Discípulos de Jesucristo

Discípulos de Jesucristo


¿Qué significa ser discípulo de Jesucristo?

Ser una copia lo más fiel posible de Él.

 

 

 

 

¿Cómo nace un discípulo de Jesucristo?

Cuando una persona,  reconoce por medio del evangelio que sus pecados le condenan irremediablemente  y el único «Camino» para librarse de esa condenación es Jesucristo.  Al experimentar el perdón ,  el hombre se siente comprometido con Dios. Sabe que ahora debe agradar al que lo rescató aunque nadie se lo diga. Así  nace un nuevo discípulo de Jesucristo.

¿Qué condiciones debe llenar quien pretenda ser discípulo de Jesucristo?

Primero que nada, debe estar dispuesto a someterse a Jesús y seguirlo (es decir: disponerse a imitar su forma de vida, sus principios, su carácter, y mandatos). Un verdadero discípulo no queda satisfecho con  la experiencia inicial de su salvación; se siente impulsado(a) por el Espíritu Santo y responde con acciones a la gracia que Dios le concedió al salvarlo.

El proceso de hacer discípulos hoy

Todo nuevo discípulo tiene que seguir a otro más experimentado. Que lo guíe y lo aliente. Será su mentor, su entrenador, su consejero, su maestro. -Aclaración:  Ninguno es perfecto-; pero si puede guiar con con la Palabra de Dios y su ejemplo hacia «El Perfecto», cumple cabalmente su misión.

Efesios 4:111-13 Y el mismo constituyó a unos; apóstoles,profetas, evangelistas, pastores y maestros para la edificación del «cuerpo» de Cristo.

Seguir, sujetarse, aprender, practicar, imitar, servir; son verbos que delinean el perfil de un verdadero discípulo de Jesucristo.

Resistencia Al Cambio

Resistencia Al Cambio

Dicen que en el ser humano hay por naturaleza una resistencia al cambio. Si de cambiar el formato conocido para hacer las cosas implica que hay que probar, aprender  y correr riesgos; la reacción estándar es preferir lo que ya se sabe, lo que se domina, lo que ya no demanda esfuerzo y no representa riesgo. En otras palabras se prefiere mantenerse en una zona de confort.

Jesús enfrentó la resistencia al cambio cuando el grueso de los fariseos, los sacerdotes saduceos y los escribas, presentaron un bloque en su contra porque su ministerio y su forma de ejercerlo era completamente distinto del modo en que ellos estaban acostumbrados a ver y hacer las cosas. El Señor se refirió a ello con el ejemplo del error de echar vino nuevo en odres viejos»

Luc. 5:37-39

Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán. Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan. Y agregó: Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor. 

El nuevo modelo de ministerio del Señor (vino nuevo) lo invirtió (vertió) en personas abiertas al cambio (odres nuevos) Es decir gente con la que no tendría que estar luchando constantemente para moldearlos a su forma. ¿Lo ve? Es la razón por la que no fue al templo a buscar gente preparada -y es que seguramente habían muchos ahí-. ¿Estaban preparados? si, pero no para recibir el «Reino de los cielos». Estaban preparados para seguir haciendo las mismas cosas del modo en que estaban acostumbrados. ¿Hasta cuando? Hasta la venida del Mesías. ¡Su Mesías llegó, pero no pudieron reconocerlo!  Tan influenciados estaba por su propias tradiciones y leyes que viendo, eran ciegos. Si alguien hacía algo que no era a su modo, lo veían con recelo. sospecha y resistencia. Se convertía en su enemigo.

Dos mil años después de haber sido establecida la iglesia, la resistencia al cambio está presente en ellas. Hay iglesias «abiertas» a cambios, y otras que no.

El sentido positivo de «Abiertos al cambio»

Cuando hablo de «abiertas» me refiero a iglesias dispuestas a hacer lo  pertinente dentro de la ética y doctrina bíblicas  para:

1) Difundir más extensamente el evangelio,

2) Elevar el nivel de calidad de su enseñanza bíblica.

3) Aplicar lo mejor de su potencial humano a hacer discípulos.

 Iglesias listas para revaluar lo que están haciendo, y cómo lo están haciendo. Dispuestas a probar nuevos métodos. Iglesias dispuestas a invertir dinero, tiempo, y personal.Iglesias dispuestas a correr el riesgo de fallar, para aprender de los errores cometidos en la marcha, corregir y proseguir a la meta.

El sentido negativo de «Abiertos al cambio»

Jesús dijo:

Mateo 5:16-18 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.no he venido a abrogar la Ley sino a cumplirla.

