Discípulos 50/50

Discípulos 50/50

Discipulado 50/50: Más que Enseñanza, una Relación Viva

Cuando se habla de discipulado, muchos piensan rápidamente en unas cuantas lecciones básicas que se dan al inicio de la vida cristiana, con el objetivo de llevar al nuevo creyente al bautismo. Sin embargo, una vez que se bautiza, solemos dejarlo a su suerte, esperando que asista fielmente al culto el resto de su vida. Si lo hace, asumimos que está bien y creciendo; si no, lo clasificamos como «amante del mundo». ¿Te das cuenta? ¡Le llamamos discipulado a unas cuantas lecciones!

Es cierto que algunos se apartan de la voluntad de Dios, pero la pregunta es: ¿Ocurre porque nunca fueron realmente discipulados?

El modelo de Jesús: discipulado en acción

Jesús dedicó tres años de su vida a formar discípulos. Pero su discipulado no terminó con su ascensión; el Espíritu Santo lo continuó desde Pentecostés. Aún después, cuando Pedro tuvo la visión del lienzo con animales inmundos (Hechos 10), seguía siendo discipulado.

Discipulado es 50% enseñanza y 50% relación

El discipulado efectivo es mitad enseñanza bíblica y ética, y mitad relación interpersonal genuina, intencional y afectuosa.

Cuando compartes el evangelio y alguien acepta al Señor, prepárate para invertir, al menos, tres años de tu vida en esa persona. Jesús pasó ese tiempo con sus discípulos, viviendo con ellos. Nosotros no podemos estar 24/7 con los nuevos creyentes, pero el tiempo y la dedicación siguen siendo clave para formar verdaderos seguidores de Cristo.

El proceso de discipulado: enseñanza y acompañamiento

Necesitarás un material doctrinal bíblico que conozcas bien. Empieza con lo básico, guíalos al bautismo, y luego fortalece su fe con enseñanzas sólidas. Pero recuerda: el discipulado no termina con el bautismo.

Nuestro curso gratuito incluye 35 temas. Trece antes del bautismo y veintidós después. Este proceso puede llevar más de un año, ya que algunas lecciones tendrán que esperar si surge una necesidad personal que requiera atención inmediata. La relación siempre tiene prioridad. Incluso Jesús sanó a la suegra de Pedro antes de enseñar. ¡Eso es discipulado!

La prueba final: amor sincero

Cuando llegó el momento del «examen» de Pedro, Jesús no le preguntó cuánto sabía, sino: «Pedro, ¿me amas más que estos?» La verdadera prueba del discipulado es el amor: hacia el Señor y hacia quien te formó.

Si alguien no puede amar a su mentor espiritual, ¿cómo podrá amar a Dios a quien no ha visto, o a otros que nunca invirtieron en su vida?

Aplica el discipulado 50/50 y transforma vidas

Comienza hoy a practicar un discipulado equilibrado: 50% lección, 50% relación. Verás frutos duraderos y gozarás del privilegio de formar verdaderos seguidores de Cristo.

Dios te bendiga.

Pastor Verde

 

¡Cómo hacer discípulos!

¡Cómo hacer discípulos!

 

 

¡COMPLETAMENTE GRATIS¡

Lecciones para discipular o evangelizar.

 

Planes de discipulado hay miles.

El asunto es tomar uno; revisarlo, y salir a la calle a comenzar.

Este es el verdadero reto de la mayoría de nosotros los cristianos. Nos quedamos con nuestros folletos, planes, y librotes de discipulado guardados en nuestras casas.

Planes de discipulado hay miles: Unos muy complicados en su forma. Otros mejor enfocados para la comprensión del que discipula. Otros: muy extensos, y algunos más profundos, más doctrinales, y claro, también los hay muy buenos pero muy caros.

Muchas veces invertí en un librote o en un montón de copias y todavía no era seguro que la persona seguirá hasta el final. Así que muchas veces acabé perdiendo mi librote o mi montón de hojas engargoladas, porque aunque después de la tercera lección no siguieron, el libro que les dí no pude recuperarlo porque lo habían usado como calce para una de las patas de la mesa o algo así. Ja, ja, Así es esto del discipulado “a veces”.

El otro detalle es que no siempre hay miles de cristianos que quieran discipular. No estamos para desperdiciar esa disposición.

Si tú eres uno de ellos; si lo que quieres es llevar a una persona desde su evangelización hasta su bautizo e integración a la iglesia; si casi no puedes invertir por limitaciones de plata. No pierdas más tiempo; ¿Qué pierdes si pruebas éste? ¿Cuánto te cuesta? ¡No te cuesta Nada descargarlo!

