior a otro.
¿Pudieran haberse sentido «especiales» entre los «especiales», «superiores» los doce hombres que Jesús escogió entre todos los demás hombres del mundo para que fuesen sus apóstoles? ¡Pues seguro que sí! Debido a eso, les pidió encarecidamente no solo que actuaran con sencillez, sino que fuesen sencillos. El carácter de su Señor lo demandaba. Jesús es sencillo de corazón. La tarea que les encomendó lo demandaba. Nada puede favorecer más al portador del Evangelio para consumar su comisión que la belleza de un corazón sencillo. (Solo uno no lo logró: Judas)
A la sencillez; el mundo le llama de muchas maneras: pobreza de espíritu, carencia de carácter, falta de voluntad, mediocridad, pusilanimidad y mucho más. Nadie per-se quiere ser sencillo; pero sin discusión: la sencillez es algo que Dios desea ver en sus hijos.
Los sencillos de corazón gozan de grandes promesas Mateo 5:1-16
1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:
3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.
5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.
9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.
12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.
La sal de la tierra
13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.
La luz del mundo
14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.
16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
La sencillez es la quinta joya que adorna el carácter de quien la posee.
Como cualquier otra joya que poseamos; ninguna viene sola. Hay que procurarlas. ¿Cómo obtenerlas? Será el tema del siguiente artículo.
Si me haz concedido el honor de tu atención con la lectura de esta serie de cinco temas que son parte de un sermón que he predicado; te invito a completarla leyendo el siguiente artículo que publicaré en breve. Dios te bendiga.