Aunque su ministerio era diferente al modo en que los judíos hacían las cosas, no se apartaba de la Escritura. Todo lo contrario. Su movimiento estaba centrado en el espíritu de ella, y para probarlo, se dispuso Él mismo a cumplirla al pie de la letra, y sobre la cruz.

El sentido negativo de «Abiertos al cambio» es cuando por alcanzar los objetivos de «alguien» «o de algunos», la iglesia se dispone a hacer cualquier cosa que llame la atención. Que sea rimbombante, graciosa, espectacular, sin importar si contradicen las Escrituras. Si hay que crear doctrinas nuevas o torcerlas un poco para lograr la meta, no hay problema, el fin justifica los medios. Trágicamente para todos, el cristianismo del siglo XXI está infectado de esta plaga. Como  lepra, va deformando y creando monstruos espantosos que dicen ser obra del Espíritu por el Nombre de  Jesús de Nazaret. ¡La iglesia nunca debe abrirse a este tipo de cambios!

La iglesia que no admite cambios

 

 

 Por último, queda el detalle de la iglesia que no admite cambios.

Independientemente de sus argumentos a favor, no se admiten cambios, porque  lo más probable es que haya caído en legalismos parecidos a los que mencioné arriba; el de los escribas, fariseos y saduceos. «Ni entran, ni dejan entrar a otros».  Se convierten en un grupo aislado, de donde el Señor no puede encontrar discípulos.

¿Donde será más fácil comenzar a hacer discípulos? ¿En la iglesia abierta a cambios, o en la cerrada?

¿Qué opina?

Pastor Verde.

Discípulos de Jesucristo

Los Discípulos

Qué es un discípulo.

• Todo verdadero discípulo es un creyente en Cristo, pero no todo creyente es verdadero discípulo.
• Creyentes hay millones, los discípulos son muchos menos. (Observe la imagen. Muchos viendo, unos cuantos haciendo)
• El creyente busca el templo, el discípulo busca a los perdidos.
• El creyente se apega al ritual, el discípulo se apega a Cristo.
• El creyente espera el domingo, el discípulo trabaja cada día para su Señor.
• El creyente…etc.

Qué hace un discípulo

• Básicamente trata de ser, vivir, y servir del mismo modo en que lo hizo el Señor Jesucristo.
• No se conforma con seguir rituales, o formatos, ni se estaciona en asuntos denominacionales, sino que trata de imitar a Cristo del modo en que lo hicieron los apóstoles. (Sed imitadores de mí; como yo de Cristo. –dijo Pablo- I Co. 11:1  y  Fil. 3:17)

Cómo se forma el discípulo

• Primeramente siendo un creyente de la divinidad, muerte y resurrección de Jesucristo, Romanos 10:9 y 10 aceptándolo como su Salvador y Señor; es decir: como Dios y Rey. Amo de su persona, de su vida y de sus actos.
• En segundo lugar disponiéndose a lo que sea necesario para poder llegar a ser como Él.

Qué se espera de un discípulo

• Según Juan 15:16, en palabras del Señor mismo; que en vista de que ha sido escogido por Él para ese fin, vaya y lleve fruto que permanezca. Que vaya por la vida sembrando la semilla del Evangelio y enseñando la Palabra. En realidad el fruto es producto de la obra del Espíritu Santo. Por lo tanto permanece.

Materiales para hacer discípulos.

• Hay millones quizás pero lo importante es que desde el primer día de la conversión se tenga un plan bien definido para llevar de la mano al recién convertido hacia la madurez y productividad para Cristo. Solicítalo gratis aquí.

Donde comienza el discípulo.

• Nadie debe obligar a otro abrazar el discipulado. El discipulado comienza en el corazón del nuevo creyente como una respuesta al Señor: No me elegiste tú a mí, sino que yo te elegí a ti y te he puesto para que vayas y lleves fruto. La respuesta es cosa personal.
• De lo que debemos asegurarnos como iglesia es de cumplir con la responsabilidad que nos toca. Es decir: tener claro el modo de poner de la manera más sencilla y visible ante ellos los objetivos del Señor. Una vez informados hay que esperar con paciencia la respuesta de la voluntad y del corazón de ellos. Si acaso recordar de vez en cuando.
• Hay quienes de inmediato se disponen a seguirlo e imitarlo y hay quienes a pesar de todo, nunca lo harán.

Cómo puedo ser un discípulo.

• No hay mejor modo de describir este proceso inicial que con las palabras del Señor mismo: Niégate a ti mismo, toma tu cruz y síguelo. Lucas. 9:23
Es decir:
• Comienza a considerar que a partir de este momento, lo importante no es lo que tú quieres sino lo que él te pide que hagas en el Nuevo Testamento.
• Que probablemente tendrás que sufrir algunas consecuencias de querer vivir de ese modo.
• Que seguirlo a pesar de lo que venga y por el resto de la vida será tu nueva meta en la vida.