Aquí en Mérida, Yucatán, México; cada vez que lo comparto, le saco una fotocopia a la lección del día. Como es de los dos lados de la hoja tamaño carta me cuesta sesenta centavos de peso mexicano en cualquier papelería y listo. Si la persona sigue adelante hasta la lección quince y obedece al Señor en todo; su rescate e integración a la iglesia me cuesta un total de   NUEVE PESOS. ¡Así como lo oyes! Si Dios lo salva,  pone a trabajar al “comité de fiestas celestiales” ese día. Ja, ja, ja ¡Gloria a Dios! Si lo integra a la iglesia, puedo haber pescado un futuro obrero que podría traer miles a sus pies. (Nunca sabemos a quien pescamos con la red del Evangelio) ¿POR NUEVE PESOS? ¿VALE LA PENA? Si tienes tiempo responde la pregunta. Y eso que aun te queda el recurso de cobrarle a la persona el costo de las fotocopias lo cual no sería injusto, aunque ya ves que no lo hago.

¿Hay otros planes, cursos, series, libros etc. Para discipular? -Sí. ¡Miles! Escoge el que quieras pero… ¡COMIENZA POR EL AMOR DE DIOS!

Lecciones para discipular o evangelizar.

 

Dios te bendiga: Pastor Verde

Comienza a hacer discípulos.

Comienza a hacer discípulos.

¿Tu iglesia practica el discipulado? Descúbrelo y comienza a hacer discípulos

Si estás por iniciar en el hermoso llamado de hacer discípulos, uno de los primeros pasos importantes es reflexionar sobre el tipo de iglesia a la que perteneces. Esto marcará la manera en que puedes comenzar y avanzar en tu ministerio.


1. Si tu iglesia ya tiene un sistema de discipulado… ¡Eres bienaventurado!

Algunas iglesias ya cuentan con un plan estructurado de discipulado. Si este es tu caso, ¡felicidades! Lo más probable es que discipulados.com sea un recurso adicional que pueda motivar, capacitar y complementar lo que ya estás recibiendo en tu congregación.

Estas iglesias suelen tener materiales oficiales para hacer discípulos, y estarán a tu alcance conforme te capacites y avances en tu ministerio. Además, suelen tener una cultura activa de apoyo, donde el pastor y otros líderes entienden la importancia del discipulado y apoyan el proceso.

En este contexto, tu éxito dependerá principalmente de tu dedicación, constancia y comunión con Dios. Tú marcas el ritmo y la profundidad del trabajo que haces para Cristo.


2. Si tu iglesia no tiene un enfoque claro en el discipulado…

Por otro lado, si tu iglesia está más enfocada en aumentar la asistencia a los cultos, eso no está mal, pero puede presentar un reto. En estos casos, muchas personas terminan creyendo que la vida cristiana solo se trata de “ir a la iglesia los domingos”. Pero la verdad es que la vida cristiana va mucho más allá.

Aquí es donde se necesitan discípulos maduros que caminen uno a uno con los nuevos creyentes, enseñándoles a vivir la fe en lo cotidiano y a crecer “de gloria en gloria” hasta llegar a la madurez en Cristo.


3. Discipulados.com: tu aliado si estás comenzando

Si tu iglesia aún no tiene un plan de discipulado establecido, no te preocupes. En discipulados.com encontrarás todo lo que necesitas para comenzar:

  • Materiales para nuevos creyentes

  • Guías para llevar a otros a la madurez en Cristo

  • Acompañamiento, consejería y oración ministerial

  • Todo de forma gratuita

Estamos aquí para ayudarte a iniciar este ministerio poderoso y transformador, aunque al principio no recibas el reconocimiento que mereces. ¡Jesús también comenzó con uno a uno!


4. No te desanimes: el discipulado vale la pena

Sabemos que en iglesias centradas en eventos masivos, puede ser difícil que valoren el trabajo personal con cada creyente. Pero si perseveras con amor, fe y obediencia al Señor, llegará el momento en que veas fruto: personas maduras y comprometidas con Dios, como tú.

Recuerda que Jesús también comenzó con un pequeño grupo. Tú también puedes hacerlo.

Pastor Verde.

Los Discípulos

Los Discípulos

Qué es un discípulo.

• Todo verdadero discípulo es un creyente en Cristo, pero no todo creyente es verdadero discípulo.
• Creyentes hay millones, los discípulos son muchos menos. (Observe la imagen. Muchos viendo, unos cuantos haciendo)
• El creyente busca el templo, el discípulo busca a los perdidos.
• El creyente se apega al ritual, el discípulo se apega a Cristo.
• El creyente espera el domingo, el discípulo trabaja cada día para su Señor.
• El creyente…etc.

Qué hace un discípulo

• Básicamente trata de ser, vivir, y servir del mismo modo en que lo hizo el Señor Jesucristo.
• No se conforma con seguir rituales, o formatos, ni se estaciona en asuntos denominacionales, sino que trata de imitar a Cristo del modo en que lo hicieron los apóstoles. (Sed imitadores de mí; como yo de Cristo. –dijo Pablo- I Co. 11:1  y  Fil. 3:17)

Cómo se forma el discípulo

• Primeramente siendo un creyente de la divinidad, muerte y resurrección de Jesucristo, Romanos 10:9 y 10 aceptándolo como su Salvador y Señor; es decir: como Dios y Rey. Amo de su persona, de su vida y de sus actos.
• En segundo lugar disponiéndose a lo que sea necesario para poder llegar a ser como Él.

Qué se espera de un discípulo

• Según Juan 15:16, en palabras del Señor mismo; que en vista de que ha sido escogido por Él para ese fin, vaya y lleve fruto que permanezca. Que vaya por la vida sembrando la semilla del Evangelio y enseñando la Palabra. En realidad el fruto es producto de la obra del Espíritu Santo. Por lo tanto permanece.

Materiales para hacer discípulos.

• Hay millones quizás pero lo importante es que desde el primer día de la conversión se tenga un plan bien definido para llevar de la mano al recién convertido hacia la madurez y productividad para Cristo. Solicítalo gratis aquí.

Donde comienza el discípulo.

• Nadie debe obligar a otro abrazar el discipulado. El discipulado comienza en el corazón del nuevo creyente como una respuesta al Señor: No me elegiste tú a mí, sino que yo te elegí a ti y te he puesto para que vayas y lleves fruto. La respuesta es cosa personal.
• De lo que debemos asegurarnos como iglesia es de cumplir con la responsabilidad que nos toca. Es decir: tener claro el modo de poner de la manera más sencilla y visible ante ellos los objetivos del Señor. Una vez informados hay que esperar con paciencia la respuesta de la voluntad y del corazón de ellos. Si acaso recordar de vez en cuando.
• Hay quienes de inmediato se disponen a seguirlo e imitarlo y hay quienes a pesar de todo, nunca lo harán.

Cómo puedo ser un discípulo.

• No hay mejor modo de describir este proceso inicial que con las palabras del Señor mismo: Niégate a ti mismo, toma tu cruz y síguelo. Lucas. 9:23
Es decir:
• Comienza a considerar que a partir de este momento, lo importante no es lo que tú quieres sino lo que él te pide que hagas en el Nuevo Testamento.
• Que probablemente tendrás que sufrir algunas consecuencias de querer vivir de ese modo.
• Que seguirlo a pesar de lo que venga y por el resto de la vida será tu nueva meta en la vida.

Cómo puedo formar discípulos.

• Para empezar tú debes ser uno de ellos. Solo discípulos pueden hacer discípulos.
• Debes tener un plan bien estructurado para irlos llevando día a día a la madurez de carácter y de servicio.
• Deben poder ver en tu ejemplo de amor al Señor, y a los perdidos lo mejor de tu enseñanza.
• Deben aprender de lo que te ven hacer y no lo que les ordenas que hagan.
• Deben sentir tu amor paciente hacia ellos y tu interés personal en su desarrollo y productividad.
• No se trata tanto de lecciones, sino de relaciones mediante las cuales se enseña al otro cómo hacer lo que debe.
• El seminario o el instituto bíblico pueden muy bien complementar o equipar a los discípulos. Hacerlos, requiere otro proceso.
• Puede haber discípulos sin instituto o seminario, del mismo modo en que pueden haber seminarios e institutos con muchos alumnos pero sin discípulos.

Características de un discípulo maduro.

• Es alguien que ha aprendido a andar de la mano del Señor.
• No espera que nadie tome la iniciativa para hacer lo que sabe que debe hacer. Sabe lo que procede y lo hace; con la ayuda de alguien más o solo, pero con la ayuda de Dios.
• Es alguien que puede decir: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual se entregó a sí mismo por mí”. Gálatas 2:20

Dios le bendiga.

 

Pastor Verde.