Cómo puedo formar discípulos.

• Para empezar tú debes ser uno de ellos. Solo discípulos pueden hacer discípulos.
• Debes tener un plan bien estructurado para irlos llevando día a día a la madurez de carácter y de servicio.
• Deben poder ver en tu ejemplo de amor al Señor, y a los perdidos lo mejor de tu enseñanza.
• Deben aprender de lo que te ven hacer y no lo que les ordenas que hagan.
• Deben sentir tu amor paciente hacia ellos y tu interés personal en su desarrollo y productividad.
• No se trata tanto de lecciones, sino de relaciones mediante las cuales se enseña al otro cómo hacer lo que debe.
• El seminario o el instituto bíblico pueden muy bien complementar o equipar a los discípulos. Hacerlos, requiere otro proceso.
• Puede haber discípulos sin instituto o seminario, del mismo modo en que pueden haber seminarios e institutos con muchos alumnos pero sin discípulos.

Características de un discípulo maduro.

• Es alguien que ha aprendido a andar de la mano del Señor.
• No espera que nadie tome la iniciativa para hacer lo que sabe que debe hacer. Sabe lo que procede y lo hace; con la ayuda de alguien más o solo, pero con la ayuda de Dios.
• Es alguien que puede decir: “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mi; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual se entregó a sí mismo por mí”. Gálatas 2:20

Dios le bendiga.

 

Pastor Verde.

Quinta Joya Para Su Carácter Discípulos

Quinta Joya Para Su Carácter Discípulos

DISCÍPULOS SENCILLOS COMO PALOMAS Mateo 10:16

Sencillo significa: Fácil, accesible, simple, sincero, directo, claro, evidente, inocente, ingenuo, humilde, afable, espontáneo, natural, sin doblez ni engaño, y que dice lo que siente.

Sencillo es lo contrario de: Difícil, complejo, múltiple, artificioso.

 

En Yucatán México, sencillo es también lo contrario de “especial”. (Si pides un taco sencillo, significa que le pondrán lo normal. Si pides un taco especial te preguntarán… ¿Cómo lo quiere? ¡Y claro; también te costará más! Je, je.

 

Contrariamente, una persona difícil o “Especial” es alguien que se percibe a si misma superior, de “otra especie”, diferente, no común, se siente por encima de los demás.

 

Normalmente las personas difíciles desprecian lo que es sencillo, son fatuos, altaneros, prepotentes, altivos; difíciles de tratar.

 

Para ayudar en el trato con personas “Difíciles”, hasta se han escrito libros. Uno de ellos es: “Como mantener relaciones con personas difíciles” del Dr. Les Parrott III de editorial Unilit.

También he visto otros títulos por ahí. Por ejemplo: «Cómo tratar con personales difíciles”

 

Paradójicamente, hasta donde sé hoy; no ha hecho falta que alguien escriba el libro titulado: “Técnicas para tratar con personas sencillas”. Primero porque ninguna técnica se necesita en ese caso. Segundo: porque escasea ese tipo de personas, y en tercer lugar: porque se vendería tanto como el libro jamás escrito… “100 Técnicas indispensables para beber un vaso de agua” Ja, ja.

 

Para tratar con toda clase gente pero especialmente con la gente sencilla, tenemos la Biblia.

 

Es verdad; las personas son diferentes; eso es real. Con distintas capacidades y características; es innegable. Pero nadie es superior a otro.

 

¿Pudieran haberse sentido «especiales» entre los «especiales», «superiores» los doce  hombres que Jesús escogió entre todos los demás hombres del mundo para que fuesen sus apóstoles? ¡Pues seguro que sí! Debido a eso, les pidió encarecidamente no solo que actuaran con sencillez, sino que fuesen sencillos.  El carácter de su Señor lo demandaba. Jesús es sencillo de corazón.  La tarea que les encomendó lo demandaba. Nada puede favorecer más al portador del Evangelio para consumar su comisión que la belleza de un corazón sencillo. (Solo uno no lo logró: Judas)

A la sencillez; el mundo le llama de muchas maneras: pobreza de espíritu, carencia de carácter, falta de voluntad, mediocridad, pusilanimidad y mucho más. Nadie per-se quiere ser sencillo; pero sin discusión: la sencillez es algo que Dios desea ver en sus hijos.

 

Los sencillos de corazón gozan de grandes promesas Mateo 5:1-16

1 Viendo la multitud, subió al monte; y sentándose, vinieron a él sus discípulos.
2 Y abriendo su boca les enseñaba, diciendo:

3 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

5 Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad.

6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

7 Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

8 Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

9 Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

10 Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

11 Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo.

12 Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos; porque así persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros.

La sal de la tierra
13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

La luz del mundo
14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.
15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.

16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.

 

La sencillez  es la quinta joya que adorna el carácter de quien la posee.

 

Como cualquier otra joya que poseamos; ninguna viene sola. Hay que procurarlas. ¿Cómo obtenerlas? Será el tema del siguiente artículo.

 

Si me haz concedido el honor de tu atención con la lectura de esta serie de cinco temas que son parte de un sermón que he predicado; te invito a completarla leyendo el siguiente artículo que publicaré en breve. Dios te bendiga.

 

Pastor Verde

¿Discípulos De Cuello Blanco?

¿Discípulos De Cuello Blanco?

Siempre se ha sabido  que en una despedida,  la persona que tiene autoridad sobre otras, les puntualiza en ese momento crítico, sus  recomendaciones más importantes.  Ese es el caso en  el Evangelio de Juan capítulo 13.

Era la despedida; el momento justo para  que comprendieran  qué esperaba  de ellos con su muerte en la cruz apenas unas horas después. La lección no podía ser teórica, sino vivencial; práctica.

Pudo haberles pedido que se pusieran de rodillas ante Él. Que hicieran un compromiso solemne de que se mantendrían fieles a todo lo que les había enseñado en tres años. Pudo aceptar que le quemaran  incienso, que le adorasen   y le prometieran que no le fallarían so pena de la condenación eterna de sus almas. Pero no; les lavó y secó los pies a todos y les dijo: “Vosotros me llamáis Maestro,  y Señor; y decís bien, porque lo soy” Admitió con esas palabras, ser el Maestro entre maestros y  el Señor entre los señores. Sin embargo les hizo experimentar en sus propios pies  y frente a sus propios ojos,  su disposición para hacer el  trabajo de un esclavo.

Como Señor de señores, comenzó por  dejar su lugar en la mesa; se despojó de su manto; seguidamente se ciñó  la toalla y personalmente preparó también el agua en aquel lebrillo. No dio órdenes a nadie para que le proveyesen. Él mismo lo hizo todo.  (Como siempre). Estaba habituado a este tipo de acciones. Treinta y tres años atrás se había despojado a sí mismo de su apariencia divina y de su trono en la gloria para venir a este mundo donde fue confundido entre los pecadores.

Como  Maestro de maestros, les impartió la envolvente  e  imborrable  lección de servicio humilde de sus vidas.  Jamás  olvidarían   la sensación del agua  y de las manos de su Maestro y Señor sobre sus pies.

Cuando terminó con todos, tomó su manto, y volvió a su lugar protagónico en la mesa.  Entonces les dijo: “…ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis”.

No pretendía establecer un ritual, sino una actitud; actitud de servicio en humildad en todos  ellos. Note que tampoco  les pidió que lo imitaran en ese momento. A diferencia de la mayoría de  los líderes del Antiguo Testamento cuyos liderazgos involucraron rituales  solemnes muchas veces; en el Nuevo Testamento, Dios mismo da un paso adelante y se coloca al frente  de modo visible,  palpable,  y audible en la persona del Hijo. Lo hizo así  para dar ejemplo práctico de como quería Dios que las acciones de los discípulos fueran ejecutadas.

El grupo estaba limitado a cierto número de personas. Si bien ese reducido número no era excluyente de otros, sino por motivos de espacio, tiempo, y porque ellos estuvieron con el desde el principio de su ministerio;  quizá además lo hizo así para dar a entender que la mejor aplicación de ese ejempló suyo la esperaría siempre de sus escogidos para el ministerio.

Hoy  esta lección y ejemplo suyo, sigue teniendo una vigencia  práctica y actual para nosotros los líderes de la iglesia. La selección que el Señor hizo de nosotros, nunca fue  para ejercer señorío, control, o cumplir rituales al pie de la letra.  (Exceptuando el bautismo y la cena del Señor). Nos escogió para ejercer un  liderazgo fundado en el servicio; con el motor  siempre encendido de un espíritu humilde. Servir sin “valets” que le quiten a uno la capa. Sin aguadores que nos traigan el lebrillo lleno o nos ciñan la toalla. Sin ayudantes  que la sostengan  mientras  lavamos los pies del otro.

Hermanos consiervos no temamos; nuestro lugar en la mesa no peligra nunca cuando hacemos trabajo de siervos, si es que por Él hemos sido llamados al ministerio. Hagamos lo que debamos con la humildad de su ejemplo. No busquemos subordinados para que  hagan lo que nos toca.

Evitemos intentar ser   “Siervos de cuello blanco”

Dios le bendiga.

Pastor Verde.